Aniversario

32 años de ProHuerta

El Programa ProHuerta nació en el año 1989 y se encuentra dirigido a familias y organizaciones de productores en situación de vulnerabilidad social.

El Programa ProHuerta celebra su aniversario N°32.
El Programa ProHuerta celebra su aniversario N°32.
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El Proyecto de Promoción de la Autoproducción de Alimentos surgió en medio de una severa crisis a fines de la década del ‘80 con el objetivo de mejorar la salud y la soberanía alimentaria de los sectores vulnerados de la población argentina.

Tras 32 años, ProHuerta continúa contribuyendo al autoabastecimiento alimentario nacional, inclusive tras atravesar una dura pandemia.

Gina Lipka, técnica de ProHuerta y jefa de la Agencia de Extensión Rural INTA de Puerto Deseado, dialogó con TiempoSur acerca del Programa ProHuerta y del rol que éste juega dentro de la producción agrícola del país: “El ProHuerta es un programa, en principio, con fines sociales que surge en los años ‘90 y este año se cumplen 32 años de su existencia. Como es un programa social anclado fuertemente a lo que es la promoción de la seguridad y soberanía alimentaria a través de la promoción de huertas familiares, comunitarias e institucionales, la finalidad es, básicamente, generar el autoabastecimiento de alimentos”, explicó.

 

El rol del INTA en la agricultura nacional

El Programa fue impulsado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en el año 1990 en pleno apogeo de una crisis hiperinflacionaria, la cual en ese entonces causó un desabastecimiento alimentario en los sectores más vulnerables de la sociedad. Según explica Lipka, en ese entonces –durante la creación del ProHuerta- el INTA jugó un rol fundamental ya que se involucró través de la “asesoría y asistencia técnica en terreno para acompañar a las familias, instituciones y entes comunitarios en emprender el desarrollo de las huertas para el autoabastecimiento de alimentos frescos, tales como hortalizas. Posteriormente se desarrollaron otros componentes -tales como frutas- y ya más devenido hacia el año 2000, empezó a desarrollar un nuevo componente que es el de acompañamiento del desarrollo de producciones de animales de granja, en donde se apuesta fuertemente a la entrega de pollas ponedoras de dos razas propias de la institución. Esto se ejecuta a nivel nacional y se implementa a través de las unidades de INTA que están en los territorios a través de las Agencias de Extensión Rural o de las Oficinas Técnicas”, señaló Lipka.

 

 

El INTA tiene una estructura de desarrollo de presencia territorial que por ahí no la tienen otras instituciones del Estado Nacional y que tiene que ver con el desarrollo histórico que ha tenido. Tiene dos líneas de trabajo: las líneas de extensión e investigación. Todo lo que es investigación, en Santa Cruz, se concentra en la experimental de Río Gallegos y todo lo que es extensión a nivel nacional se ejecuta a través de las unidades de extensión rural como es el caso de la de Puerto Deseado, Río Gallegos o El Calafate”, explicó la técnica.

 

Para finalizar, señaló que el programa ProHuerta acompañó, principalmente, a personas de las zonas urbanas y periurbanas, al igual que a aquellas que se encuentran en zonas rurales pero en menor medida, por las características climáticas y ambientales que posee la provincia de Santa Cruz, pero siempre haciendo énfasis en el fortalecimiento del autoconsumo. Desde el año 2013 se realizó una reconfiguración del usuario del programa que empieza a tener apariciones orientadas a un productor abatidor de mercados de proximidad.

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