Crisis social

Advierten dificultades para sostener el merendero Manitos Verdes

La referente del espacio comunitario, Verónica Condori, describió el aumento de la demanda, la falta de asistencia estatal y la necesidad de ayuda solidaria para garantizar alimentos y abrigo a familias del barrio.

  • 20/04/2026 • 19:00
eferente del merendero Manitos Verdes, Verónica Condori,
eferente del merendero Manitos Verdes, Verónica Condori,

La referente del merendero Manitos Verdes, Verónica Condori, expuso la compleja situación que atraviesa el espacio comunitario en Río Gallegos, marcado por el incremento de familias que asisten diariamente, la escasez de insumos y la ausencia de acompañamiento estatal sostenido.

Condori explicó en Tiempo FM que el comedor funciona con el esfuerzo de un equipo reducido. “Venimos trabajando con mucho esfuerzo, con muchos obstáculos, pero poniéndole el cuerpo y el pulmón para poder seguir sosteniendo nuestro comedor”, expresó, y detalló que el espacio es sostenido por ocho mujeres y un varón que colaboran de manera voluntaria.

En ese sentido, señaló que las dificultades se profundizaron en el último tiempo. “Se nos va complicando el tema de la falta de insumos, sobre todo a la hora de preparar meriendas y menús”, indicó, y vinculó esta situación con el contexto económico general. “Con este tema de crisis económica el comedor está desbordado de familias”, afirmó.

Respecto a la cantidad de personas que asisten, precisó que la demanda creció en comparación al año anterior. “Hasta el año pasado teníamos entre 115 y 120 familias, hoy tenemos 20 más, a veces llegamos a 130”, explicó.

Condori también remarcó la falta de asistencia desde organismos estatales. “No hemos tenido respuesta del Ministerio, no nos han bajado víveres desde el año pasado, la última vez fue en noviembre”, sostuvo, y agregó que actualmente el único acompañamiento regular proviene del municipio. “Nos ayudan con 8 litros de leche que retiramos los viernes, es lo único que tenemos”, señaló.

En ese marco, describió la magnitud del trabajo diario que realiza el merendero. “Se cocinan más de 170 litros de comida y la verdad que a la hora de servir no nos cubrimos”, afirmó, evidenciando la dificultad para alcanzar a todas las familias.

La referente también destacó el rol de la comunidad en el sostenimiento del espacio. “Recibimos ayuda de vecinos, comercios y algunas instituciones que hacen campañas”, indicó, aunque reconoció que la situación actual afecta la capacidad de colaboración. “Este año se ve que está complicado para todos y nos está costando bastante”, expresó.

Al referirse al impacto social, Condori compartió su preocupación por la situación de las familias. “Es doloroso pensar que hay niños que se están durmiendo sin cenar o que tienen una sola comida al día”, manifestó, y relacionó esta problemática con la falta de empleo. “Muchos vecinos plantean que necesitan una bolsa de mercadería o un kilo de arroz porque ese día no tienen para comer”, agregó.

En ese contexto, relató su experiencia personal como trabajadora y madre. “Yo soy empleada doméstica y mi esposo es albañil, pero no hay trabajo, entonces soy la única que sostiene mi casa”, explicó, y señaló que esta realidad se repite en muchos hogares del barrio.

Asimismo, recordó los inicios del espacio comunitario y su crecimiento. “Empezamos dando de comer a nuestros niños en un taller de huerta y hoy sostenemos a familias completas, adultos mayores y personas desempleadas”, indicó.

Frente a la llegada del invierno, el merendero inició una campaña solidaria. “Arrancamos hace dos semanas con la campaña de invierno para juntar mantas, gorros, guantes y abrigo”, explicó, y advirtió sobre las condiciones habitacionales en el barrio. “Hay familias que no tienen gas natural y se calefaccionan con leña, y a veces no tienen ni leña”, señaló.

Por último, Condori informó que el espacio se encuentra abierto para recibir donaciones y asistencia de la comunidad. “Estamos en el barrio Madres a la Lucha, casa 6, todos los días desde las 15 horas”, indicó, y convocó a los vecinos a acercarse y conocer el trabajo que realizan. “Que sepan que estamos necesitando ayuda y que pueden venir a conocer nuestro espacio”, concluyó.