Cambios en el gabinete

Aníbal Fernández y su paso por Santa Cruz antes de la llegada a Seguridad

El funcionario nacional jurará este lunes en Casa Rosada como nuevo Ministro del gabinete del presidente, Alberto Fernández. Cómo fue su gestión en la empresa carbonífera de Río Turbio y qué dejó.

Aníbal Fernández junto a la gobernadora Alicia Kirchner.
Aníbal Fernández junto a la gobernadora Alicia Kirchner.
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Aníbal Fernández llegó a Casa Rosada el pasado jueves, en medio de una jornada complicada para el Gobierno nacional de Alberto Fernández. De paso apurado y sin hablar con la prensa, ingresó a reunirse con el mandatario nacional luego que varios de sus Ministros y Secretarios pusieran la renuncia a disposición. Su nombre empezó a sonar fuertemente para empezar a formar parte del nuevo gabinete “de relanzamiento” –según palabras de la vicepresidenta Cristina Fernández-, aunque su nueva función se confirmó recién este viernes pese a las reiteradas veces que Aníbal negó que iba a pertenecer: el Presidente lo designó al Ministerio de Seguridad, cargo que ocupó Sabrina Frederic. "Es un honor haber sido parte del equipo" se despidió ella en Twitter. Pero Aníbal viene de amplia trayectoria no solamente en cargos nacionales, sino que en este último tramo de su carrera política estuvo ligado fuertemente a Santa Cruz. Hasta este fin de semana había ocupado el cargo de interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), donde llevó adelante una campaña de puesta en marcha y reactivación post era Cambiemos y Omar Zeidan. Su paso por la provincia patagónica estuvo plagado de declaraciones cuanto menos, picantes, siempre apuntando a la intervención anterior. Ahora el Ministro de Seguridad tendrá a su cargo una de las áreas más sensibles del país, siendo la inseguridad uno de los reclamos puntuales del vecino de a pie y una de las críticas que más acecharon a Frederic durante su gestión. Su relación con Sergio Berni (Seguridad en Provincia de Buenos Aires) será clave, ya que la saliente Ministra tenía un diálogo muy tenso.

 

Renuncias

Aníbal Fernández durante la última semana vivió horas ajetreadas. Tras su llegada a Casa Rosada estuvo en el centro de la escena y fue el encargado de desmentir una crisis interna entre el Presidente y su Vice. “Vine a hablar con el Presidente de la Nación sobre política, a la Casa de Gobierno”, indicó luego de aquella reunión. Aníbal Fernández afirmó: “No siento que sea una crisis, siento la necesidad de hablar de política porque evidentemente hay una razón política por las PASO”. “Hay que seguir insistiendo en una discusión inteligente respecto de lo sucedido y prestar atención”, añadió.

En tanto, al ser consultado sobre las dimisiones de los funcionarios vinculados a Cristina Kirchner, el interventor de YCRT aseguró que “hay compañeros que presentaron su renuncia, y si lo hicieron son impactantes pero no son importantes a la hora de tomar decisiones para hacer cambios”. De todas maneras, horas después, se confirmó que formaría parte del Gabinete que jurará este lunes.

 

Su paso por Santa Cruz

El 29 de enero de 2020 y a días de haber asumido en presidencia, Alberto Fernández designó a Aníbal como interventor de YCRT. Lo hizo a través del Decreto 119/20, donde dispone el cese de funciones a Omar Zeidán y designa a Aníbal en su cargo. Fernández agarraba un fierro caliente, con una empresa que había sufrido 419 despidos durante los años 2017-2018 y que había paralizado a toda la Cuenca Carbonífera. Se trata de incorporaciones que venían en el último tramo de la era Zeidán. El argumento del ahora Ministro de Seguridad era que no se trataba de despidos, sino de revocación de designaciones que habían sido mal dispuestas por parte de Cambiemos, lo que terminó derivando en una denuncia. El ex Jefe de Gabinete de Cristina Fernández revocó la Resolución 127/19, con la cual se pasaba a planta a esos agentes. Un dato no menor es que ese pase se había dado el 30 de noviembre de 2019, es decir, con el resultado de las elecciones ya sobre la mesa y a sabiendas que se venía un cambio en la conducción de la empresa. En medio, quedaron los trabajadores.

Tras esto –y reordenar además la cuestión productiva de YCRT-, Fernández brindó una conferencia de prensa en Casa de Gobierno, donde no ahorró en críticas a Zeidán y tildó de “desastre” lo dejado en la Cuenca Carbonífera. En esa conferencia llevaba un pedazo de carbón en el bolsillo y vestía el atuendo de los trabajadores de la Cuenca.

“Había que pensar cómo resolver la catástrofe que dejaron. Había que ordenar la situación y empezamos a trabajar” indicó en primera instancia Fernández.

“Nosotros vimos el grueso de lo que estaba sucediendo, no teníamos la obra de la usina de 240, había que pensar cómo resolver todo lo que habían dejado, que era una catástrofe, y había que ordenar toda esa situación y empezamos a trabajar tema por tema”, señaló Fernández.

En este punto, expresó: “Estando en la Secretaría de Minería nosotros dimos la discusión de que la obra le pertenecía al yacimiento, no a ninguna de las Secretarías, y que el yacimiento tenía que hacerse cargo. Lo discutimos y nos dieron la obra y empezamos pacientemente a trabajar en pandemia”.

De manera posterior, con el armado de las licitaciones, continuó Fernández; “fuimos a buscar a quienes habían trabajado ahí, ingenieros de mucho conocimiento y de conocimiento del pasado, un historial que era un pecado perdérselo y comenzamos a trabajar con ellos en los pliegos de licitaciones”.

En esta línea, señaló que dichas licitaciones ya comenzaron a producir sus efectos: “Porque ya están muchas contratadas, muchas terminadas y otras por comenzar; como el caso del galpón de acopio donde van a entrar 108 mil toneladas de carbón”.

 

Sobreseimiento

Una de las causas que tuvo novedades durante la intervención de YCRT, por parte de Aníbal Fernández, tiene que ver con la causa del Plan Qunita. El virtual Ministro de Seguridad había quedado ligado a la causa. Según la fiscal Gabriela Baigún, quien había pedido el sobreseimiento de los imputados, no se logró constatar que los acusados hayan incurrido en los delitos de fraude a la administración pública ni el de abuso de autoridad (en el caso de los exfuncionarios investigados).

“La nueva prueba colectada en autos en el marco de la instrucción suplementaria y su valoración conjunta con los elementos que se encontraban acumulados al expediente, permiten concluir que, en este caso, ninguna de ambas conductas por las que se promovió la acción penal constituye delito”, sostuvo Baigún en el dictamen.

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