Coronavirus

Río Gallegos: por qué no habilitan una clínica que sumaría más camas en este contexto de COVID-19

La clínica -que está casi finalizada- tuvo el visto bueno del Ministerio de Salud, pero no tuvo hasta ahora una explicación formal y escrita por parte de Obras Privadas del Municipio, quien debe visarle los planos.

La clínica está avanzada en un 96%.
La clínica está avanzada en un 96%.
COMPARTÍ ESTA NOTA

Primero en abril y luego en agosto, TiempoSur contó en el barrio San Benito -en la calle 32, entre 13 y 17- los avances de la construcción de la nueva  clínica que aportaría más camas para ser utilizadas ante un brote de casos COVID-19 - que ya se produjo hace dos meses- en Río Gallegos.

En la última publicación el Dr. Ricardo Lagraña, director de la clínica, médico anestesiólogo, especialista en dolor y cuidados paliativos, había informado que restaba la autorización del Ministerio de Salud. Justo el día de la entrevista, presentó una carta de intención ante esta cartera, en donde señaló que había cumplimentado las observaciones que se le habían realizado a la obra.

Sin embargo, a la fecha la clínica no fue habilitada. Pero esto no fue por una negativa de la cartera sanitaria de la provincia,  sino porque hasta ayer, el director de la clínica no había recibido ningún informe, contestación o detalle escrito por parte de la Dirección de Obras Privadas que depende de la Secretaría de Obras Públicas, a cargo de Lucas Otín.

El Dr. Lagraña, según pudo conocer TiempoSur, recibió el “check listde parte del Ministerio de Salud, que consiste en un formulario que deben presentar los propietarios o dueños de este tipo de establecimientos para que tengan la aprobación final.

Pero para completar este formulario, se exige como primer punto la habilitación del Municipio, es decir, el visado de los planos de la obra.

Este visado no fue realizado, pero además a la falta de una contestación escrita para que le expliquen qué falta para poder visar los planos, el expediente -presentado el año pasado- ni siquiera estaría armado.

Uno de los argumentos -dados de manera informales- y que nunca antes le habían mencionado al profesional de la salud por el cual no lo habilitan, es que no cuenta con cloacas, aunque en el Barrio San Benito, ni la Comisaría, Escuela, Centro de  Salud, disponen de esta infraestructura.

Cloacas

Por eso, de manera alternativa, la clínica dispone de un biodigestor, un contenedor hermético dentro del cual se deposita materia orgánica de diversos tipos, pero no los residuos biopatogénicos que desechan los hospitales y clínicas, que tiene otro tratamiento.

El director de la Clínica dispuso el cese de la obra, la cual está finalizada en un 96%, para no seguir gastando dinero en una instalación que no se sabe por qué no puede ser habilitada.

La clínica dispondrá de 22 camas, de las cuales seis serán para terapia intensiva, con dos respiradores, más 12 enfermeros y 22 profesionales, como Pediatras, Cirujanos, Ginecólogos, Neonatólogos, Traumatólogos, Anestesiólogos, Psicólogos, Odontólogos e incluso un Terapista, más que necesario en este contexto de pandemia.

La obra continuó durante el aislamiento preventivo, social y obligatorio decretado el 20 de marzo con la debida autorización para poder construir.

La inversión en este edificio durante los últimos tres años fue de 40 millones de pesos.

COMENTÁ