La capital de Santa Cruz vio como a fines del 2007 surgió el fenómeno de los asentamientos, producto de la llegada de muchas familias del norte del país y los altos costos de los alquileres.El paso del tiempo magnificó el problema al que la Municipalidad no le encontró la solución y hoy son más de 1.200 las personas que viven en diferentes asentamientos en la ciudad, distribuidas en más de 340 familias.Julia Ríos es una de esas personas y quien encabeza la organización del barrio “Madres a la lucha” y comentó en el programa “En una hora” que las familias que actualmente viven en terrenos usurpados son “muchas más, más allá que por ahí se dice que son gente de afuera. Te puedo asegurar que hay mucha gente de Río Gallegos, tanto parejas jóvenes como parejas ya establecidas que no podían seguir “bancando” el alquiler y era el alquiler o darle de comer a los chicos. Más allá de que uno de los integrantes de la pareja quedo sin trabajo estable.”Luego dijo que, por ahí, se dice que todos son de afuera y no es así. “Tenemos más de 40 personas que son de acá de la ciudad o de la provincia de Santa Cruz.”NO AL SAN BENITOLa Municipalidad de Río Gallegos intentó en más de una ocasión de trasladas a los denominados “Ocupas” hacia el barrio San Benito, pero ellos se niegan y Julia explicó los motivos.“El tema de lo que es San Benito no lo hemos hablado a fondo con el señor Intendente porque desde noviembre que se hizo la mesa interdisciplinaria por el tema de los servicios básicos todo quedo ahí en stand by porque no pudimos llegar a un acuerdo. Quien estaba en ese momento,quería que hagamos un acuerdo de reubicación, pero otros decíamos que no nos poníamos de acuerdo con el tema de la tierra, pedíamos dentro del ejido urbano o en su defecto que sea un lugar que cuente con toda la infraestructura para desarrollarnos como barrio”, aseguró.Julia dijo que no pueden llegar a ponernos de acuerdo, así que quieren hacer las cosas por separado: “Vamos por partes, separemos primero lo que es los servicios básicos donde estamos por lo menos de manera transitoria. Si quiere poner una cláusula, que sea de forma transitoria sin que nos de derecho sobre las tierras que estamos habitando”, contó.Dijo que no quieren pagar con la vida humana por vivir de esta manera. “Sii nosotros pudiéramos acceder a eso, pagar por los servicios, es una preocupación menor si el día de mañana se nos quema la casa”, afirmó y agregó que tiene un promedio de cuatro integrantes por familia.También dijo que el centro de salud más cercano al lugar no funciona, que nadie se acercó tampoco para revisar a las familias que allí viven y que por eso tienen miedo de poder tener un caso de Influenza “A” en los próximos días. “Con la salud, estamos para atrás”, tiró. (TiempoSur-Digital)