Coronavirus

Una provincia que tuvo un “tsunami de casos”, tiene menos infectados que Santa Cruz

Desde el inicio de la pandemia, Jujuy tiene menos contagiados que Santa Cruz, pero supera ampliamente en fallecidos. Los casos, detectaron solo dos en esa provincia según el último informe, bajaron, por ahora, considerablemente. De acuerdo a un infectólogo se deben tener en cuenta diversas variables y sobre todo cuántos testeos hubo en cada distrito.

  • 17/12/2020 • 11:53
“Agosto, fue el peor mes en Jujuy”. (Télam)
“Agosto, fue el peor mes en Jujuy”. (Télam)

La dinámica de esta pandemia tiene un perfil que va más allá del terreno social, el nivel de desarrollo de cada región y provincias, con otras variables, los cambios estacionales. Es bastante multifactorial y el desencadenante y sobre todo la segunda ola”, sostuvo Carlos Remondegui, infectólogo de la UBA, ex jefe del servicio de Infectología del Hospital San Roque de San Salvador de Jujuy, actual capacitador de médicos en Patologías.

El profesional trabajó durante el peor pico de casos en Jujuy, provincia que al inicio de la pandemia parecía tener controlado al Coronavirus y que incluso analizaba el retorno a clases presenciales.

La provincia confirmó, según el último informe epidemiológico, dos nuevos casos en toda la provincia.

En datos, presenta 18.452 casos positivos desde el inicio de la pandemia, en donde fallecieron 848 personas.

En casi el otro extremo del país, Santa Cruz registra 20.098 casos positivos desde el inicio de la pandemia y 344 muertes.

En ambos territorios, hubo retroceso de disposición ASPO en julio, aunque en Jujuy el brote de casos fue desde el interior hacia la capital, a diferencia de Santa Cruz, con Río Gallegos como centro del brote y cuyos casos continúan replicándose en el resto de las localidades.

Acá tuvimos una paliza terrible. Fue un tsunami”, advirtió el especialista.

Para comparar ambas provincias el infectólogo señaló que es fundamental conocer el número exacto de testeos desde el inicio de la pandemia en Santa Cruz (dato no detallado en los informes) y que no sería un error comparar la cantidad de población entre ambas provincias y los casos (Jujuy supera en más de 400 mil habitantes a Santa Cruz).

“En la mejor situación, nosotros llegábamos al 60 por cien mil habitantes de pruebas. Es muy variable, no hay algo estándar, ni solo depende de las políticas sanitarias, es muy complejo porque el virus tiene solo nueve meses, como un embarazo”, explicó.

Pero sí destacó que siempre es bueno tener una mayor cantidad de testeos diarios “porque revela más la realidad que se tiene”.

“Agosto, fue el peor mes en Jujuy, pero luego aparecieron pequeños chispazos, como en los incendios con focos y brotes, y fue al revés que en Santa Cruz, desde el interior hacia la capital”, expuso.

Aunque hay menos casos en Jujuy, Remondegui advirtió que ayer sin embargo falleció un médico de 45 años “que estaba sano”. “Diría que hay que tener cuidado, porque en Estados Unidos, por ejemplo, hubo más de 3 mil jóvenes menores de 5 años que terminaron en terapia”.

En Santa Cruz, médicos de otras provincias que arriban al Hospital Regional marcaron el asombro por la edad de los internados en terapia, que no son mayores de 65 años, como así también lo hizo a este medio, el Dr. de este sector, Rolando Nervi.

No creo que haya evidencia científica que diga que el virus haya mutado y seguramente el virus atacó de manera más furiosa, ya que los que más se contagian son los jóvenes y sobre esa tasa alta está la tasa de internación”, mencionó.

Inmunidad de rebaño

Todo el mundo está aprendiendo día a día con el virus, pero el profesional señaló que según los “papers” científicos, en Manaos, capital de Amazonas, Brasil, el 76% de la población podría haber generado anticuerpos. “Manaos es un laboratorio interesante que hay que estudiar para saber qué va a pasar con la segunda ola, porque es como si se hubiese vacunado a la gente, con una inmunidad de rebaño”, precisó.

Justamente en Río Gallegos, algunos médicos señalaron la posibilidad de que la capital haya logrado esta inmunidad que implica no la desaparición del virus, sino que el contagio decae.

“Para que eso suceda se debe haber contagiado arriba del 60 o 70% de la población como señala la literatura mundial con esta enfermedad. Esto tiene que ver con la serología y las limitaciones en cuanto a los datos”, indicó.

En cuanto al rebrote producto de las fiestas de fin de año, el especialista marcó que el nuevo aumento de casos por ejemplo en Europa tuvo que ver con los movimientos sociales y cambios estacionales. “Los movimientos sociales exponen a la gente que antes no estuvo expuesta la primera vez y estuvo detrás del escudo que fue la gente joven que se infectó más”, destacó.

También dijo que las conductas sociales “no cambian si sos sajón o latino, son parecidas”, salvo el caso de Nueva Zelanda. “Cuando tenés fronteras calientes como en Europa o América Latina, es muy complicado”, añadió.