Cambio en el Gabinete

¿Será la única renuncia la del Jefe de Gabinete la que aceptará Alicia Kirchner?

El primero en formalizar su renuncia fue Leonardo Álvarez, uno de los armadores de la campaña del Frente cuando Alicia logró ganar su reelección, claro, en 2019, o sea, hace una eternidad en el reloj de la política.

Alicia Kirchner le tomó juramento a Leonardo Álvarez como Jefe de Gabinete el 7 de diciembre de 2019. (C. R)
Alicia Kirchner le tomó juramento a Leonardo Álvarez como Jefe de Gabinete el 7 de diciembre de 2019. (C. R)
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Dos años después de aquél triunfo, una derrota mostró su impiedad en la que los santacruceños no se expresaron diferente que la mayoría de los argentinos.

Cabe preguntarse la conveniencia de la renuncia de Álvarez en estas instancias.  Lo cierto es que aquél Ministro de Producción que ayudó a consolidar un 2019 esperanzador, hoy deja su cargo de modo indeclinable. La jefatura de gabinete deberá ser ocupado por otro, por otra o por nadie.

Desde aquél discurso de la vicepresidenta de la Nación en el que instó a que los funcionarios funcionen a hoy, han ocurrido una infinidad de hechos imposibles de reducir, aquí. Sin embargo, parece que sólo la derrota presagiada y advertida por la misma ex Presidenta es lo único que puede hacer revisar el rumbo en el gobierno nacional. Dramático. Es casi como llegar al cementerio en ambulancia.

En Santa Cruz, un caso, un dato. Al jefe de los ministros la Gobernadora le aceptó la dimisión. Aunque Alicia Kirchner haya reconocido la pericia en la coordinación frente a la pandemia, todo indica que la relación con los ministros es distante, y no sería un verdadero scrum, algo indispensable en situaciones críticas en las que se requiere del compromiso de todos y todas.

Su relación con Alicia, además de política y programática, es afectiva y no lo oculta, y quizá considera más esta renuncia como un gesto emocional que como un aporte a la cosa política. Tal vez esa relación manifiesta con la Gobernadora haya conspirado para que algunos ministros mantuvieran una distancia inapropiada con Álvarez.

Desde afuera de Alcorta 231 cuesta entender los criterios de selección que suele utilizar la política para llenar los casilleros, y las piezas que quedan fuera del tablero en situaciones jaqueantes. En este caso, se trata del alejamiento de uno de los funcionarios que mantuvo aceitada relación con intendentes de todos los sectores, pero también con la dirigencia gremial, sindicalistas y empresarios.

Una lectura posible es que hay algunos funcionarios a los que les cuesta más entablar relaciones posturales y son más propensos a lo ejecutivo. Especulamos que este pudo ser el caso de Álvarez, recordando la implementación del Plan UniRSE cuando ocupaba la cartera de Producción, Comercio e Industria, todo un programa que saltó de la ambición a los hechos.

Pero de poco sirve ahora girar la mirada hacia atrás.

La foto de las PASO evidenció que el Gobierno provincial -así como el Nacional- tiene una deuda con la sociedad que debe empezar a saldar de inmediato. Acaso ¿Será la única renuncia la del Jefe de Gabinete la que aceptará la Gobernadora?  Ambos gobiernos deben recuperar la iniciativa, y con gestos y maquillajes no será suficiente, excepto que pretendan traducir un primer mal paso en un puntapié que dure dos años.

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