Relatos de vida

Ariela: Arte, trabajo y dedicación desde la Patagonia hacia la gran ciudad

Nacida en San Carlos de Bariloche, hoy desde la gran ciudad de Buenos Aires, quien desde hace unos años lleva a cabo su travesía de estudiar y trabajar de lo que más le gusta, el arte en todas sus aristas y perspectivas. En esta ocasión, nos abre sus puertas a través del poder de la tecnología y la distancia, haciendo un paseo por su vida siendo joven, infancia, redes, salud y Patagonia.  

Ariela Romero Sanmartino.
Ariela Romero Sanmartino.
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En la recorrida que realiza el móvil del Multimedio Tiempo se encuentra en esta ocasión con la historia de esta joven de tan solo 22 años de la ciudad de San Carlos de Bariloche, afrontando la pandemia, el tiempo en contrarreloj y las puertas que a veces se cierran, hoy en Relatos de Vida conocemos a Ariela Romero Sanmartino.

 

 

Infancia:

Acá comienza el relato de vida, infancia y algo de la historia de sus padres.

Yo nací el 7 de septiembre de 1999, en San Carlos de Bariloche, mis padres nacidos en Quilmes, se conocieron allí y con el paso de los años nacimos cuatro hermanos en total, uno de ellos ya no está con nosotros, mi hermana mayor Julieta, luego mi hermana Luz y yo Ariela. Mis padres, Alberto, dedicado al mundo del marketing y de comercio, mi madre Silvia, ella dedicada toda la vida, desde el oficio de ser maestra jardinera.

Mi infancia ligada a una costumbre de una ciudad chica como lo es Bariloche, con todo lo bueno y lo malo, criada con mi mamá y mis hermanas. Pasamos por distintos colegios, barrios, apreciando y conociendo desde distintos lugares y aspectos lo que fue mi ciudad.

Siempre fue artístico por así decirlo, mis hermanas pintaban y dibujaban lo que sea, mi madre, maestra jardinera desde que lo recuerdo, nos animaban a crecer, crear y no hacer nada con miedo, poder acostumbrarse a equivocarnos sin una presión encima del perfeccionismo. Desde pequeña me vivía sacando fotos, era un hobby que estaba siempre, le robaba a escondidas la cámara profesional de mamá, hacía un par de fotos en el día y la dejaba donde estaba tal cual la saqué. Allí encontraba un gusto lindo por la fotografía, no quería suprimir mis ganas de crear y retratar en este caso a mi persona, siempre logré aprender desde el juego, mucho de mi infancia estuvo pegado a intentar divertirme y encontrar la forma de crear algo.

Clima:

El clima del sur, una relación de amor y odio para con Ari.

“El clima particularmente no me era muy amigable, era todas las mañanas ir al colegio una boca de lobo completamente, me resbalé miles de veces yendo en busca de un colectivo, con agua, nieve, frío. Cuando vivía en barrios un poco altos geográficamente hablando, el auto no podía subir cuesta arriba y era algo de todos los días, divertido en ciertos aspectos y tener esa experiencia, la magia de la nieve y la Patagonia argentina”.

“Sin importar cuantos años, siempre me quedé fascinada con la nieve, un suceso que no lo podías creer, aunque tuviéramos semanas enteras de ella, sabemos la gente del sur que 15 grados ya es un día sumamente agradable para disfrutar, completamente a lo que es el clima acá en Buenos Aires, que da pelea con la humedad y el calor”.

Estudios:

El tiempo fue despejando la ecuación para la vida y proyectos de esta joven barilochense y le dejó en claro solo una cosa, “ARTE”.

“Jardín y primaria lo hice en un colegio alemán, llamado “Instituto Primo Capraro / Deutsche Schule Bariloche”, en él desarrollaba su labor mi madre como maestra jardinera, hice unos años con mi hermana, luego me cambié a otros más, en el que me pasé parte del secundario en un colegio semiprivado, Don Bosco, y mi último año, en la “Escuela Secundaria Río Negro N° 123”, esto se daba por cuestiones de distancias entre lugar y lugar, agradezco poder compartir en distintos ámbitos como lo es la educación”.

“Mi carrera iba orientada y proyectada hacia la fotografía, mis principios eran en un principio hacia la literatura, escritura sobresalía en materias del ámbito, las demás no eran lo mío. Dificultad gigante con matemáticas, física, química a diferencia, por ejemplo, de mi hermana quien hoy en día se destaca como Ingeniera Nuclear, siempre perfiles distintos en cuanto a lo académico, no me era fácil”.

