Salud

Monóxido de Carbono: los casos de intoxicación deben notificarse al sistema de vigilancia nacional

Así lo enfatizó la Dra. Magdalena Covello, coordinadora provincial de Epidemiología del Ministerio de Salud y Ambiente. Asimismo, expuso que en el país se reportan poco, los casos de intoxicación  por lo que las estadísticas no suelen reflejar la magnitud real del problema.

COMPARTÍ ESTA NOTA

Tras conocerse recientemente información acerca de casos de intoxicación y fallecimientos de personas por inhalación de monóxido de carbono en distintos puntos del país, surgió la imperiosa necesidad de recordar algunas medidas preventivas para evitar este tipo de sucesos. Por tal motivo, desde la Coordinación Provincial de Epidemiología del Ministerio de Salud y Ambiente de Santa Cruz, dieron a conocer a TiempoSur, algunas recomendaciones para la comunidad como así también precisaron de qué manera se debe actuar en caso de intoxicación y cuál es el tratamiento adecuado.

En primera instancia, la Dra. Magdalena Covello, coordinadora provincial de Epidemiología del Ministerio de Salud y Ambiente, indicó que el monóxido de carbono (CO) constituye una de las principales causas de muerte por envenenamiento para todas las edades, tanto en nuestro país como a nivel mundial. “El CO es un gas tóxico, menos denso que el aire y que se dispersa con facilidad. A su alta toxicidad se suma la peligrosidad de pasar desapercibido, al ser inodoro, incoloro y no irritar las mucosas, no anunciando su letal presencia a las inadvertidas personas expuestas. La mortalidad suele estar asociada al uso de artefactos de gas defectuosos o mal instalados, fuentes de calefacción en ambientes mal ventilados, exposición a gases de motor en ambientes cerrados e inhalación de humo en el transcurso de incendios. La intoxicación por CO es un problema frecuente, muchas veces no diagnosticado, ni sospechado durante la atención de urgencia. El conocimiento de las manifestaciones clínicas inducidas por la inhalación de este peligroso gas y la posibilidad de determinar la presencia de carboxihemoglobina complementarios, son elementos esenciales para su correcto diagnóstico y tratamiento”, detalló.

 

Intoxicación – Síntomas

En ese sentido, la profesional remarcó que una vez inhalado el monóxido de carbono, difunde rápidamente a través de las membranas alveolares para combinarse con la hemoglobina afectando el transporte de oxígeno y deteriorando la función celular. La absorción de este veneno es directamente proporcional a la concentración de CO en el ambiente, al tiempo de exposición y a la frecuencia respiratoria (FR) de las personas afectadas. La permanencia del tóxico en la sangre de  personas sanas  oscila entre 3 a 4 horas.

En relación a los síntomas, señaló que los síntomas iniciales, como la cefalea, comienzan a menudo con niveles bajos de intoxicación,  mientras que el cerebro y corazón pueden verse gravemente afectados con niveles superiores. Además, sostuvo además se pueden observar, efectos neurológicos tardíos. “El síndrome neuropsiquiático tardío es el daño cerebral manifestado por el deterioro neurológico y/o psiquiátrico. Puede aparecer entre 3 y 21 días posteriores a la exposición”, agregó.

 

Tratamiento y prevención

Todo paciente intoxicado con monóxido de carbono debe ser retirado del ambiente contaminado y tratado inmediatamente con oxígeno para acelerar su velocidad de excreción. Es de suma importancia identificar la probable fuente de intoxicación para evitar exposiciones posteriores.

“Intoxicación por monóxido de carbono” es un evento de notificación obligatoria al sistema de vigilancia nacional, no obstante en el país se reporta poco por lo que las estadísticas no suelen reflejar la magnitud real del problema. “Santa Cruz no escapa a esta problemática detectándose el subregistro de este evento”, enfatizó.

Por otra parte, la Dra. Covello expuso que el modo más frecuente de calefaccionarse en Santa Cruz es a través de la combustión de gas natural por lo tanto el riesgo a una intoxicación siempre está presente. La oportuna observación del color de la llama de los artefactos puede advertir al usuario de una posible fuente de emanación de monóxido de carbono. “La llama siempre debe ser de color azul, cualquier otro color significa que está produciéndose una mala combustión y por lo tanto monóxido de carbono”, recalcó.

 

Otras recomendaciones

  • Recordar que está prohibido el uso de cualquier artefacto que no sea de tiro balanceado en dormitorios y baños.
  • Apagar estufas por la noche y cuando no sean realmente necesarias.
  • Nunca usar hornallas de cocina y/o el horno como forma de calefacción.
  • Hacer revisar todos los años -por un gasista matriculado- las estufas, estufas catalíticas, pantallas infrarrojas y salidas al exterior de calefones, termotanques  y calefactores de tiro balanceado.
  • Verificar que no estén obstruidos los conductos o rejillas de ventilación. Un simple espacio por donde circule y se renueve el aire es fundamental y puede salvar una vida.
  • No usar braseros o estufas a querosén para calefaccionarse. Si no puede evitar usarlas, apáguelas y retírelas del ambiente antes de acostarse. Es preferible abrigarse con más ropa.