Avance científico sin precedentes en el Atlántico sur

Exploración del CONICET revela 40 nuevas especies en el cañón submarino Mar del Plata

Con tecnología de punta y transmisión en vivo desde el fondo marino, investigadores del CONICET descubrieron una inédita biodiversidad en las profundidades del océano, incluyendo jardines de corales y especies desconocidas para la ciencia.

  • 31/07/2025 • 19:21

Una expedición liderada por el CONICET al cañón submarino Mar del Plata permitió el descubrimiento de alrededor de 40 nuevas especies marinas en el Atlántico sur. La campaña, iniciada en 2012 y recientemente fortalecida con tecnología de última generación a bordo del buque Falkor, utilizó el robot submarino ROV SuBastian para registrar y recolectar muestras del fondo oceánico, marcando un hito para la ciencia argentina. El investigador Jonathan Flores, biólogo marino del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR-CONICET), destacó la magnitud del hallazgo y la importancia de los jardines de corales como hábitat clave para la biodiversidad.

En diálogo con el programa Planeta Tiempo, que se emite por Tiempo FM 97.5, Jonathan Flores explicó los orígenes del proyecto: “Esta investigación es una expedición al cañón submarino Mar del Plata, una continuación de una investigación que se viene desarrollando hace ya más de 10 años, particularmente del 2012”, relató.

Detalló que las primeras campañas utilizaron técnicas tradicionales: “Se realizaron con el buque oceanográfico, utilizando artes de pesca para poder juntar estos organismos que viven sobre el fondo del mar. Artes de pesca del estilo de red piloto y rastras, que son unas estructuras metálicas que adentro también llevan una red y eso arrastra sobre el fondo”. Sobre su utilidad, remarcó: “Tiene una ventaja, que protege a la muestra que viene adentro de la red y además tiene otra ventaja que le podés cambiar la malla de la red para capturar organismos más chiquitos”. Gracias a esta metodología, “se obtuvieron muchos organismos que algunos podrían ser especies conocidas, pero que no se sabían que estaban acá en Argentina y también muchas especies nuevas desconocidas en todo el mundo”.

La campaña actual incorporó una herramienta sin precedentes para el país: “La innovación es la utilización del buque Falkor, que cuenta con tecnología de punta como es el ROV SuBastian”, indicó. “Este robot submarino, con sus cámaras y brazos robóticos, permite ver lo que hay debajo del mar, transmitir en vivo y recolectar muestras con una aspiradora o como palas con agujeros con distinto tamaño”.

 

El hallazgo más destacado, según Flores, es la identificación de decenas de nuevas especies: “Hasta el día de hoy se han descrito alrededor de 40 especies nuevas, desde caracoles, estrellas de mar, erizos, algunas langostas, gusanos del tipo poliqueto, gusanos planos, que son distintas a todo lo que se conocía hasta el momento”.

Sobre el enfoque de la investigación, explicó que el objetivo es “conocer qué es lo que habita allí, cuáles son los organismos, cuáles son las especies, cómo se distribuyen, cómo van variando las distintas comunidades”. En este punto subrayó: “El cañón submarino, como en el valle de una montaña, la vegetación cambia, en los cañones sucede lo mismo por la presencia de distintas corrientes de agua”.

Flores remarcó la relevancia ecológica de los jardines de corales descubiertos: “Son áreas donde aparecen muchos corales, estos generan un nuevo hábitat para otros organismos. Estos fondos son generalmente blandos, la mayoría de los organismos marinos precisan un sustrato duro donde fijarse y en estos ambientes donde ese sustrato duro es muy limitante, la presencia de estos organismos con estructuras rígidas ofrecen este sustrato duro”.

Finalmente, subrayó el papel clave de la inversión pública en ciencia: “El poder participar fue gracias y fruto a la inversión en ciencia de años, eso permitió que el CONICET pueda tener un barco, yo me formé en universidad pública, trabajé con fondos públicos, todo eso generó este conocimiento de base”.