 

18 años:

“Llegaron mis dieciocho años de edad, antes de ir a Buenos Aires se me ofreció para realizar un test vocacional y ver para donde disparar primero, La Plata, el destino predestinado de muchos jóvenes y de la mayoría de conocidos de mi pueblo, un escalón medio entre la gran ciudad y un pueblo, más verde, más chico, un ritmo no tan exacerbado. A partir de allí me inscribí y estuve unos meses en la “Universidad de Bellas Artes” para estudiar Cine, luego de unos meses me fui a vivir sola en una pensión, tres meses me di cuenta que viajaba más hacia Buenos Aires, con todos mis equipos para realizar trabajos como fotógrafa y modelo, que en la misma ciudad de La Plata”.

“Puse en la balanza ese panorama y me dije a mi misma que no valía la pena estar en La Plata, el movimiento estaba claramente en la capital, charlé con mi familia sobre esto y expliqué que el cine no era para mí, sin embargo lo audiovisual está en mi carrera. Me comprometí a ir derecho a trabajar y estudiar de lo que realmente quería, aceptaron mi propuesta desde casa, dejé la carrera, me mudé a la capital y fue un alivio a nivel laboral, siempre me gustó el movimiento y estar con la gente, buscando las oportunidades en tu boca. Empecé a estudiar más específico fotografía publicitaria y de moda, viví un tiempo la vida de estudiar de lo que quería realmente y trabajando eventualmente”.

 

Redes Sociales:

“Cuando yo empiezo a incursionar en el arte del autorretrato, empezó a causar revuelo en mi círculo social, creció mi imagen por así decirlo, nunca entendí cómo al compartir mis fotografías, escalo muy rápido a través de las redes hasta Buenos Aires, cuando ya me quise dar cuenta pasó de dos mil seguidores hasta la actualidad a más de diez mil personas incluso de todo el mundo. Esto me llena, siempre me gustó compartir mi proceso artístico, de una manera lo más genuina posible con mis altos y bajos, muchas de ellas vieron mi crecimiento en cuanto a mi trabajo, yo hacía videoclips firmado por mí misma, trabajos de mí para mí”.

“Yo nunca esperé este tipo de reacciones en una red social tan grande como lo es Instagram, muy lejos de mis posibilidades. Siendo una piba de 16 años, de una ciudad tan chica como lo es la de Bariloche, pasar en unos años a una ciudad enorme y la de mis sueños a tener miles de seguidores y de posibilidades, por algo que quizás no lo dimensiones, muy agradecida pero no entendía, la gente siempre me transmitió que le gustaba lo que hacía, eso me ayudó mucho en estos últimos años”.

Juventud y salud mental:

Salud mental tema hasta el día de hoy tomado con pinzas y su opinión:

“Tenemos demasiada información que puede ser usada para bien como para mal, pudimos vivenciado y visto muchas cosas, que nos movilizaron para darnos el derecho de sentirnos de esa forma, si bien pasaron cosas duras como la pandemia, yo agradezco por ejemplo haber podido terminar ya hace tiempo el colegio secundario, pero no me imagino la gente que lo padece hoy en día, jardín, primaria y secundaria. La juventud de hoy siente más, sabe más, hay alcance en todo ámbito, se normalizan muchos temas que eran tabúes, diversidad y un tema mucho más importante que es la salud mental. Parte de mi historia está relacionado a ello, recaídas en mis cortos 22 años de edad, algo muy latente hoy en jóvenes y que es necesario hablarlo aparte de poder brindar apoyo, hacer conciencia a respecto de distintos trastornos, ansiedad, depresión y la prevención del suicidio, yo siendo una persona de una ciudad chica, creo que le falta muchísimo incluso a la capital, falta un movimiento importante”.

“Resumiendo, yo intenté perder la vida en varias ocasiones, la última vez me quebré la espalda tratando de hacerlo, yo hoy, quiero transmitir el mensaje de poder visibilizar este tipo de problemas en la salud mental, no quiero que ninguna otra persona de mi edad ni de cualquier otra tenga que pasar por estas situaciones tan complicadas, desde los dieciocho al mudarme a capital, estuve en internaciones psiquiátricas y vi horrores institucionales”.

“En este tiempo donde me interne, cerré mis redes sociales por completo entre los años 2018 y 2019, para luego volver con más fuerzas y retomar hasta hoy en día a más de diez mil seguidores, no me centro en el número, sino como me rearmé desde el arte, hoy me recuerdan de cuando me seguían desde mis 15 años, trataron de brindarme ayuda y viceversa, ofrecía la información a mi alcance, puerta para asesorar desde lo psicológico”.

 

Patagonia y propuestas:

Las distintas puertas que se fueron abriendo en esta segunda etapa de pandemia y las posibilidades de venir hacia el sur en busca del paisaje y el trabajo.

