Ambiente Quitan kilómetros de alambrados para evitar muertes de guanacos Un ambicioso proyecto en el Parque Patagonia busca revertir el impacto de los alambrados, que causan la muerte de miles de animales silvestres cada año. Removieron una gran extensión de alambrados y la adaptaron otros para facilitar el movimiento de la fauna nativa. 13/09/2025 • 14:47 Detener audio Escuchar En el Parque Patagonia, ubicado al noroeste de Santa Cruz, un equipo de conservación lleva adelante un proyecto para revertir el impacto de los alambrados, que se han convertido en barreras invisibles para la fauna silvestre, especialmente para el guanaco (Hippocamelus bisulcus), el mayor herbívoro de la región. En la estepa patagónica, los alambrados son parte del paisaje y si bien sirven para marcar límites de propiedad, para los animales silvestres se convierten en barreras que cortan rutas milenarias de movimiento. El objetivo principal del proyecto es "mantener esas rutas migratorias, porque son esenciales para el ecosistema de la estepa y para la supervivencia de la especie", explica Emanuel Galetto, director del equipo de conservación de Parque Patagonia. Para las personas marcan límites de propiedad, pero para los animales silvestres se convierten en barreras que cortan rutas milenarias de movimiento. El guanaco, el mayor herbívoro de la región, evolucionó en un ambiente de climas extremos alternando entre las mesetas en verano y las zonas bajas en invierno, en desplazamientos que podían reunir a miles de individuos. Con la llegada de las rutas y la expansión de la ganadería, esas migraciones quedaron interrumpidas. En los últimos años, el equipo logró retirar 52 kilómetros de alambrados internos dentro del parque y adaptó otros 48 kilómetros, quitando la última hebra de alambre para que quedara a menos de un metro veinte de altura. “Muchos individuos perdieron la capacidad de moverse largas distancias para sobrevivir”, explica Emanuel Galetto, director del equipo de conservación de Parque Patagonia. “Por eso nuestro trabajo se centró primero en conocer esas rutas migratorias y luego en mantenerlas, porque son esenciales para el ecosistema de la estepa y para la supervivencia de la especie”. Evaluación del impacto En el Parque Patagonia se está evaluando el impacto concreto de quitar la última hebra. Una vez al mes se recorren 22,5 kilómetros de alambrados modificados y se comparan los resultados con otros 22,5 kilómetros que siguen intactos. “Así podemos medir si la remoción realmente disminuye los enganches”, detalla. El mayor impacto de accidentes se produce en los meses de migración que es en abril y mayo y agosto y septiembre, además se ve afectado en los años con fuertes nevadas. “La magnitud del problema es alarmante —explica Galetto—. Se estima que cada año mueren 27.000 guanacos enganchados en los alambrados de la Patagonia. Esa cifra incluso supera la mortalidad anual de otros grandes herbívoros en distintas regiones del mundo. Y no es solo el enganche, porque los cercos funcionan como muros invisibles que fragmentan hábitats y reducen las posibilidades de supervivencia”. “Los alambrados y las rutas no afectan solo al guanaco, son barreras para cientos de especies de mamíferos que necesitan moverse y que ven fragmentado su hábitat”, concluye. Con información de Agencia Ambiental Temas patagonia Guanaco Fauna Ecosistema conservación migración Alambrados Lás más leídas en Info General 1 216 años de historia, modernización y compromiso con la Nación Santa Cruz 2 ANSV avanza con su ordenamiento Santa Cruz 3 Cómo estará el clima hoy 29 de mayo en Río Gallegos Santa Cruz 4 Agostina Mora: “El proyecto somete a un riesgo cambiario” Santa Cruz 5 Probá el nuevo Yaris Cross en Tsuyoi Santa Cruz