Saber qué comemos

Por el etiquetado frontal

En Río Gallegos ASdeN se encuentra trabajando en concientizar sobre la importancia de conocer qué productos comemos y qué valor nutricional tienen. Hubo campaña durante el fin de semana. Esperan la aprobación en la Cámara de Diputados a nivel nacional.

Se espera que sea aprobado en Diputados.
Se espera que sea aprobado en Diputados.
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A nivel nacional se encuentra dada la discusión en la Cámara de Diputados para la aprobación del sistema de etiquetado frontal. El mismo se encuentra actualmente en la cámara baja y cuenta con media sanción en Senadores, donde se originó el proyecto. El objetivo del mismo es que los productos alimenticios cuenten con una etiqueta negra en forma de octágono, donde se detalle cuáles son los valores nutricionales que tiene, haciendo énfasis por ejemplo si es alto en azúcar o grasas.  Se busca que el cliente conozca qué es lo que está ingiriendo y cómo afectará esto a su régimen nutricional. En Río Gallegos ASdeN –La asociación de Nutricionistas- se encuentra trabajando en la concientización sobre el tema. Este fin de semana estuvieron en el centro de Río Gallegos, donde repartieron folletería a los vecinos de la comunidad, a fin de empezar a poner el tema en agenda. Y de hecho por casualidad, se cruzaron con el intendente Pablo Grasso –que recorría la obra de la San Martín- y terminó acompañando la iniciativa. Con este escenario TiempoSur se comunicó con Julieta Albrieu, nutricionista de la capital santacruceña, quien brindó detalles. “Nuestro objetivo es concientizar sobre la importancia de la ley y como nos ayudaría a mejorar la calidad de vida, teniendo en cuenta que esto ayuda al acceso a la salud, al acceso a la información como consumidores, al advertir sobre los excesos de componentes como azúcar, sal, grasas” remarcó en primera instancia.

“En realidad se hizo un estudio amplio, porque hay distintas formas de un etiquetado frontal. En muchos países optaron por distintos métodos, se fue viendo encuestas que se hicieron, cuales eran más fáciles de leer para la gente. Queremos algo claro para la gente” enfatizó. Señaló que el principal punto es que la gente conozca qué está comiendo y sea consciente. Desmitificó por ejemplo el consumo de milanesas de soja, que poseen elementos que no son tan nutritivos como la gente cree.

 

Apoyo al proyecto

Sobre el proyecto remarcó que “ya tenemos media sanción en el Senado y ahora se tiene que aprobar en Diputados. Hacemos la campaña a nivel nacional, con asociaciones, colegios y nutricionistas. Nos pusimos de acuerdo porque hay industrias que quieren vetarla, no quieren que su producto diga eso”.

“El fin de semana nos dividimos, hacemos tres actividades distintas. La información a los medios para que se conozcan y esto que hicimos, fue unas pegatinas, stickers y folletería. Les preguntamos si conocían de la ley, le contamos al respecto” señaló.

 

Campaña

Las profesionales resaltaron que son cifras alarmantes, y la Ley, más allá de los sellos obligatorios tiene dos ejes importantes que tiene que ver con la revolución de la publicidad y el patrocinio de aquellos alimentos que son ultra procesados, y con la protección en entornos escolares.

“Se está apuntado también a ser una herramienta de la salud pública, no solo que, como consumidores tengamos información más claras, sino también desarrollar estrategias, y cuidar un poco los entornos escolares, tratando de disminuir la oferta de estos productos en las escuelas”, detallaron.

Su aprobación sería “seguir ganando derechos como consumidores, como población”, y las asociaciones de todo el país “creemos que consumidores y comunidad informada hace que podamos ser protagonistas de nuestro proceso de salud”.

 

Si bien ya cuenta con media sanción en la Cámara de Senadores, deberá pasar en segunda instancia por su aprobación en Diputados. Luego será el Gobierno nacional el encargado de vetar o promulgar publicando la normativa a través del Boletín Oficial. Luego se decidirá el organismo de contralor.

El proyecto sancionado por el Senado busca advertir a los consumidores sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, a partir de dar información clara, oportuna y veraz.

Además, procura promover la prevención de la malnutrición en la población y la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles.

De aprobarse la iniciativa, los productos que sobrepasen los límites fijados por el organismo deberán tener en el frente de sus envases una etiqueta octogonal negra, con borde y letras de color blanco, que advierta sobre el exceso del nutriente crítico que corresponda en cada caso.

La iniciativa recibió media sanción del Senado el 29 de octubre pasado por una amplia mayoría, al cosechar 64 votos a favor y 3 en contra, de las tucumanas Silvia Elías de Pérez (UCR) y Beatriz Mirkin (FdT), y la riojana Clara Vega (Parlamentario Federal).

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