Primera B

Por el sueño de la sede

En el año de su vigésimo aniversario, el club Don Bosco se propuso ir tras el sueño de la sede propia. El mes pasado dio un paso importante en la búsqueda de ese objetivo. Es que el patrono consiguió la escritura que lo hace dueño del terreno en el que tiene pensado levantar su casa. Tras esto, los dirigentes comenzaron a trabajar en el lote, preparando el mismo para cercarlo. Con ese fin, y otros más, es que lanzaron a la venta un bono contribución. El sorteo, con premios en efectivo, tendrá lugar este sábado.

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El tener un lugar propio es el deseo y anhelo de todos. Incluso de quienes están ligados al deporte. Entre otras cosas, por el sentido de pertenencia que eso les da a quienes están inmersos en un club.

Don Bosco es una de esas instituciones que hacen mucho, con prácticamente poco. Como la mayoría de las entidades de esta ciudad. El Patrono es una gran familia que contiene a chicos y a grandes, a hombres y a mujeres. Y lo hace a esto sin tener un lugar propio. En este particular 2020, no por la pandemia del Coronavirus sino porque es el año del vigésimo aniversario del naranja, la Comisión Directiva se propuso a que fuera especial. Y más allá de las circunstancias, vaya que lo está consiguiendo. Por acciones propias.

El pasado 4 de septiembre, el club consiguió hacer realidad un primer sueño. Es que Don Bosco consiguió el terreno en dónde tiene pensando levantar su sede. Así lo anunciaba entonces la Comisión Directiva, en su Fan Page de Facebook.   

“Y los sueños se hacen realidad. Con papeles en mano, firmas y sellos podemos decir que Don Bosco ha logrado conseguir su terreno. Este sueño que venía siendo postergado por un motivo u otro hoy es un hecho. Ahora con más ganas de trabajar y seguir, porque esto no termina acá, recién es el comienzo, pero sabemos que con la ayuda de mucha gente que ha estado siempre al lado, familias, jugadores, simpatizantes, lograremos seguir hasta construir lo planificado. Felicitaciones a quienes en todo este tiempo han seguido trabajando para lograr esto, a pesar de los tiempos difíciles que estamos atravesando no perdemos la fe y la esperanza que todo se puede lograr”.

Primeros trabajos

Ni bien tuvieron la escritura en la mano, que les otorgaba el poder de ser dueños de la tierra, los dirigentes de Don Bosco no quisieron perder tiempo y empezaron a meter manos a la obra.

Lo primero que tienen en mente es en cercar lo que ya les pertenece. Para eso, estuvieron realizando los pozos respectivos de lo que será la futura valla alámbrica. Para terminar con esta tarea, les falta mucho. No sólo trabajo sino también materiales. Por eso, estuvieron apelando a la colaboración ciudadana. Lo hicieron con un pedido de ayuda o colaboración solidaria a través de las redes sociales. Entre lo publicado, salió la lista de los materiales que están necesitando con urgencia, a saber: Cemento, malla romboidal, torniquetes, alambre 16/14 para tensar, ganchos tipo J, planchuelas y tubbings. Para ellos, cualquier tipo de ayuda sirve. Por más mínima que parezca.

El otro plan

La estrategia para llegar a tener la sede propia no depende sólo de la ayuda de terceros. También tiene que ver con las actividades propias que desde el club puedan generar como para recaudar fondos. Con la idea, claro, de destinar éstos a los distintos trabajos que hay por hacer en el predio.

Hace unos días, entonces, lanzaron también a través de las redes sociales la venta de un bono contribución. Los que adquieran el mismo podrán acceder a un sorteo, a realizarse el próximo sábado simultáneamente a través de la Fan Page de Facebook y el Instagram del club, con tres importantes premios. Todos éstos en efectivo y de montos equivalentes a $10.000, $5000 y $2000. Todavía quedan bonos en venta. Los interesados podrán contactarse por las mismas redes sociales y solicitar sus números. El valor del Bono Contribución es de $200.

 

PRIMERA A

Otro aniversario en cuarentena

Un cumpleaños distinto fue el que le tocó vivir a Los Halcones en este 2020. En realidad, como a casi todos los clubes de la AIFB que se fundaron entre mediados de marzo y lo que va de este octubre. Tiempos estos de cuarentena, sin fútbol ni reuniones sociales. En casa se tuvieron que quedar entonces los verdinegros el pasado 1° de Octubre. Día en que el club celebró su trigésimo primer aniversario. Cientos de saludos recibió la gran familia de Los Halcones. De propios y ajenos. Todos de acuerdo con la nueva normalidad de festejos vía redes sociales o plataformas de reuniones como Zoom, Google Meet u otras. Las emociones llegaron esta vez del lado de los recuerdos. Muchos de los cuales fueron rememorados por los propios protagonistas.

No hubo torta ni velas esta vez. Pero lo que no faltó fue el pedido de los tradicionales tres deseos por parte de los cumpleañeros. Como que la pandemia acabe pronto, que cuanto antes se pueda volver a jugar al fútbol y, por supuesto, que la familia verdinegra pueda reencontrarse en breve para festejar como antes, entre otras cosas, este aniversario.

Los 31 años encontró a Los Halcones alejado de la cancha. No por cuestiones propias sino más bien de terceros.

El verdinegro transitaba un nuevo año en la Primera A de la Liga Independiente cuando se suspendió el certamen a causa del Coronavirus. Cuando se decretó este alto al juego, en marzo pasado, a Los Halcones le quedaban todavía dos partidos por disputar. Ambos correspondientes a la fase clasificatoria. Uno, el de la fecha 20, ante El Cóndor, y el otro, de la última jornada, frente a Unión Santiago.

Para éste, todavía hay alguna chance de clasificar al Octogonal. Claro que no la tiene tan sencilla. Es que no depende sólo de sí mismo. Para conseguir meterse en la pelea por el título, Los Halcones tiene que ganar sus dos partidos pendientes y, además, esperar, que los de arriba pierdan puntos en esta parte final del certamen. Algo complicado pero no imposible.


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