La columna del Domingo | | Por Teresa Ponce

Las tapitas para el Hospital Garrahan: un clásico de la solidaridad

Por Teresa Ponce

  • 21/12/2025 • 13:22

Mi vínculo con la Fundación Garrahan ya tiene 18 años. Llegué al Hospital porque mi hijo Carlitos nació prematuro y necesitaba una operación, que finalmente fueron tres y en todo ese tiempo ni siquiera pagué una aguja descartable. Allí me enteré de la existencia de la Fundación y su gran tarea solidaria y decidí sumarme.

La recolección de tapitas fue algo que me propuse para cuando regresara a Río Gallegos con mi hijo, un trabajo que nunca antes se había hecho desde acá. Las buscaba hasta en los contenedores de la ciudad, además de contar cada vez más con la ayuda de los vecinos. Incluso el presidente de la Fundación vino a Gallegos a visitarnos y a acompañarnos al ver el elevado número de tapitas que llegaban desde un lugar tan lejano y tan chico.

Las tapas terminan reconvertidas en elementos muy útiles como agendas, palanganas, baldes, juguetes, carretillas, triciclos. Y además juntamos papel, cartón, radiografías, latitas, cds, dvds y sus cajitas y también llaves de bronce.

En el depósito que generosamente nos presta el Boxing Club en su sede sobre calle Rivadavia, trabajo junto a unas 15 personas que voluntariamente ayudan en esta gran tarea solidaria y que se multiplican en los días de carga, donde a veces hemos llegado a ser más de treinta. Allí, entre otros trabajos, separamos el papel blanco del papel de color, las tapas también por colores y cortamos y prensamos el cartón.

Estamos muy cerca de tener nuestro propio depósito para acopio y quizá en pocos días ya tendremos la confirmación de esta gran noticia. En el Boxing están próximos a iniciar una construcción en el espacio donde hoy nos ubicamos y en breve tendremos que dejar el lugar.

Muy probablemente antes de terminar este año hayamos completado el envío de 20 camiones repletos hacia Buenos Aires, cifra que el año pasado incluso llegamos a superar. Luego de las Fiestas quiero recorrer el interior de la provincia para que la gente se siga sumando a esta causa. Cuento con al menos un referente y colaborador en cada localidad, quienes juntan y nos envían las tapitas.

Debo destacar todo el acompañamiento que en la Capital hemos recibido del intendente Pablo Grasso desde que inició su gestión. En estos años que llevo como referente he tenido que golpear todas las puertas que se puedan imaginar, con muy poca suerte. En cambio, en la Intendencia local todo ha sido muy diferente con las actuales autoridades, que nos apoyan en todo. En Río Gallegos tenemos diez corazones armados en las calles para llenarlos de tapitas, distribuidos en toda la geografía de la ciudad.

A gran parte de la gente se le ha metido en la cabeza la responsabilidad que significa el reciclado y el cuidado ambiental y son los jóvenes y los niños los más preocupados por estas cosas. Pero así como doy charlas en las escuelas, también tenemos grupos de abuelos que nos ayudan con nuestro trabajo. Somos muy felices sabiendo que la gente conoce el esfuerzo y la tarea que realizamos, que en definitiva es hacerle un bien a toda la comunidad.

 

Nunca pensé que un gobierno nacional se podía llegar a enfrentar con los trabajadores del Hospital Garrahan, como pasó durante todo este año. Fue una gran tristeza. Allí hay gente que salva vidas, que se compromete con el paciente, que soluciona temas muy complejos. Fue muy injusto que médicos y enfermeros tuvieran que salir a reclamar por sus derechos en lugar de estar atendiendo a los niños internados. Me pareció una locura lo que pasó, aunque finalmente ganaron los buenos.

Son importantes y muy serios los problemas sociales que vive Río Gallegos y durante este año se han notado mucho más. Crece la miseria y todos lo vemos a diario, sobre todo quienes estamos permanentemente trabajando en la calle.

Puedo decir después de todos estos años que las tapitas para el Hospital Garrahan ya son un clásico de la solidaridad de Río Gallegos y de toda la provincia. Nuestra gente es muy generosa y siempre está dispuesta a colaborar. A lo largo de este año 2025 nos hemos sentido muy felices y orgullosos de ello, por la forma en que nos ayudaron en nuestra tarea de juntar materiales para reciclar.