Sesión

Los diputados de Santa Cruz votaron a favor de la Ley de Emergencia Pediátrica y marcaron posición frente al veto presidencial

La Cámara de Diputados de la Nación protagonizó una de las sesiones más intensas del año al rechazar, con mayoría especial, el veto total del presidente Javier Milei al proyecto de Ley 27.796 que declara la emergencia sanitaria de la salud pediátrica y de las residencias médicas nacionales por el término de un año. Con 181 votos afirmativos, 60 negativos y una abstención, el cuerpo avanzó con la insistencia y dejó en claro un amplio respaldo político a la iniciativa.  

  • 17/09/2025 • 18:15
Los diputados de Santa Cruz votaron a favor de la Ley de Emergencia Pediátrica y marcaron posición frente al veto presidencial
Los diputados de Santa Cruz votaron a favor de la Ley de Emergencia Pediátrica y marcaron posición frente al veto presidencial

El debate se dio en un contexto de fuerte tensión entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo, luego de que Milei justificara el veto a través del Decreto 651/2025. El Gobierno adujo que la norma carecía de financiamiento genuino, generaba riesgos para el equilibrio fiscal y otorgaba beneficios salariales que consideró “desmedidos e irresponsables”. Sin embargo, en el recinto prevaleció la postura de garantizar recursos urgentes para la atención pediátrica, reforzar el funcionamiento del Hospital Garrahan como centro de referencia nacional y asegurar condiciones dignas para residentes y profesionales de la salud.

En lo que respecta a Santa Cruz, los cinco diputados nacionales votaron en bloque a favor de la insistencia. José Luis Garrido (Por Santa Cruz), Gustavo González (Unión por la Patria), Ana María Ianni (Unión por la Patria), Carlos Facundo Prades (Por Santa Cruz) y Roxana Reyes (Unión Cívica Radical) se pronunciaron con voto afirmativo, mostrando un alineamiento transversal entre las distintas fuerzas políticas de la provincia en defensa de la salud pediátrica.

La insistencia de esta ley, junto con la votación que rechazó el veto a la Ley de Financiamiento Universitario y Salarios Docentes, significó una doble derrota para el oficialismo y un triunfo parlamentario para la oposición, que logró articular consensos amplios en temas sensibles vinculados a la educación y la salud pública.