Mesa Chica

The final countdown

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La Mesa Chica. (Tintoretto)
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*Pepe Sánchez

Ya se acerca Nochebuena, ya se acerca Navidad!!! Y los números de la muni ya no dan, la podemos cantar con ritmo de cancha. Ésta podría ser la canción que tiene Pablo Grasso en la cabeza, pensando que en diez días más ya estará formalmente  a cargo de la Intendencia, si usted se da una vuelta por la Municipalidad en estos días, se ven caras de todos los tipos, caras largas, caras felices, caras de susto, de éstas se ven muchas, caras de: ¿Y ahora qué? Este mes la municipalidad gastó en bolsas de residuos más que en toda la gestión y no porque fueran medio sucios, que un poco lo fueron, sino porque es la hora del descarte, de acomodar los papeles, “de acomodar”, usted me entiende, en estos momentos la idea de los salientes es pagar todo lo que puedan pagar, uno podría decir a prima facie qué tipos más copados, le dejan una Municipalidad 0Km, otros mal pensados, como yo, diríamos que están pagando las cuentas de los amigos, no sea cuestión que después del 10 los acreedores amigos salgan a buscar ex funcionarios para pedirles explicaciones, porque si hay algo que tienen estos muchachos que son proveedores del Estado, es que no se quejan por remarcar o “meterle un poco de onda” a los presupuestos, eso sí, si hay algo que no se perdonan son las deudas y esta gestión está haciendo todo lo posible para no dejar amigos endeudados. Los detectives de Grasso ya están recorriendo los pasillos y las oficinas para que no se les escape nada y están con ganas de contar ni bien asuman cómo encontraron la Municipalidad, no son pocos los que dicen que esto es una devolución de gentilezas de Roberto Giubetich, por cómo le entregó Grasso la Municipalidad.

Ya se rumorea que no serán pocos los nuevos empleados que encontrará Pablo Grasso en diciembre, es uno de los regalillos que encontrará debajo del arbolito navideño que estará frente al edificio municipal (¿estará?). Ya cansa la utilización de la necesidad de la gente, para enfrentar pobres contra pobres, nunca es bueno esto, pero mucho menos en estas épocas de tanta malaria.

Son muchas las intrigas sobre el grupo de funcionarios que van a acompañar a Grasso, sabemos que siempre lo acompañan muchísimos militantes, ahora la duda es cuántos están a la altura de las expectativas, cuántos podrán convertirse en funcionarios que se hagan cargo de situaciones críticas. Esta gestión necesitará mucho músculo, pero también mucho cerebro, porque ante situaciones críticas no todo se resuelve con músculo, indudablemente esta etapa de la Ciudad necesita un Intendente, que si fuera jugador de fútbol sería un cinco raspador, que meta y trabe con la cabeza, y Grasso tiene esas características, pero con eso solo no alcanza, va a tener que sumar algunos líricos, que piensen un poco más, en el cómo, porque las formas también son importantes.

Grasso busca y busca, veremos qué encuentra. Por lo pronto esperemos que encuentre la bacheadora, qué baja que quedó la vara para pedir esto.