Superliga Patagónica

La revolución del Futsal en Río Gallegos

A estadio lleno durante tres días, ya sea en el Juan Bautista Rocha o en el “Indio” Nicolai, el Futsal de AFA de Río Gallegos -con dos embajadores de primer nivel- vivió y transita una verdadera y saludable revolución desde lo deportivo hasta lo dirigencial.

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Buenos y nuevos aires se respiran en torno al fútbol sala en nuestra ciudad. Durante el pasado fin de semana, Río Gallegos fue una de las dos sedes de la Superliga Patagónica. La otra tuvo epicentro en Río Grande, Tierra del Fuego.

Las miradas de todos los amantes de este deporte estaban puestas en esta competencia, ya que se otorgaban dos pasaportes por zona para la segunda fase, buscando medirse con los mejores del país. Opción Joven de Río Gallegos no desentonó y se quedó con una de las dos plazas, desplazando al último campeón y gran favorito, ADEFU de Río Grande.

El otro representante local fue Diablos Rojos, que si bien no tuvo la dicha de lograr la clasificación, dejó una gran imagen ante poderosos equipos, como Camioneros de Río Grande o HAS, último campeón de Ushuaia. Al igual que muchos equipos del ámbito local, Diablos transita la senda de un trabajo serio, a conciencia, con el profesionalismo que requiere jugar contra los mejores de la Patagonia y del país.

Un presente prometedor

Esta nota no busca detenerse en lo estrictamente resultadista, sino que, fiel a la filosofía de nuestro diario, busca poner en valor el trabajo que los diversos actores vinculados a este deporte llevan adelante para la concreción de sus actos.

La Liga de Fútbol Sur encontró en un equipo de personas el entusiasmo, la dedicación y profesionalismo que el Futsal demandaba. Basándonos en cuestiones geográficas y climáticas, los deportes “indoor” o bajo techo, tienen una gran preponderancia en nuestra región. Darle la atención que las instituciones demandaban, era necesario.

Allá por el año 2019 se tomó la decisión de darle otro enfoque al departamento de fútbol sala de la Liga de Fútbol Sur. Haciendo hincapié en el desarrollo de la competencia, se empezó a priorizar el acceso a espacios acordes a los que un juego con tanta fricción e intensidad requieren, además de otras cuestiones como lo es gestionar espacios para los entrenamientos, parte fundamental de la práctica deportiva.

En concordancia con lo que venimos describiendo, durante el 2021 Río Gallegos fue sede del torneo regional de la Liga Nacional de Futsal AFA (LNFA). En esa misma sintonía, de trascender las fronteras de Santa Cruz, Diablos Rojos participó durante ese mismo año del certamen organizado por el Consejo Nacional. La Superliga disputada el pasado fin de semana es una rama del Torneo Nacional de Fútbol Sala. Un gran entramado federal del que Santa Cruz y Río Gallegos cada vez son más protagonistas.

Por si fuera poco, esta “revolución” a la que hacemos referencia trajo aparejado, como toda acción y política deportiva bien realizada, el nacimiento de “las divisiones formativas” de este deporte, generando hasta escuelitas de fútbol sala que cuentan con jugadores cada vez más jóvenes.

Cuando el deporte en su conjunto, dirigentes, deportistas, familias y la hinchada, otro factor que crece proporcionalmente con el espectáculo, todo parece ser más fácil. El pasado fin de semana dos equipos de Río Gallegos disputaron de igual a igual la hegemonía que históricamente supo tener el fútbol de Tierra del Fuego. La ecuación, de un tiempo a esta parte, comenzó a cambiar y es saludable para todos quienes apoyamos y amamos al deporte de Santa Cruz.

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