Insólito

Destrozó una tienda en Santa Cruz y lanzó una insólita confesión ante la policía

El hecho ocurrió este martes por la madrugada en pleno centro de la ciudad de Caleta Olivia.

  • 19/08/2025 • 17:20
Destrozó una tienda en Santa Cruz y lanzó una insólita confesión ante la policía
Destrozó una tienda en Santa Cruz y lanzó una insólita confesión ante la policía

Este martes por la mañana, la avenida Independencia en Caleta Olivia mostró una impactante escena que quebró la tranquilidad habitual del sector comercial de la ciudad de Santa Cruz. El cotillón La Covacha, un local tradicional y reconocido en la ciudad, amaneció con su frente totalmente destruido: vidrios rotos, puertas violentadas y una gran cantidad de mercadería esparcida y dañada en el interior del comercio.

Al arribar la policía al lugar tras el llamado de alerta de los vecinos, se encontraron con una situación insólita. El propietario del local, un hombre que vive en la vivienda ubicada en el primer piso sobre el comercio, apareció asomado por la ventana y sorprendió a los efectivos con una declaración inusual: “Yo arremetí contra mi propio local, no se metan, es mío”. Ante esta afirmación, los uniformados optaron por no trasladarlo a la comisaría y se retiraron del lugar.

La escena en el local era desoladora. Los vidrios que conformaban la puerta de ingreso y parte del frente del local estaban completamente hechos añicos. Además, el picaporte de la puerta, que habitualmente se utiliza para abrir el comercio, apareció forzado. 

En el suelo había cientos de productos tirados, muchos de ellos dañados y rotos. Según informaron desde el medio local El Caletense, el interior del local estaba en un estado de desorden considerable, con evidentes signos de daños y destrucción en gran parte del mobiliario y la mercadería.

A primera vista, los investigadores descartaron la posibilidad de un robo. No se encontraron indicios de que terceros hayan ingresado sin autorización, ni había faltantes de productos o dinero en el comercio. Este dato fue clave para orientar la investigación en otra dirección.

Fuentes extraoficiales indicaron que el hombre pudo haber actuado bajo un estado de intoxicación, posiblemente por alcohol o sustancias, lo que explicaría la aparente irracionalidad de destruir su propio patrimonio. Sin embargo, estos datos deberán ser confirmados a través de los exámenes pertinentes y la evolución del caso.

Cabe destacar que, tras la intervención inicial, el propietario se negó a bajar desde su casa para acompañar a la policía a la dependencia o dar mayores explicaciones. Esto complicó las primeras actuaciones, que debieron limitarse a asegurar el lugar y esperar el arribo de familiares.

Por otro lado, se informó que durante la mañana se espera el arribo de la madre del propietario, quien habitualmente se encarga de abrir y atender el local. Se presume que tendrá la difícil tarea de enfrentarse con la desagradable sorpresa del estado en que quedó La Covacha. Esta situación también pone en jaque el funcionamiento diario del empleo y la economía familiar.

El episodio generó sorpresa y conmoción en la zona. Los vecinos expresaron su asombro por lo sucedido y mencionaron que el local era un punto habitual de comercio familiar muy concurrido en la zona. Algunos indicaron que no tenían conocimiento de conflictos previos en la familia o problemas personales del dueño que pudieran anticipar un incidente de estas características.