Piden no ingresar

Grave daño en la pingüinera de Cabo Vírgenes tras el sismo en Paso Drake

El fuerte oleaje provocado por el terremoto del 2 de mayo afectó gravemente la reserva natural de Cabo Vírgenes. Se dañó el mirador, el camino de acceso y se registró un alto impacto ambiental. El Consejo Agrario y la Armada trabajan en un plan de recuperación antes de la llegada de los pingüinos.

  • 03/06/2025 • 16:24

El pasado 2 de mayo de 2025, un terremoto de magnitud 7,5 en la escala de Richter sacudió el Paso Drake, al sur de Chile, con epicentro a 218 kilómetros al sur de Puerto Williams y una profundidad de 10 kilómetros. Como consecuencia, se emitió una alerta de tsunami en la región de Magallanes y la Antártica Chilena, lo que motivó evacuaciones preventivas en zonas costeras de ambos países.

En territorio santacruceño, el evento tuvo un impacto directo sobre la pingüinera ubicada en la reserva natural de Cabo Vírgenes, uno de los puntos clave de biodiversidad en el extremo sur del continente. Según informó el Consejo Agrario Provincial, la estructura del mirador quedó sin bases y el camino de acceso resultó gravemente dañado, lo que representa un peligro para cualquier visitante. Por ello, se solicita a la población abstenerse de ingresar a la zona hasta nuevo aviso.

Pero el daño no es solo estructural. El sismo y el oleaje alteraron profundamente el ecosistema de la reserva, un hábitat esencial para diversas especies de pingüinos en etapa reproductiva. La pérdida de condiciones adecuadas podría generar la migración forzada de estas aves o exponerlas a riesgos de supervivencia, afectando la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la región.

Frente a esta situación, el Consejo Agrario Provincial, en articulación con la Armada Argentina, ya comenzó a elaborar un plan de recuperación ambiental para restaurar la zona afectada antes del inicio de la próxima temporada, cuando las colonias de pingüinos regresan a anidar.

Desde el organismo se hizo un llamado a la comunidad para tomar conciencia y colaborar con las acciones de preservación, respetando las indicaciones de acceso y comprometiéndose con el cuidado del patrimonio natural. El mensaje fue claro: la protección de este ecosistema depende de un esfuerzo colectivo para garantizar que las futuras generaciones de pingüinos encuentren un entorno seguro y sostenible.