“Sigo atraída por el ritmo de Buenos Aires, mi madre vive felizmente en la Patagonia, pero no es el ritmo que quisiera por lo pronto, si iré a visitar y siempre ligado a las costumbres de mis pagos, de mi familia y los trabajos. Incluso surgen oportunidades de viajar por trabajo, ya sea fotografía, publicidad por lugares que desearía con muchas ganas conocer, todo el resto de Bariloche, Villa La Angostura, Santa Cruz y que son bellísimos lugares para poder conocer, quiero poder ir ya sea este año o el próximo”.

“Encarando hacia el próximo año, recibo propuestas cada día, trato de ir organizando la disponibilidad, una de las últimas propuestas que recibí fue campañas de indumentaria y existe la posibilidad de poder viajar a fin de año hacia El Calafate, seguramente pasaré por el sur y que no involucre mi ciudad quizás, la Ruta 40 y sus paisajes, El Chaltén donde mi madre es muy fanática de esos lugares preciosos, lo veo como una situación donde podamos ganar todos desde adentro”.

“Como decía anteriormente, las propuestas de trabajo han ido creciendo cada vez más, de boca en boca, hoy en día son las redes, compañerismo, arte y el trabajo recomendado. Si tengo que ver en retrospectiva las colaboraciones que realicé en estos últimos dos años, me gustó ser parte de publicidades para la televisión y una colaboración participando de un videoclip del traper del momento llamado “Tiago PZK” con uno de los hits a nivel internacional “Entre Nosotros”.

 

Pandemia:

Encierro, oportunidades y futuro:

“Forma muy positiva dentro de todo, en el primer tiempo me sirvió para despegar de mis tratamientos, era hora de empezar el proceso de volver a la vida cotidiana, empezaba a lograr distintas propuestas de publicidad, y a la semana, pandemia, automáticamente me puse a ver la forma de salir adelante, fui afortunada, lo pasé acompañada y en un momento de esta locura decidí levantarme y ponerme en marcha, necesidad de crear proyecto y escribir cada idea que me viene a la cabeza”. “Compraba cosas en cuarentena, hacía fotos, todas las mañanas era desayunar y ponerse a pensar el próximo paso, agarrar la cámara y ponerse a hacer fotos. Esto repercutía mucho, las marcas de ropa que se fueron acostumbrando al tiempo de hoy, modalidad de recibir sus productos y hacerle la colaboración creando desde casa”.

“Recuerdo uno de los sucesos más relevantes en pandemia es cuando nos contactaron para realizar un videoclip de una artista de trap, llamada “Chita” con la canción “Llueve adentro”, en ese tiempo convivía con mi mejor amigo, un videoclip hecho desde una habitación, por nosotros y dirigiéndonos desde una computadora, la propuesta era clara, dirigir y materializar un video, filmar, actuar y sentir la música en una habitación; a partir de eso fueron surgiendo distintas propuestas, visibilidad a largo alcance, me sirvió para desempeñarme, incluso estando en cuarentena, eso fue creciendo y fui apostando a lograr encontrar las puertas de empleo, aprovechando el tiempo de encierro, no considero que todo el mundo lo pudo aprovechar, fue impuesto por la situación y el contexto pandémico”.

“A medida de la normalización de las cosas me fue mucho mejor, agradezco que pude sacar provecho de ello, difícil al principio y aprendiendo el día a día”.

 

Vista del adulto:

“La vista del adulto es algo que siempre estuvo vigente, el preguntarnos el tema de un título, yo como dije siempre, lo que aprendí lo aprendí de manera autodidacta; cuando empecé a involucrarme con la fotografía de lleno, recuerdo una de mis profesoras, “Albertina Palacios”, una fotógrafa muy importante de Bariloche, una vez que nos llevó a un ejercicio de sacarle fotos a personas desconocidas en la calle, nosotros preguntábamos a nuestra profe previamente “¿Qué le decimos a la gente antes de hacerlo?” y ella nos decía que éramos fotógrafos y que debíamos creernos lo que estábamos haciendo, ser uno mismo sin etiqueta; Más allá del título y especialmente en áreas como la fotografía, alguien puede tener un título de… y no acreditan a veces, sino más bien lo que uno puede llegar a expresar de una persona, me di cuenta que está desvalorizado. Soy fundamentalista de que no creo que vaya por un tema de título, soy una persona muy poca estructurada en cuanto a lo académico y aprendí muchas cosas de manera autodidacta, no creo que eso deba ser desacreditado, sin embargo, no desestimo a la gente que estudia y que recibe un título, no creo que sea algo excluyente tampoco”.

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