Informe Especial TS Enérgico rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares El Gobierno nacional busca modificar la Ley Nacional de Glaciares. La administración del presidente Javier Milei, fundamenta la iniciativa con la intención de “favorecer inversiones” con la ejecución de proyectos petroleros y mineros, hoy prohibidos por la normativa vigente. Organizaciones ambientalistas de Santa Cruz y otras provincias, comenzaron a manifestarse en defensa de la Ley Nacional de Glaciares 26.639 y afirman que, de avanzarse con la reforma, se podrían enfrentar riesgos ambientales severos. En la provincia ya hubo manifestaciones en El Calafate y el Chaltén y se organizan otras. 08/12/2025 • 15:21 Detener audio Escuchar La norma sancionada en 2010 define a los glaciares como “bienes públicos” y como “reservas estratégicas de recursos hídricos para el consumo humano”. Por eso, restringe todas las actividades que pueden afectar su condición natural: la liberación de sustancias contaminantes, la construcción de obras, la instalación de industrias y la explotación minera e hidrocarburífera. La ambientalista Andrea Burgos, advirtió que los cuerpos de hielo “están en peligro” y remarcó en declaraciones a TiempoSur que los riesgos ambientales son “severos con la amenaza de la megaminería en zonas periglaciares”. “La zona periglaciar es una zona de suelo congelado que está aproximadamente a dos metros y actúa como una verdadera esponja, porque regula el agua glaciar que se funde y llega hasta las cabeceras de ríos, lagos y lagunas”, explicó sobre la zona en riesgo. También destacó la importancia del sistema hídrico regional al considerar que “nuestros ríos y lagos son netamente glaciares. Nacen desde las montañas, cruzan la estepa y terminan en la costa”. Consultada por TiempoSur sobre los posibles impactos de la actividad minera, Burgos advirtió: “Esto genera un gran impacto ambiental. Produce contaminación del aire. Si se llega a hacer una mega minería, habrá voladuras con polvo cargado de carbón negro”. “Esto impacta en la salud y se deposita sobre los glaciares, generando una disminución de la reflexión de la luz solar. Esto aumenta la temperatura del glaciar y provoca una lenta fusión o desprendimiento”, detalló sobre las posibles consecuencias que podría causar la modificación de la normativa que habilitaría el avance sobre la zona periglacial, hoy protegida. Además, la ambientalista alertó sobre los contaminantes utilizados en la extracción: “al remover y excavar para extraer minerales se generan, además del cianuro que se usa, metales como arsénico, plomo y otros que contaminan las napas freáticas, los ríos y los suelos”. Y finalmente refirió sobre el carácter irreversible del daño: “una vez que se produce el impacto, el glaciar no se recupera y todo queda contaminado. Las economías regionales quedan debilitadas, pobres y contaminadas. Es mentira que se generan más puestos de trabajo, porque está muy automatizado. Lo que genera es pobreza, contaminación, pérdida de turismo y pérdida de la industria pesquera”. En similar sentido, la exbrigadista Andrea Torres, graficó la gravedad de la situación y lo que se pone en juego y explicó en declaraciones a TiempoSur que “el 70 por ciento del agua que vamos a tomar está en los glaciares y el 30 por ciento está en los acuíferos, y es el ambiente periglacial lo que mantiene esa agua congelada”. “La sustentabilidad de la vida tiene que ver con proteger esta y otras leyes. Pensar en la Ley de Glaciares es pensar en el agua, en la Antártida y en el territorio”, remarcó en diálogo con el programa El Mediador de TiempoSur. Torres refirió a las intenciones del Gobierno del presidente Milei y señaló que “está permitiendo la voracidad y la eliminación de normativas, para que las empresas puedan hacer lo que quieran con los recursos naturales”. “Es la maximización de ganancias a cualquier precio, poniendo precio a la vida, a nuestra vida”, cuestionó sobre el proyecto de ley para modificar la actual, con el objetivo de que “cada provincia determine cuál es la zona periglacial”. Manifestaciones El pasado jueves 4, organizaciones ambientales se manifestaron en rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares que impulsa el gobierno nacional. En el Calafate, la concentración se realizó frente a la Intendencia del Parque Nacional los Glaciares y en El Chaltén, frente al mástil central de la Avenida Güemes. “Estamos acá,en las jornadas plurinacionales por la defensa de nuestros glaciares”, dijo la a ambientalista Andrea Burgos a TiempoSur sobre la convocatoria y reiteró el lema que los reunió: “con los glaciares no se mueve la ley” Y al respecto sobre la modificación en ciernes señaló que “tiene un gran impacto, ya que quieren poner megaminería en la zona periglacial”. Finalmente, instó a la comunidad a manifestarse y a sumarse en defensa de la Ley Nacional de Glaciares y de los recursos naturales. Legisladores nacionales por Santa Cruz, consultados por TiempoSur, prefirieron esperar conocer el texto de la iniciativa de modificación de la Ley Nacional de Glaciares, que si bien fue proclamada públicamente no fue presentada aún en el Congreso de la Nación, para pronunciarse y actuar en consecuencia. “La pérdida de un glaciar o de un ambiente periglacial es menos agua, menos agua es menos vida, trabajo y producción. Entonces, por una actividad que va a durar 15 o 20 años, con beneficios muy dudosos por el saqueo que significa, estamos sacrificando estos ecosistemas que hace siglos y siglos van formando ríos. No parece una ecuación muy inteligente”, manifestó en declaraciones a la prensa, Enrique Viale, presidente de Abogados Ambientalistas, sobre la importancia de la conservación estas fuentes de agua dulce. La iniciativa del presidente Javier Milei, va a contramano de los estándares internacionales. De hecho, la ONU declaró al 2025 como el “Año Internacional de la Conservación de los Glaciares”. “Sin agua no hay desarrollo posible” Bajo el título: “Sin agua no hay desarrollo posible, razones por las cuales la Ley de Glaciares no debe modificarse”, 25 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Greenpace, expresaron su enérgico rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares. El documento que se hizo público la semana pasada expresa textualmente: Las organizaciones de la sociedad civil aquí firmantes manifestamos nuestra profunda preocupación ante una posible reforma de la Ley N.