Reconversión

Cómo los comercios se reorganizan frente a la caída del consumo

El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Río Gallegos, Claudio Silva, explicó cómo la crisis económica, la baja del consumo y la presión impositiva obligaron a los comercios a reconvertirse para sostener la actividad y preservar puestos de trabajo. Detalló el impacto en grandes superficies, pequeños locales y firmas históricas de la ciudad.

  • 22/11/2025 • 15:24

El titular de los Empleados de Comercio, Claudio Silva, describió qué está ocurriendo con los comercios de Río Gallegos, cómo deben reconvertirse y cuáles son los factores que condicionaron la actividad al afirmar que “acá casi ya a punto de finalizar el año la verdad que se ha pasado muy rápido, con un país bastante convulsionado, con recetas que se están aplicando que no se ven y después no le llegan a la gente”, planteando que la caída del consumo obliga a los negocios a reorganizarse para sobrevivir.

En ese contexto, sostuvo que “la vieja teoría del derrame parece que nunca termina de derramar nada y lo que derrama son gotitas” y remarcó que “la gente está sufriendo mucho, no hay trabajo, no hay consumo”, lo que empuja a que muchas firmas deban achicarse, unir sucursales o trasladarse para sostenerse en pie.

Silva cuestionó que se reduzcan derechos laborales en un momento de fragilidad económica y señaló que “este gobierno es un gobierno capitalista, donde le hace favores al capitalismo y por eso apuntan a la flexibilización laboral”, advirtiendo que en un escenario donde los comercios ya se están reacomodando, “no me pueden venir a decir hoy que si te despido te voy a pagar menos o que las vacaciones te las voy a fraccionar”.

 

El dirigente explicó que para que los comercios puedan reconvertirse sin destruir empleo debe existir estabilidad normativa y diálogo real, al apuntar que “hay que lograr una buena armonización entre los trabajadores y los empleadores, que aprendamos a comunicarnos para tener un objetivo que es el mismo”, porque “el comercio siga trabajando hace que el trabajador tenga un medio para vivir”.

También marcó que, mientras los comercios atraviesan un proceso de ajuste, la falta de diálogo a nivel nacional genera incertidumbre que afecta directamente al sector: “La CGT le dice por los medios al gobierno ‘recibíme’ y el gobierno dice que no, entonces entramos en puntos conflictivos que dañan a la sociedad porque cuando para un comercio generás perjuicio y después eso puede terminar en un trabajador menos”.

Respecto a los problemas cotidianos que atraviesan los negocios mientras intentan reorganizarse, Silva planteó que “hay cambios de horarios avisados de un día para el otro, falta de ropa o de franco, y esos problemas no son grandes pero afectan al trabajador”, remarcando que el sindicato interviene para ordenar situaciones que muchas veces surgen justamente durante la etapa de reconversión comercial.

El dirigente también explicó que en los comercios chicos la reconversión es más delicada porque “hay un mano a mano con el empleado”, pero que a pesar de eso el gremio interviene siempre que hay horas extras impagas o feriados obligados, señalando que “cuando nos enteramos hacemos la presentación directamente a la empresa y se encauzan los problemas”.

En su recorrida por la ciudad, Silva observó cómo muchos comercios están “liquidando por cierre” aunque no desaparecen sino que “tenían tres sucursales y ahora se reinventan concentrándolo en un solo negocio”, y afirmó que esto no implica una caída estructural del sector sino una reorganización lógica ante el contexto. También sostuvo que firmas históricas “no van a cerrar sino que se van a reinventar” y destacó que muchos empresarios podrían retirarse pero “siguen dando trabajo y eso hay que valorarlo”.

El secretario general desmintió rumores sobre cierres masivos al sostener que “Carrefour no se va y están invirtiendo y remodelando”, y señaló que muchas veces se informa mal mientras los comercios simplemente se trasladan porque “el alquiler en el centro es muy caro” y obliga a los dueños a elegir otras zonas como parte del proceso de reconversión.

Por último, Silva advirtió que las nuevas exigencias municipales también condicionan a los comercios en plena reorganización, al señalar que “están obligando a tener carnet de manipulador de alimentos y libreta sanitaria” cuando “el Código Alimentario Argentino cambió” y que además “la libreta la hacen renovar cada seis meses cuando el código decía un año”, lo que incrementa costos en un momento crítico para quienes intentan sostener su negocio.