Las consecuencias de no hacerse controles

La pandemia en el corazón

Por la pandemia, hubo menos controles de las personas en todo tipo de patologías previas, pero se acentuaron las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en adultos en Argentina. Sobrepeso, sedentarismo en adultos y niños. “Ahora el desafío es empezar a salir, hacer vida saludable”, señaló el Dr. Horacio Córdoba, referente del Colegio Médico.

Según Unicef, de 10 niños, en Santa Cruz, 6 tienen sobrepeso.
Según Unicef, de 10 niños, en Santa Cruz, 6 tienen sobrepeso.
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Una de las consecuencias de la pandemia, en Argentina y todo el mundo, es el avance de otras enfermedades debido a la no realización de controles en un contexto en el cual no contagiarse por COVID-19, era a la prioridad.

“Era más que entendible que cuando empezó la pandemia, por los riesgos, las personas no iban a hacer controles”, sostuvo el Dr. Horacio Córdoba, referente del Colegio Médico.

Por ejemplo, según la Federación Mundial del Corazón hubo un aumento de hasta el 139% en las muertes relacionadas por afecciones del corazón y aumentó 58% la cantidad de personas que sufren un paro cardíaco en sus hogares.

El pasado 29 de septiembre fue el Día Mundial del Corazón, en donde la misma entidad advirtió que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en todo el planeta, la que puede estar originada por múltiples factores: desde el tabaquismo a la diabetes pasando por la presión arterial alta y la obesidad, la contaminación del aire o patologías menos comunes, como la enfermedad de Chagas o la amíloidosis cardiaca.

Agrega que para los 520 millones de personas que viven con enfermedades cardiovasculares, la pandemia de la COVID-19 ha sido sobrecogedora. Han corrido más riesgo de desarrollar complicaciones si se contagiaban del virus, por lo que, muchas de ellas han tenido miedo de acudir a sus citas médicas rutinarias e incluso de buscar asistencia médica en situaciones de emergencia. Se ha aislado de sus amigos y familiares.

“La gente que debía controlarse periódicamente una patología previa, por el encierro no fueron a hacerse controles. Mucha gente con sintomatología no se controló, subestimó o no le dio importancia”, sostuvo el médico.

En el caso de afecciones cardíacas, esto se acentuó según el profesional médico. “Hubo 400 días encerrados, con sedentarismo, y sobre todo aumento de peso en la mayoría de los adultos, que trae aparejado una sobrecarga en el corazón y genera hipertensión, aumento del colesterol”, precisó.

Esto alcanzó también a los chicos, con aumento en “problemas metabólicos”.

Salir

“Ahora el desafío es empezar a salir, hacer vida saludable, caminar, porque es la única opción que nos queda, además de no dejar de controlar los cuadros cardiovasculares de hipertensión y patologías de base”, aconsejó.

Antes de la pandemia, Santa Cruz ya presentaba estadísticas preocupantes. “Según Unicef, de 10 niños, en Santa Cruz 6 tiene sobrepeso, el nivel era importante y la pandemia agudizó esto”, advirtió.

Un mes después del ASPO, decretado en marzo del 2.020, la SAC -Sociedad Argentina de Cardiología-  ya había advertido crecientes reportes de menos consultas y realización de procedimientos cardiovasculares en regiones afectadas por la pandemia (tanto en Argentina como en el resto del mundo). También se observó un incremento marcado de la mortalidad total en varios países durante la pandemia que no se explica totalmente por el virus, evidencia de que está aumentando la mortalidad de otras enfermedades.

Señaló que la enfermedad cardiovascular (ECV) (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca) lideraba el ranking en muertes, ya sea a nivel global como en Argentina (100.000 muertes anuales, 280 muertes por día), como así también en años perdidos de vida ajustados por discapacidad.

Entonces la pandemia complicó a los que ya tenían problemas cardiovasculares, pero al mismo tiempo provocó afecciones en quienes no los padecían.

“Nos estamos enfrentando a una disminución generalizada de la atención de la enfermedad cardiovascular, un aumento de morbimortalidad de los pacientes internados y un aumento de mortalidad en los pacientes que no llegan al hospital y esto se va a ver reflejado en el número de muertes cardiovasculares en el tiempo mediato. Es decir, todo lo que se registre a partir del tiempo de la pandemia hasta el próximo año”, explicó el Dr. José Luis Navarro Estrada, presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).

 

También mental

“A mucha gente también le afectó la pandemia en su salud mental, con la presión que trajo aparejada crisis de pánico, depresión en chicos y adultos. Como no poder ver hijos o nietos durante el encierro o por personas que perdieron el trabajo, provocó mucho estrés y dio un empujoncito a problemas desde el punto de  vista físico”, detalló.

Según un relevamiento realizado por la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento (Adecra+Cedim), durante abril y mayo de 2020 disminuyeron 74% las consultas por emergencias, 73% por cirugías generales y 62% por anginas de pecho o síndromes coronarios agudos.

También se redujo 46% la cantidad de personas que ingresaron por accidentes cerebrovasculares (ACV) y 16% las prestaciones de quimioterapia y radioterapia.

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