º 26.639, “Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de Glaciares y del Ambiente Periglacial”, que reduzca los niveles de protección ambiental actualmente vigentes, habilitando así la expansión de actividades económicas —particularmente la minería de gran escala— en áreas que hoy están protegidas por su importancia estratégica para la provisión y regulación del agua. En un contexto marcado por una creciente crisis climática y por el retroceso sostenido de los glaciares a nivel global y nacional, resulta indispensable reafirmar los fundamentos técnicos, científicos y jurídicos que impulsaron la sanción de la Ley de Glaciares y que hoy desaconsejan cualquier modificación que reduzca los niveles de protección establecidos por la normativa vigente. Estos estándares constituyen un resguardo crítico frente a la pérdida de reservas hídricas estratégicas y a la degradación de los ecosistemas de alta montaña, y su debilitamiento acarrearía impactos ambientales, económicos y sociales de carácter irreversible. La Ley de Glaciares N.º 26.639, sancionada en 2010, establece los presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares y del ambiente periglacial en Argentina, reconociéndolos como reservas estratégicas de agua y elementos clave para la regulación hídrica y la estabilidad de los ecosistemas de montaña. La norma crea el Inventario Nacional de Glaciares, a cargo del Instituto Argentino de Nivología Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), destinado a identificar, caracterizar y monitorear todas las masas de hielo y geoformas periglaciales relevantes para garantizar la provisión y la calidad del recurso hídrico. Asimismo, la ley prohíbe actividades que puedan alterar la dinámica natural, la integridad física o la función ecosistémica de los glaciares, en particular la minería, la exploración y explotación de hidrocarburos y cualquier obra de infraestructura que implique su destrucción o desplazamiento. También establece exigencias reforzadas de evaluación de impacto ambiental para proyectos que puedan incidir sobre estas áreas sensibles, y prioriza la preservación del agua para consumo humano, actividades productivas sostenibles y la conservación de ecosistemas. En su conjunto, la Ley 26.639 constituye una herramienta central de política ambiental y de gestión del agua a escala nacional ¿Qué es el ambiente periglacial? El ambiente periglacial no es la zona que rodea a los glaciares, sino aquellas zonas donde el hielo se encuentra en el subsuelo y que también están protegidas por la ley. Además de ser reservas de agua en forma de hielo, son elementos emblemáticos del paisaje andino y parte del acervo cultural. Según la normativa vigente, “se entiende por ambiente periglacial en la alta montaña, al área con suelos congelados que actúa como regulador del recurso hídrico. En la media y baja montaña al área que funciona como regulador de recursos hídricos con suelos saturados en hielo”. El problema es que el cambio climático genera el retroceso de los glaciares y la pérdida de reservas hídricas que son estratégicas para los territorios cercanos. En este sentido, investigadores del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, encargado entre otras cosas de realizar el Inventario Nacional de Glaciares) advirtieron ya en 2024 que “habilitar actividades que deterioren nuestras reservas hídricas estratégicas en general, y en el ambiente periglacial en particular, afectaría directamente las zonas de recarga de agua de las cuencas hídricas cordilleranas”. Argentina es uno de los países con mayor cantidad y diversidad de glaciares en el mundo. De acuerdo a los datos que surgen del Atlas de Glaciares, en Argentina existen 16.968 cuerpos de hielo que ocupan una superficie de 8.484 km2 a lo largo de más de 5.000 km de extensión, desde Jujuy a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur5. En 36 cuencas encontramos presencia de glaciares, agrupadas en 5 regiones: Andes desérticos, Andes centrales, Andes del norte de la Patagonia, Andes del sur de la Patagonia y Andes de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Doce provincias argentinas tienen glaciares en su territorio: Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. En Argentina, los glaciares son definidos como “toda masa de hielo perenne estable o que fluye lentamente, con o sin agua intersticial, formado por la recristalización de nieve, ubicado en diferentes ecosistemas, cualquiera sea su forma, dimensión y estado de conservación. Son parte constituyente de cada glaciar el material detrítico rocoso y los cursos internos y superficiales de agua”. Su importancia como fuente de vida, que proporciona agua dulce a personas, animales y plantas por igual, se asocia al ambiente periglacial en la alta montaña, definido como “área con suelos congelados que actúa como regulador del recurso hídrico. En la media y baja montaña al área que funciona como regulador de recursos hídricos con suelos saturados en hielo”. Temas Mineria ambiente ley agua protestas glaciares contaminación Lás más leídas en Política 1 Milei y Adorni definen la salida de la Jefatura de Gabinete Santa Cruz 2 Puntos verdes en ITEA: reciclarán residuos secos para financiar becas Santa Cruz 3 Uno de cada tres trabajadores cambia de empleo debido al salario Santa Cruz 4 Villarruel cruzó a un grupo de militantes que buscaba un “gesto identitario" Santa Cruz 5 Jairo Guzmán tildó de “estúpidos” a quienes escracharon el foro Santa Cruz