7 de agosto

San Cayetano convocó a fieles en su día con misas, procesión y bendiciones

l padre Luis destacó la masiva participación de fieles desde la medianoche en honor a San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. La jornada incluyó varias misas, una procesión por la ciudad y la celebración central presidida por el obispo Jorge García Cuerva.

  • 07/08/2025 • 11:48

En el marco del 7 de agosto, Río Gallegos vivió una jornada de profunda devoción en honor a San Cayetano, reconocido por la Iglesia Católica como el patrono del pan, del trabajo y de la Providencia. Esta fecha conmemora el fallecimiento del santo en 1547, considerado un día de bendiciones especiales, donde, según la fe popular, "el cielo se abre para darnos lo que necesitamos".

Desde la medianoche, la comunidad católica participó activamente de las celebraciones. El padre Luis, referente espiritual de la Catedral local, expresó su sorpresa y emoción por la convocatoria: “La gente lo vive con alegría y expectativa. Nos sorprende la cantidad de gente que vino a la misa de las 00, algo que no pasaba antes”, afirmó.

El sacerdote también explicó el motivo de la movilización masiva en esta fecha: “Sabemos que San Cayetano moviliza mucho porque es el patrono del trabajo, pero también de los feligreses, porque Dios nos va dando lo que necesitamos cada día”, sostuvo.

Al referirse al significado espiritual del día, el padre Luis subrayó: “Siempre que está el día del santo hay gracias especiales. Este es el día de la muerte de San Cayetano, es el día que el cielo se abre para darnos lo que necesitamos”, remarcó.

La programación de este 7 de agosto incluyó misas a las 12, 15 y 20 horas, además de una procesión que partió a las 16 desde la Catedral. “A las 17 recibimos a los que vengan, va a estar la banda de la Policía”, anticipó el sacerdote. La jornada culminó con la misa central de las 20 horas, celebrada por el obispo Medina.

San Cayetano, nacido en 1480 en Vicenza, Italia, dedicó su vida al servicio de los pobres y desocupados, fundando hospitales y organizaciones de caridad. Es ampliamente venerado en Argentina, especialmente por su intercesión en tiempos de crisis económicas, convirtiéndose en símbolo de esperanza para miles de trabajadores.