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Cómo diferenciar los síntomas de Ómicron de un resfrío común

Los síntomas para diferenciar la variante ómicron de un resfriado común.

Cómo diferenciar los síntomas de Ómicron de un resfrío común
Cómo diferenciar los síntomas de Ómicron de un resfrío común
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La pandemia de coronavirus ha cambiado su escenario en los últimos meses debido al auge de la variante ómicron, mucho más contagiosa que las anteriores, pero también que no se manifiesta igual.

Hasta ahora, los tres síntomas principales del coronavirus eran temperatura alta, tos continua y pérdida o cambio en el sentido del olfato y el gusto.

Sin embargo, a medida que la pandemia avanzó el virus fue mutando y surgieron nuevas cepas y con ellas nuevos síntomas. Con la nueva variante ómicron que mantiene en vilo a todo el mundo es complicado diferenciar si uno está contagiado de coronavirus o tiene otro virus respiratorio como el de la gripe o un resfriado común.

Aunque todos presentan cuadros clínicos similares, hay algunos síntomas que nos pueden permitir diferenciar unos de otros, ya sea porque solo se muestran en esa infección concreta o porque se dan con mayor intensidad o duración.

Claro está que lo más sencillo para descartar o asegurarse de estar cursando la enfermedad es someterse a una prueba PCR o un test de antígenos.

Resfriado común: estornudos, moqueo y congestión

El resfriado es la más leve de estas afecciones. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), un resfriado alcanza su punto máximo entre el segundo y el tercer día y sus síntomas más habituales suelen ser estornudos, congestión nasal, moqueo, dolor de garganta, tos, goteo de mucosidad en la garganta y lagrimeo.

Por lo general, el resfriado común suele no causar fiebre y dura entre siete y diez días. Lo más normal es resfriarse en épocas donde la temperatura es baja.

Gripe: proceso febril y dolor muscular

A diferencia del resfriado común, la gripe la mayoría de los casos viene acompaña de un proceso febril y dolor muscular, aunque comparte aspectos de la tos, los mocos, los estornudos y la congestión nasal, que puede provocar la pérdida del olfato y el gusto en algunos casos.

La complicación más frecuente de esta infección respiratoria es la neumonía, que puede ser producida por el propio virus o por una sobreinfección bacteriana.

Ómicron: no se pierde el gusto ni el olfato

Por último, ómicron se caracteriza por provocar una enfermedad más leve si se compara con las anteriores cepas de la covid-19 y con la gripe. Sin embargo, en este caso el rol de la vacuna es muy importante ya que las personas que recibieron al menos dos dosis tienen menos chances que “pasar mal” la enfermedad.

Los principales síntomas que se asocian a la variante sudafricana son fatiga extrema, fiebre, taquicardia, aceleración del ritmo cardiaco y dolor muscular. Otro aspectos destacable de ómicron es que los contagiados no pierden el gusto ni el olfato, como era habitual en positivos de SARS-CoV-2.

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