Escándalo en el penal

Río Gallegos: Una expolicía fue demorada tras intentar arrojar droga a la cárcel

En un operativo conjunto entre la Comisaría Primera y el Servicio Penitenciario, se logró la demora de una mujer que intentó ingresar un "paquete" con marihuana y más de un centenar de pastillas al patio de la Alcaidía. La sospechosa es una excabo de la fuerza que había sido cesanteada anteriormente.

  • 05/03/2026 • 21:30

Lo que comenzó como un movimiento sospechoso en las inmediaciones de la calle Tucumán terminó descubriendo una maniobra de provisión de estupefacientes a gran escala hacia el interior de la Alcaidía Penitenciaria local. El hecho, que ocurrió a plena luz del día, tiene como protagonista a una mujer con pasado en la Policía de Santa Cruz.

La maniobra frustrada

El alerta se encendió cuando un vecino advirtió que una mujer arrojaba un objeto desde el exterior del edificio con la clara intención de que aterrizara en el patio de recreo de los internos. Tras un rápido rastrillaje, el personal penitenciario logró interceptar a la sospechosa en las cercanías de la Avenida Kirchner.

Al momento de ser demorada, los efectivos se llevaron una sorpresa: la mujer llevaba consigo una credencial policial que la acreditaba con la jerarquía de Cabo, aunque fuentes cercanas a la investigación confirmaron que la misma ya no pertenecía a la institución por haber sido cesanteada tiempo atrás.

Un "cóctel" de sustancias secuestradas

En el patio delantero de una vivienda colindante, los efectivos recuperaron el paquete arrojado. El contenido reveló la peligrosidad de la maniobra:

77.7 gramos de Cannabis Sativa (confirmado mediante test de campo).

Una nota manuscrita (cuyo contenido no trascendió).

Diversas pastillas de Alprazolam y Clonazepam.

Sin embargo, el hallazgo más contundente se produjo durante la requisa personal realizada por personal femenino en la dependencia policial. En sus pertenencias, la exefectivo ocultaba un verdadero cargamento de psicofármacos: 80 comprimidos adicionales de distintos sedantes y ansiolíticos (Alplax, Clonagin y gotas de clonazepam), además de otras medicaciones.

Hermetismo y situación judicial

Durante el procedimiento, la mujer se mantuvo en silencio y se negó a declarar para quién estaba destinado el cargamento. Por orden de la Unidad Fiscal, se procedió al secuestro de toda la sustancia (un total de 148 comprimidos), el frasco de gotas y su teléfono celular, elemento que será peritado para determinar quiénes eran los destinatarios dentro del penal.

Pese a la gravedad del hecho y su anterior condición de funcionaria pública, la Justicia dispuso que la mujer fije domicilio y quede en libertad supeditada a la causa, mientras se investiga una posible red de provisión de drogas bajo la modalidad "bombardeo" hacia las unidades de detención.