La columna del domingo | | Por Alberto Sánchez Hidatidosis: enfermedad silenciosa que puede frenarse con vacunas Por Alberto Sánchez Periodista y Consultor de temas agropecuarios 19/10/2025 • 12:05 Detener audio Escuchar La hidatidosis —también conocida como equinococosis quística— es una de las zoonosis más extendidas y a la vez más subestimadas en la Argentina. Producida por el parásito Echinococcus granulosus, se transmite principalmente a través de los perros y afecta tanto a la salud humana como a la producción ganadera. Se la llama “la enfermedad silenciosa” porque los síntomas pueden tardar años en aparecer. En los humanos, los quistes se alojan en órganos vitales como el hígado y los pulmones, y crecen lentamente hasta generar complicaciones graves que requieren cirugía o tratamientos prolongados. Al transmitirse, el ciclo del parásito es complejo: los perros son los hospedadores definitivos y eliminan huevos en sus heces. Las ovejas y otros animales de pastoreo actúan como huéspedes intermediarios: desarrollan quistes en sus órganos. Cuando los perros consumen vísceras infectadas, el ciclo se reinicia. Así, los seres humanos se contagian accidentalmente al ingerir los huevos del parásito presentes en agua, alimentos o en el contacto directo con perros infectados. En distintas provincias argentinas, sobre todo en la zona patagónica, se vienen registrando incrementos en la cantidad de casos. La hidatidosis no sólo afecta la salud pública, sino que también genera pérdidas económicas en la producción ganadera por el decomiso de vísceras infectadas. Frente a este escenario, expertos en sanidad coinciden en que no alcanza únicamente con la desparasitación periódica de los perros, el control de faena y la educación sanitaria. Se necesita sumar herramientas innovadoras que permitan interrumpir el ciclo de transmisión. Un avance significativo en la lucha contra la hidatidosis es la vacuna EG95, diseñada para aplicarse en ovinos y caprinos, los principales hospedadores intermediarios del parásito. Se trata de una vacuna recombinante que impide el desarrollo de nuevos quistes en los animales. Al reducir la cantidad de quistes en los rebaños, se corta la cadena de infección que vuelve a los perros y, en consecuencia, a los humanos. Ensayos realizados en la Patagonia demostraron que su aplicación puede disminuir hasta en un 60 % la prevalencia de la enfermedad en ovinos. La vacuna no actúa sobre animales ya infectados, pero es altamente efectiva para prevenir nuevas infecciones. Por eso su implementación sostenida y masiva en zonas endémicas se plantea como una de las estrategias más prometedoras para controlar la enfermedad a largo plazo. Uno de los referentes argentinos que más conoce sobre hidatidosis es el veterinario Oscar Jensen, quien durante 25 años estuvo al frente del Programa de Hidatidosis del Ministerio de Salud de Chubut. El especialista se mostró preocupado porque la desparasitación de perros está en baja. Explicó que se realiza con un fármaco llamado praziquantel y que la última licitación nacional registrada data de 2023, por un millón de comprimidos. Actualmente, Jensen colabora en Catamarca con un grupo de productores que iniciará un plan de vacunación de 5.000 cabezas de ganado. Esa experiencia contrasta con lo que ocurre en países como China, donde vacunan por año 50 millones de animales. En su opinión, para reducir el mayor riesgo en la Argentina habría que vacunar alrededor de 4 millones de ovejas y cabras. Los especialistas subrayan que la vacuna debe ser parte de un plan integral de control, que incluya desparasitación de perros, educación sanitaria en comunidades rurales, control de faena, eliminación adecuada de vísceras y campañas de vacunación en animales de producción. Solo con la combinación de estas medidas será posible reducir el impacto de la hidatidosis en la salud de las personas y en la economía de las familias productoras. La hidatidosis es prevenible. La ciencia ya demostró que existen herramientas eficaces para frenar su avance, y la vacuna EG95 es una de ellas. El desafío ahora es que las autoridades sanitarias, provinciales y nacionales, tomen la decisión de implementar programas sostenidos y de alcance federal, que incluyan vacunación masiva, educación y control sanitario en las zonas más afectadas. La hidatidosis no puede seguir siendo una enfermedad olvidada: es momento de convertir la prevención en una política pública prioritaria. Temas Salud Producción vacuna ovinos zoonosis Hidatidosis Echinococcus Lás más leídas en Info General 1 216 años de historia, modernización y compromiso con la Nación Santa Cruz 2 ANSV avanza con su ordenamiento Santa Cruz 3 Cómo estará el clima hoy 29 de mayo en Río Gallegos Santa Cruz 4 Agostina Mora: “El proyecto somete a un riesgo cambiario” Santa Cruz 5 Probá el nuevo Yaris Cross en Tsuyoi Santa Cruz