Ambiente Pablo Peri explicó el rol clave de los bosques frente al cambio climático El especialista del INTA , coordinador del Programa Forestal Nacional , docente de la UNPA e investigador del CONICET expuso la función de los bosques y las plantaciones forestales en la mitigación y adaptación climática, advirtió sobre la aceleración del proceso global y remarcó la necesidad de sostener políticas públicas, financiamiento y mediciones científicas precisas. 13/04/2026 • 17:42 Detener audio Escuchar Pablo Peri explicó el papel de los bosques y las plantaciones forestales de la República Argentina en el marco del cambio climático, al señalar que estos ecosistemas cumplen funciones centrales tanto para mitigar gases de efecto invernadero como para favorecer procesos de adaptación frente a eventos cada vez más extremos. En diálogo con el programa Planeta, el especialista del INTA sostuvo que la discusión ya no puede quedar reducida a una advertencia ambiental, sino que involucra producción, planificación, financiamiento y decisiones políticas. En ese marco, Peri detalló que uno de los principales aportes del sistema forestal está vinculado con la captura de carbono, al remarcar que la madera de los árboles retiene durante mucho tiempo el dióxido de carbono que se encuentra en la atmósfera. A partir de esa capacidad, explicó que la forestación y el sostenimiento de estructuras de bosque permiten avanzar sobre estrategias de mitigación frente al calentamiento global. Al introducir esa idea, el especialista precisó que “los árboles fijan carbono”, y agregó que ese proceso ocurre “a través de la fijación del dióxido de carbono, que es uno de los gases de efecto invernadero que provocan el aumento de temperatura y cambios en patrones en las precipitaciones”. Luego, profundizó sobre el almacenamiento prolongado de ese carbono en la biomasa y sostuvo que “en la madera de los árboles se retiene por mucho tiempo ese dióxido que estaba en las nubes. Ahora lo retienen los troncos. Entonces, eso se llama mitigación. Plantando árboles o sosteniendo estructura de bosque, podemos retener”, señaló. A partir de esa explicación, Peri incorporó otra dimensión del debate al mencionar la existencia de mercados internacionales que compran y venden capturas de carbono. En ese tramo, planteó que la función ambiental del bosque también quedó ligada a mecanismos económicos globales, como ocurre con los bonos de carbono, donde se paga por cada tonelada de dióxido de carbono fijada por un ecosistema. Sobre ese punto, el investigador indicó que “ahí irrumpe un negocio a nivel mundial, que Argentina es parte, que son los bonos de carbono, es decir, que te pagan mercado por cada tonelada de dióxido de carbono que vos podés fijar”, y ejemplificó con el caso de una industria asiática que, en lugar de modificar su esquema productivo, adquirió bonos para compensar sus emisiones en otra región del mundo. Sin embargo, el referente del Programa Forestal Nacional aclaró que el papel de los bosques no se agota en la mitigación, sino que también resulta decisivo para la adaptación. En ese sentido, señaló que el cambio climático ya muestra efectos inevitables asociados al aumento poblacional, al crecimiento del consumo y a la concentración de gases de efecto invernadero, con impactos cada vez más visibles sobre temperaturas, lluvias e incendios. En ese desarrollo, afirmó que “el cambio climático hasta ahora está siendo inevitable”, y añadió que “el aumento de la población, el consumo, los patrones de consumo de la humanidad hace que la concentración de gases del efecto invernadero sigan aumentando y aumentando la temperatura y los eventos catastróficos debido al cambio climático”. Mira TambienUriel Nemi: trabajo con adultos mayores y la nominación al Martín Fierro Desde una mirada apoyada en evidencia científica internacional, Peri sostuvo que los indicadores ya muestran un incremento en la frecuencia e intensidad de múltiples fenómenos extremos. Allí mencionó incendios forestales, lluvias torrenciales e inundaciones, al tiempo que insistió en que la respuesta ya no puede limitarse a la discusión teórica sobre la existencia o no del problema, sino que debe traducirse en medidas concretas. Al describir ese escenario, expresó que “hay evidencias científicas de que los eventos de incendios forestales en el mundo aumenta, que la tasa de desforestación aumenta, que los eventos de lluvia torrenciales por fuera ocurre y inundan”. En paralelo, el investigador remarcó que la adaptación debe formar parte de una estrategia inmediata en la Argentina. Para explicarlo, utilizó ejemplos vinculados con la viticultura y con la gestión de cuencas forestales en el norte del país, donde la conservación del bosque en zonas altas puede disminuir el impacto de lluvias intensas y evitar inundaciones aguas abajo. Sobre esos casos, señaló que “la adaptación para mí es Argentina está en medidas de adaptación, tiene que hacerlo”, y explicó que “en el tema forestal la plantación, mantener los bosques en las cuencas, especialmente en el norte, en Tucumán, en Salta, en las montañas, mantener el bosque, en las cuencas altas de las montañas, evita que ante eventos de mucha lluvia no se inunden”. Más adelante, Peri puso el foco en la necesidad de contar con información precisa para sostener decisiones públicas y privadas alrededor del carbono. Bajo esa lógica, remarcó que no alcanza con destacar el valor ecológico del bosque, sino que también deben existir bases sólidas que permitan medir científicamente cuánto fija cada ecosistema por superficie y por año. En ese pasaje, sostuvo que “se necesita de bases sólidas para cuantificar” y agregó que “si vamos a hablar del negocio de la mitigación, entonces tenemos que saber cuánto en forma científica o precisa, cuánto un ecosistema forestal puede fijar por cada año por cada hectárea de dióxido de carbono”. Consultado sobre los sectores que niegan el cambio climático, Peri respondió que la evidencia reunida a nivel global es amplia y multidisciplinaria. Allí hizo referencia a informes internacionales elaborados por especialistas de distintas áreas, desde la física atmosférica hasta los estudios sobre mares, bosques, pastizales, ciudades y enfermedades, y remarcó que la mayor parte de los países toma esos diagnósticos como base para actuar. En ese contexto, afirmó que “hay evidencia y se pone sobre la mesa”, aunque advirtió que “hay países que lo niegan, pero eso es política”, al considerar que muchos de los principales emisores no quieren aportar recursos suficientes para afrontar la mitigación y la adaptación que padecen regiones con mucha menor responsabilidad sobre el problema. A partir de esa línea, también marcó una desigualdad estructural entre quienes más contaminan y quienes sufren las consecuencias. En su explicación, contrastó la situación de los países industrializados con la de regiones de África y Latinoamérica, al indicar que estas últimas no generan el mismo volumen de emisiones, pero igualmente enfrentan incendios, inundaciones y otras consecuencias severas. Temas Argentina inta bosques Clima cambio carbono adaptacion Lás más leídas en Política 1 La aprobación del pliego de Michelli muestra una reconfiguración de poder Santa Cruz 2 El senador Paoltroni cargó contra Villarruel Santa Cruz 3 Puerto San Julián suma herramientas para impulsar su economía local Santa Cruz 4 Bujer: “Cuando hablamos de financiamiento, hablamos de inversión para Santa Cruz" Santa Cruz 5 Fortalecen los protocolos de seguridad en la terminal portuaria Santa Cruz