Congreso

Ianni: “El hidrógeno no puede ser únicamente una commodity del futuro”

La iniciativa buscó declarar de interés nacional el desarrollo integral del hidrógeno de origen renovable y de bajas emisiones, con un esquema orientado a promover inversiones, fortalecer la industria nacional, incorporar innovación tecnológica y generar empleo, en una estrategia que apuntó a posicionar a la Argentina dentro de la transición energética con valor agregado local.

  • 22/03/2026 • 12:00

Ana María Ianni presentó un proyecto de ley para promover el desarrollo integral del hidrógeno de origen renovable y de bajas emisiones en la Argentina, en una propuesta elaborada junto a legisladores del bloque en la Cámara de Diputados y el Senado de la Nación, con el objetivo de convertir a ese recurso en un eje estratégico de la transición energética y del desarrollo productivo nacional.

La iniciativa planteó declarar de interés nacional todo el desarrollo vinculado al hidrógeno de origen renovable y de bajas emisiones, comprendiendo su producción, transporte, distribución, almacenamiento, uso y aplicaciones, además de la fabricación de equipamiento asociado y la generación de energía eléctrica renovable destinada a esos fines. En ese marco, el texto lo reconoció como combustible, vector energético e insumo industrial estratégico.

En la fundamentación política de la propuesta, Ianni remarcó que el proyecto no surgió de manera aislada, sino como resultado de un proceso de trabajo legislativo articulado. En ese sentido, sostuvo que “este proyecto es el resultado de un trabajo conjunto que venimos realizando desde el año pasado entre compañeros y compañeras de nuestro bloque, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la Nación”, y vinculó ese recorrido con el análisis de experiencias ya existentes y de otros desarrollos en estudio.

La legisladora también puso el foco en el anclaje territorial de la iniciativa y en la necesidad de pensar el hidrógeno como una política con alcance federal. Al explicar ese aspecto, señaló que en el proyecto “también se ve reflejado el estudio de proyectos en marcha o potenciales interesados en desarrollarse en Santa Cruz y en otros lugares del país”, marcando así que la propuesta buscó contemplar tanto las oportunidades concretas como los escenarios de expansión en distintas regiones.

En esa misma línea, Ianni destacó que la presentación se realizó en simultáneo con la senadora Alicia Kirchner y dejó planteada la expectativa de que el Congreso avance en su tratamiento. Al referirse a ese paso institucional, expresó que “en este caso la presentación se hace en paralelo con la Senadora Alicia Kirchner, y esperamos poder estar abordando pronto esta iniciativa y que le demos un debate serio en el ámbito del Congreso”.

Según lo expuesto, la propuesta retomó el proyecto impulsado en 2023, aunque con modificaciones orientadas a adecuarlo a la coyuntura actual. La reformulación buscó ofrecer un marco más flexible para atraer inversiones, sin abandonar objetivos vinculados a la industrialización, la creación de empleo y el agregado de valor, en una lógica que procuró equilibrar condiciones de competitividad con desarrollo interno.

En ese punto, la legisladora dejó planteada una definición política sobre el sentido de fondo de la ley y rechazó una mirada limitada al aprovechamiento exportador del recurso. Así, afirmó que “no se trata de promover una nueva fase extractiva bajo un lenguaje verde, sino de construir una política de desarrollo que genere industria, conocimiento y trabajo argentino”, colocando el debate no sólo en términos energéticos sino también productivos y tecnológicos.

La misma postura apareció reforzada cuando advirtió que el hidrógeno no debía quedar reducido a una promesa abstracta del mercado internacional. Sobre esa idea, sostuvo que “el hidrógeno no puede ser concebido únicamente como una commodity del futuro: debe constituirse como una herramienta estratégica para diversificar la economía, fortalecer el entramado productivo y avanzar hacia una mayor soberanía tecnológica”, fijando una orientación centrada en la industria nacional y en la capacidad de generar conocimiento propio.

Finalmente, el planteo de Ianni apuntó a que la Argentina asuma un papel definido dentro de la transición energética global a partir de reglas claras y objetivos de desarrollo sostenible. En ese sentido, expresó que “el desafío es asumir un rol activo en la transición energética global, definiendo reglas claras que permitan que cada inversión, cada proyecto y cada avance tecnológico contribuyan efectivamente al desarrollo sostenible, federal e inclusivo de nuestro país”.