YCRT

No repetir los errores del pasado

Fue el pedido de la Junta Interna de ATE Punta Loyola tras la reunión mantenida junto a responsables del proyecto ferroportuario de YCRT. Los pedidos centrales pasaron por exámenes médicos pendientes, habitabilidad de los sectores y capacitaciones, todo esto poniendo principal énfasis en la situación sanitaria actual en Río Gallegos.

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Tal como adelantáramos la semana pasada, la nueva intervención de YCRT tendría intenciones de brindar mayor importancia al proyecto ferroportuario proyectado allá por 2014, y en este camino es que se han reunido también con los representantes gremiales de la Junta Interna de YCRT Punta Loyola, a los efectos de avanzar en objetivos comunes, al momento solo proyección. Formaron parte del encuentro, por la Junta interna de delegados Punta Loyola, Adrián Campos y Ariel Wanzo; además de delegados de diversos sectores de la empresa; y la responsable de la confección del Plan Preventivo COVID-19, Belén Millanahuel.

Tras la reunión, desde la Junta Interna manifestaron que “en base a la situación actual de la provincia, en la que los recursos médicos hospitalarios se encuentran colapsados en la ciudad de Río Gallegos, considerando fundamentales las tareas de mantenimiento de los sectores, y de comenzar con las tareas en la obra del ¨Galpón Caliza¨, instamos a que dichas tareas se realicen con el más absoluto recelo en cuanto a medidas de higiene, control del plan preventivo y capacitación respecto del mismo”. Siempre teniendo en cuenta una serie de consideraciones.

En este sentido, en principio, los trabajadores expusieron que “es imperioso previo a la vuelta al trabajo realizar los exámenes médicos periódicos obligatorios, ya que, durante el año 2019, no se realizaron (no se realizan exámenes médicos al personal desde el año 2018)”, por lo que entienden que “no es posible determinar si hay empleados que se encuentren dentro del grupo de riesgo (considerados en el plan preventivo COVID-19), y no podemos tampoco considerar como verdadera una declaración jurada, cuando el trabajador no se haya realizado un control médico pertinente en los últimos meses”. Otro de los puntos que plantean como clave, refiere a la habitabilidad de los sectores. “Es necesario que se planifique y organice el trabajo de manera que los tiempos ociosos o de descanso sean mínimos, considerando que, en nuestro predio, la mayoría de los sectores, utilizan para tal fin los denominados ¨trailers¨, donde no existe posibilidad alguna de que se respeten las normas establecidas de distanciamiento, no cuentan con baños”. En este sentido vale la pena remarcar que existe una propuesta ya presentada al jefe de sección seguridad, Gustavo Caliva.

El tercer y último punto, trata de las capacitaciones. Se establece que quienes tienen que capacitar al operario, controlarlo e incluso sancionarlo ante un incumplimiento del PLAN COVID-19 son los jefes de sector, por lo que desde la Junta Interna se manifestaron convencidos que “en base a ser los responsables de velar por la seguridad, salud e integridad física de los trabajadores, estos jefes deberían ser capacitados y evaluados, siendo pertinente una sanción en caso de desaprobación de las evaluaciones”.

Por último, si bien coinciden en que el desarrollo de la actividad tiene que retomarse “cuanto antes”, esto debe realizarse “con los recaudos necesarios para salvaguardar la salud y la vida de todos los que formamos parte de la empresa”, y fueron claros a expresar: “No repitamos los errores del pasado, donde la desidia y la desorganización de la empresa concluyeron con la muerte de 14 compañeros”.

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