ARA San Juan

Valeria Carreras: “No hay duda de que el submarino no estaba en condiciones”

La abogada de 34 familias del ARA San Juan aseguró que las pruebas “son contundentes”. “No solamente son dichos de testigos sino que son documentos emanados de la Armada en forma previa”, explicó. Ayer declararon las esposas de los tripulantes en una jornada conmovedora. Carreras resaltó que sus testimonios "humanizan" la causa. Hoy será el turno de los tripulantes que bajaron en Tierra del Fuego. “Venían en la navegación, se bajaron por temas personales y salvaron su vida. Entonces hoy hay muchas preguntas por hacer”, adelantó.

  • 09/04/2026 • 08:24

En diálogo con La Parada, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, la Dra. Valeria Carreras, abogada de 34 familias de tripulantes del ARA San Juan, se refirió al avance del juicio oral y destacó la contundencia de las pruebas.

“Estamos transitando la tercera semana de juicio oral, estamos en la etapa de testimoniales”, explicó.

En ese marco, remarcó la importancia de las declaraciones recientes que “humanizan la causa”.

“Entre todos los testigos, en el día de ayer vinieron a dar testimonio esposas. No es que van a hablar de algo técnico sino que se humaniza la causa. Uno a veces, acostumbrado a las carpetas, los papeles, los nombres, las nomenclaturas técnicas para hablar del hecho, deja de lado de qué se trata, quiénes estaban detrás de esta causa. Acá hay 44 fallecidos, 44 vidas que se apagaron, 44 personas que tenían una historia por detrás y por delante que quedó truncada”, expresó.

Carreras aseguró que los testimonios fueron “muy conmovedores, muy fuertes”. 
“Las tres primeras esposas que declararon hicieron corpóreo toda esa historia detrás de un tripulante, cómo se preparó para entrar a la Armada, cómo era su familia, qué decía después de cada navegación. Una de ellas tiene un hijo en tratamiento psicológico porque perdió a su padre, otra contaba que estaba embarazada cuando su marido desapareció y jamás su hijita pudo conocer al padre ni el padre tuvo opción de conocer a su hija”, relató.

Por otro lado, destacó la contundencia de las pruebas y dijo que “no hay duda de que el submarino no estaba en condiciones”.

“Esto está tan probado que ya tuvimos procesamiento en primera instancia en Caleta Olivia, luego esto lo ratificó Comodoro Rivadavia, por si fuera poco el Consejo de Guerra también los encontró culpables y hubo un informe de la Bicameral que en su momento, en pleno macrismo, analizaron y encontraron las mismas deficiencias, las mismas faltas de condiciones del material”, añadió.

Además, señaló que los elementos de prueba son “irrefutables” porque “no solamente son dichos de testigos sino que son documentos emanados de la Armada en forma previa”.

Carreras sostuvo que los cuatro acusados son responsables y adelantó que, en otro juicio, apuntará al plano político.

“Ayer uno de los testigos, uno del alto mando de la Armada, dijo que la falta de presupuesto generó la falta de ingreso a dique seco, que es esta reparación general que le tocaba al submarino y estaba vencida. Era la falta de presupuesto. Y yo le dije, ¿y eso de quién depende? Finalmente dice ‘depende del presupuesto nacional’. ¿Y de quién depende el presupuesto nacional? Del Poder Ejecutivo. ¿Y quién era el Poder Ejecutivo en ese momento? Y el testigo dijo: el ingeniero Mauricio Macri”, expresó.

Carreras manifestó que de esta manera quedó probado que “por falta de presupuesto no se hizo el ingreso a dique seco, ni los arreglos, por decisión del presidente en ese momento, el ingeniero Mauricio Macri”.

Por último, informó que el juicio que se desarrolla en Río Gallegos continuará hoy con la declaración de los tripulantes que se bajaron en Tierra del Fuego. “Venían en la navegación, se bajaron por temas personales y salvaron su vida. Entonces hoy hay muchas preguntas por hacer”, indicó.

Mientras que en el mes de mayo, las partes y los miembros del Tribunal visitarán el astillero Tandanor de la Ciudad de Buenos Aires donde está el submarino Santa Cruz, que es “un gemelo idéntico al ARA San Juan”.

“Es una mole de 67 metros que todavía no fue desguazado. Es  una inspección ocular, no es una pericia. Van a tomar vista para poder pasar del papel a los fierros, a entender cómo es un submarino, a ver qué tamaño tiene una llave, una válvula, para ver qué espacio hay para correr en caso de una emergencia submarina, para saber dónde se guardan los elementos de emergencia”, señaló.