En Río Gallegos

Secuestraron celulares y computadoras en allanamientos por violencia doméstica

Por orden del Juzgado de Familia N° 2, se realizaron procedimientos en los barrios Jorge Newbery y 213 Viviendas. La justicia busca pruebas digitales en dispositivos móviles y soportes de almacenamiento vinculados a una causa de abordaje intrafamiliar. Un hombre mayor de edad quedó a disposición de la magistratura.

  • 25/03/2026 • 21:09

La lucha contra la violencia doméstica sumó un importante paso instructivo este miércoles en la capital santacruceña. Tras una minuciosa investigación de campo, la División de Cibercrimen de la Policía de Santa Cruz logró ejecutar dos órdenes de allanamiento solicitadas por la Secretaría de Violencia Doméstica, bajo la órbita del Juzgado de Primera Instancia de la Familia Nro. Dos.

Foco en la evidencia digital

Los procedimientos se centraron en dos puntos de la ciudad: un domicilio en el Barrio Jorge Newbery y otro en el Barrio 213 Viviendas. El objetivo de la justicia fue el secuestro de cualquier soporte tecnológico que pudiera contener información relevante para la causa de violencia intrafamiliar que se investiga.

Con la presencia de testigos hábiles, los efectivos lograron resultados positivos, incautando una cantidad significativa de elementos:

Telefonía: Varios dispositivos móviles de marcas como Samsung, Motorola y LG.

Informática: Una notebook y tarjetas SIM.

Almacenamiento: Dispositivos MP3 y otros soportes de memoria digital.

Registro y situación del imputado

Durante la jornada, no solo se registraron las viviendas, sino que también se efectuaron requisas personales y vehiculares para asegurar que no se ocultara evidencia fuera de los inmuebles. El operativo contó con el apoyo del Coordinador de Asistencia y Asesoramiento del Ministerio de Seguridad, garantizando que el procedimiento se ajustara a los protocolos de protección integral.

El causante, un hombre mayor de edad cuya identidad se mantiene en reserva para proteger a las víctimas, fue debidamente identificado por las autoridades. Tras fijar domicilio, quedó formalmente a disposición de la Justicia, mientras los dispositivos secuestrados serán sometidos a peritajes técnicos para determinar la existencia de amenazas, hostigamiento o material vinculado al caso.