Policiales

Autopsia reveló que Ruiz no habría muerto por las heridas, sino por negligencias

Hugo Romero, acusado de asesinato, fue sentenciado a la pena de 10 años de prisión por el delito de “lesiones gravísimas agravada por el uso de arma de fuego”. Sandro Levín, defensor del imputado, en sus alegatos dijo que Ruiz no murió producto de los disparos “sino por los malos cuidados que recibió en el hospital”. 

  • 22/05/2013 • 00:00
Hugo Romero fue sentenciado a la pena de 10 años de prisión.
Hugo Romero fue sentenciado a la pena de 10 años de prisión.

Carlos Ruiz, de 34 años, el 17 de diciembre de 2011 recibió dos disparos en una de sus piernas cuando ingresaba a su vivienda sita en calle Ayohuma al 1000, y un día después del hecho murió en el hospital. Por su muerte el presidente del Tribunal, Joaquín Cabral, acompañado de los vocales María Alejandra Vila y Enrique Arenilla, comenzaron a juzgar a Hugo Romero, quien en el debate reconoció que fue el autor de los disparos contra Ruiz pero que sus intenciones “no eran matarlo”.

Vínculo
Hugo Romero, victimario, y Carlos Ruiz, víctima, se conocían hacía un año. Como el acusado sabía que Ruiz tenía conocimiento de albañilería le ofreció trabajo en su casa para que le construyera el cerco perimetral y le pagó $5.000 en efectivo por adelantado.
En su declaración Romero contó que Ruiz nunca le realizó el trabajo y mucho menos le devolvió el dinero, a raíz de está situación se originó el cruce entre ambos.

Obra sin realizar
Siguió relatando que Ruiz nunca le realizó lo pedido ya que tres días después de aceptar el trabajo “Ruiz mandó a mi casa a su padrastro a buscar sus herramientas y para que me avisara que lo aguante unos días porque tenía que realizar una changa”. Y sentenció que “esos días se convirtieron en dos meses”.  
Además indicó que a partir de eso y durante el tiempo anteriormente mencionado, concurrió a la casa de Ruiz para “pedirle que me hiciera entrega del dinero o me terminara la obra. Pero todas las veces que fui salía prepotente, me insultaba y me decía que vuelva al día siguiente que iba a tener la plata”.

17 de diciembre del 2011
Sobre el hecho contó que ese día salió de trabajar y fue a la casa de Ruiz para hablar, pero “me atendió desde la puerta porque estaba tomando y me dijo que pasara más tarde y regresé cerca de las 19:00”.  
En esa circunstancia “salió aún más prepotente y sabía que cuando tomaba se ponía violento. Cuando volví, por miedo llevé un revólver para defenderme por si pasaba algo, ya que sabía que él tenía una pistola y con lo agresivo que era pensé que la podía llegar a usar”. Indicó que nuevamente le dijo que le “solucione el problema, o me devolvía la plata o terminaba el cerco, sino volvía para matarlo”.

Discusión
Señaló que se pusieron a discutir en el patio de la casa, “pensé que me iba a pegar, entonces saqué el arma -la que tenía en la cintura- y le disparé una o dos veces a los pies” y sentenció que “no fue con intenciones de matarlo”. Luego de los disparos Romero se subió a su camioneta Toyota Hilux y se fue porque “me asusté y él quedó tirado en el suelo”.
Tras reconocer el hecho y de realizar una declaración lisa y llana de cómo se dieron las cosas y sobre todo explicar cuál fue el móvil, se llevó a cabo un juicio abreviado.