"La Travesía" en La Comarca

Se contagió en El Chaltén, estuvo grave, se quiso escapar del sanatorio, pero venció al COVID

Andrés y dos amigos dieron positivo por Coronavirus cuando retornaron a Buenos Aires. Sólo él agravó su cuadro al punto de ser asistido con oxígeno en terapia intensiva. Tuvo tanta fiebre que le causó delirios y se escapó del sanatorio. "Está muy instalado que es una gripecita pero tuve un episodio tremendo", contó.

Ahora se siente
Ahora se siente "muy bien en todo sentido, porque siento que renací".
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Se trató de un llamado de oyentes a un programa radial pero que develó un caso de un contagio en El Chaltén, y una increíble recuperación.

Andrés llamó desde el Sanatorio Güemes, CABA, al programa "Perros de la Calle" que se transmite por Urbana Play 104,3 y contó la dura transición, exitosa por suerte, luego de haberse contagiado de Coronavirus en la comarca de Santa Cruz.

"Me agarró fuertísimo, estuve una semana en terapia y la pasé muy mal", dijo y aclaró que se estaba "recuperando de los pulmones" porque debió ser tratado por una pulmonía bilateral.

"Tengo 46 años, peso 60 kilos y vengo de una travesía de El Chaltén, y nos contagiamos tres en El Calafate y El Chaltén, en un restorán", relató.

Indicó que él y sus compañeros tienen "un buen estado físico, porque compartimos la travesía y a ellos les dio leve. Pero es una cagada, es aleatorio, y está muy instalado que es una gripecita y pasa. Tuve un episodio tremendo", indicó.

Según Andrés, volvió el 3 de abril de El Calafate (había viajado el 26 de marzo) y en el scanner del aeropuerto de Ezeiza le detectaron alta temperatura corporal. "Empecé a transitar la enfermedad en mi casa, en Merlo. Y volaba de fiebre. Me bajaba una hora y volvía a subir. Ya no soportaba más los antitérmicos... en la boca ya sentía gusto a metal. Fue terrible", advirtió.

 

Se escapó

El 7 de abril llamó a una ambulancia, lo trasladaron al sanatorio. Primero ingresó a una sala común.

"Seguía sin poder dormir y estuve una semana de privación de sueño y temperatura alta. Llegó un momento en el cual empecé a delirar", precisó. Su temperatura variaba de 37,5 a 40 grados.

"Podía respirar con ayuda de oxígeno pero esta privación de sueño y aumento de temperatura me llevó a tener delirios y  una noche me escapé del hospital con 40 grados de fiebre. Se me metió en la cabeza de que me iba a morir si no hacía algo, y necesitaba dormir. Estaba desesperado", contó conmovido.

Andrés se vistió, salió de su habitación y bajó 15 pisos hasta la Planta Baja del sanatorio.

"Me descolgué de una baranda, caminé arriba de unos tanques. No me dejaban salir y agarré un matafuegos -no puedo creer lo que cuento- rompí la puerta y me fui a la calle. Me corté las manos y a la puerta la terminé de romper a patadas. En la calle me hice caca encima y estaba muy mal. Me rodeó la policía. Le pedía al policía que me pegue un tiro por favor... fue tan horrenda la situación. Luego me internaron de nuevo en terapia. Desperté luego de un día medio atado de pies y manos", indicó.

Su sensación -repitió- era que "si no hacía algo me moría".

Le realizaron tomografías. "Los médicos enfermeros entendieron. Están aprendiendo. Ayer me vinieron a cerrar la ventana porque me contaron que hubo un par de intentos de suicidios. Es una locura cuando estás en este estado y la privación de sueño tan larga te altera de manera inimaginable", agregó.

 

A los días mejoró su cuadro.

"Esto fue muy transformador, me siento renovado. Abrazo el proceso aunque fue durísimo. Aprendo de todo, a apreciar cada instante y recuperé el hábito de la lectura y estoy meditando", añadió.

Incluso Andrés dijo que en un momento analizaba no viajar por la situación epidemiológica.

"Antes de irme a El Chaltén...al viaje me lo permití porque tuve una trombosis circunstancial con edema pulmonar y como me dieron el alta, mis amigos, que somos un grupo de veteranos hacemos travesías y la pandemia no estaba tan grave, dije voy. Luego analizaba no ir porque estaba fea la situación, pero no me animé y fui".

Ahora se siente "muy bien en todo sentido, porque siento que renací".

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