Santiago del Estero

Una historia de infidelidad obligó el aislamiento social de todo un pueblo

En una localidad de Santiago del Estero uno de los vecinos tuvo en encuentro amoroso con una mujer que habría tenido síntomas del coronavirus.

Una historia de infidelidad obligó el aislamiento social de todo un pueblo
Una historia de infidelidad obligó el aislamiento social de todo un pueblo
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Selva, un pequeño pueblo del sur de Santiago del Estero, se encuentra totalmente cerrado. No se puede salir ni entrar bajo ninguna posibilidad.

Todos apuntan a una historia de infidelidad, que obligó el aislamiento social de todos los lugareños. Uno de los vecinos tuvo en encuentro amoroso con una mujer en Córdoba que viajó a España y habría tenido síntomas del coronavirus.

Los edificios públicos están cerrados, los locales comerciales tampoco abren y sólo la farmacia y un pequeño supermercado, atienden de a ratos.

El reencuentro de dos viejos amigos conocidos, que derivó en una historia de infidelidad, puso en jaque a todo el pueblo, que ahora transita duramente la cuarentena de la Pandemia ?por la irresponsabilidad de los amantes.

Hace poco más de una semana, una joven mujer regresó de España ?y se instaló en su domicilio en Córdoba. Desde allí, se comunicó con un viejo conocido, un joven de 27 años que reside en Selva, con quien en su adolescencia se presume que había tenido algún tipo de relación. Y lo invitó a que viajara a la ciudad mediterránea para reencontrarse.

Ambos tuvieron un fogoso encuentro en esa ciudad. Allí, ella le comentó a él detalles de su viaje por España y hasta le confesó que había tenido síntomas del COVID-19 (coronavirus). Aunque eso no importó demasiado, los amantes continuaron viéndose.

El viernes, el joven selvense regresó al pueblo y concurrió a un asado de bienvenida, junto a varios amigos.

Entre tragos y anécdotas, el amante irresponsable, dio detalles del encuentro con su vieja amiga y hasta llegó a deslizar que estaba infectada con el virus. 

Varios de sus amigos no podían creer lo que estaba contando, por lo que uno de ellos avisó a las autoridades del pueblo. De inmediato se movilizó la Policía y personal del Ministerio de Salud.

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