Propuestas

“En Paycan buscamos que los niños puedan sanar mediante el arte”

Así lo manifestó Lorena Ojeda, a cargo de la organización no gubernamental. Están preparando las actividades de talleres y capacitaciones para un año más de acción para prevenir, ayudar y contener a la niñez en Santa Cruz.

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La casa Paycan está ubicada en Pasteur 895 y desde la institución sostienen que lo más importante es que siga en funcionamiento. Es menester “que esté en condiciones, arreglarla un poquito más, que no falten los elementos que se van a usar para los talleres” comentó la referente. El año pasado sufrieron inundaciones y cortes de gas. Allí durante la mañana brindan asesoramiento legal sobre el abuso sexual en la infancia acompañando los procesos legales interactuando con otros organismos como niñez municipal, defensoría del menor y la fiscalía de turno. De 14:00 a 20:00 comienza el espacio de contención, que todos los días alberga a más de diez chicos de variadas edades por jornada en las que se comparten meriendas. La semana que viene comienzan los talleres.

“Los talleristas son el motorcito de Paycan” explicó Lorena, recordando con nostalgia los inicios de la ONG en 2008 y explicando el papel clave de los voluntarios. En 2019 se encargarán de continuar con yoga, mandala, huerta, murga y encuentro de jóvenes. Además se suman las propuestas de malabares, folclore y atrapasueños. La grilla nunca había sido tan variada y autogestionada. Desde el año 2011 había un acuerdo con el CPE en el que se coordinaban horas cátedra anuales y de acuerdo a los intereses y necesidades de los grupos se buscaban profesionales dentro de la cartera educativa. Ahora no cuentan con este beneficio pero sostienen que brindar actividades sencillas y de corazón es una gran experiencia para los chicos. Siempre se ofrecieron de manera gratuita, pero en esta ocasión algunos serán a colaboración.

Mario Salinas es tallerista hace más de 7 años. Brindó su perspectiva sobre las carencias de los pequeños que asisten a Paycan. “En lo personal veo que es en materia de educación. La problemática de que los niños no tengan actividades los afecta mucho y encaramos desde ahí nuestras merienda y momentos de juego, hasta con escribir. Hay chicos de 8 que no manejan bien la lectoescritura”, comentó Mario, una de las voces de la murga de la ONG “Se armó la gorda”.

Agregó que trabajarán en campañas de sensibilización como lo han hecho años atrás con huellas blancas o rayuelas por lo que están recibiendo donaciones de pintura. “Estas acciones sirven para charlar con los chicos, en este marco se les enseña que su cuerpo es suyo y de qué manera cuidarlo”. También en materia de vulneración de derechos buscan señalizar de manera artesanal la intersección entre Pasteur y Lisandro De la Torre. Mario explicó que no hay señalización adecuada ni reductores de velocidad y muchas veces los semáforos funcionan mal en una esquina que nuclea la casita Paycan, dos instituciones educativas y la plaza Gaucho Rivero.

El espacio se sostiene con un poco de todo. Varias panaderías locales y negocios de agua potabilizada regalan regularmente estos elementos. Paycan recauda dinero con bufetes en grandes eventos como la feria provincial de libro y además reciben donaciones. Como todos los años, está vigente la colecta de útiles escolares y alimentos para la merienda. En este nuevo ciclo esperan sensibilizar a la sociedad y lograr una gran convocatoria para la marcha blanca. Se conmemorará el 19 de Noviembre, el Día de la Prevención del Abuso Infantil. También esperan ampliar su alcance, comentan que en el interior de la provincia es necesario el activismo por los derechos de los más pequeños. Proyectan brindar capacitaciones de manera online y así contribuir a cambiar la indiferencia por compromiso.

 

Pedagogías alternativas

Quienes participan de Paycan se capacitan en distintas instancias de formación en pedagogías Waldorf y Montessori. “Vamos adquiriendo herramientas que se aplican en el día a día y sobre todo dando el ejemplo”, explica Candela Aquino, que participa en todas las instancias de la institución. Hay acuerdos de convivencia labrados por los pequeños protagonistas que incluyen que cada persona limpia y guarda los elementos que usa, ejemplifica Candela. “También el cuidado emocional se pone en evidencia cuando se contienen entre pares. Muchas veces los adultos aprenden más de los chicos que visceversa”. El modo de enseñar normas de convivencia y los tratos aplican enseñanzas básicas de estas pedagogías de manera transversal en el espacio de la ONG.

La herencia de contención

Hace años que la historia se repite: Los adolescentes que antes eran contenidos ahora siendo jóvenes adultos colaboran desde otro lugar en la ONG. “Hoy Rodrigo Yapura es un ejemplo y está a cargo de la propuesta de huerta, nos llena de orgullo”, explicó Lorena Ojeda. En Paycan se genera sentido de pertenencia. “Destinan lo que ellos absorbieron. Lo practican ahora desde su lugar generando una cadena de contención”, agregó. Actualmente los chicos de 15 o 16 años se ponen ellos mismos tareas al hombro y por ejemplo este año son los encargados de realizar las fiestas de cumpleaños y construir colectivamente.

Las redes como visibilización del abuso infantil

Desde la dirección de la organización no gubernamental reconocen que las redes sociales son una herramienta con la que ellos no contaban anteriormente. Las reconocen como una estrategia de visibilización y en el último tiempo la metodología del “escrache” ha sabido generar acompañamiento en casos de abuso sexual en la infancia en los que brindaron acompañamiento años atrás. Los nombres, las caras y las intenciones de condenar socialmente a Carlos Sebastián Muñoz y Juan Aguilar trascendieron por Facebook por las mismas sobrevivientes de violación cuando niñas, negándose a refugiarse en el silencio. “A mí me emociona mucho” explica Lorena. En ambos casos, las jóvenes denunciantes (ya mayores de edad) están a la espera del accionar de la Justicia con denuncias elevadas. “La Justicia lleva su tiempo. Nosotros hablamos de la primer justicia que es poder hablar, que te escuchen y tengas un oído empático disponible, que te saquen de riesgo. Luego sigue buscar herramientas o espacios donde puedas sanar mediante recursos como arte, deporte, lo que sea que te reconstruya” cerró Ojeda.

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