Río Gallegos

Pelea, corridas y detenciones durante un enfrentamiento entre facciones de la UOCRA

La esquina de Alcorta y Comodoro Rivadavia fue el epicentro de una gresca entre dos grupos de desocupados. La policía logró dispersar a los violentos, que se apedrearon y apuñalaron a metros de un jardín maternal en pleno horario escolar. Fuerte repudio del Gobierno Provincial ante este hecho de violencia.

Policía junto a los detenidos.
Policía junto a los detenidos.
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Alrededor de las 9:30 de ayer, a escasos metros de la sede de la UOCRA Río Gallegos ubicada en calle Alcorta y Chacabuco, se enfrentaron facciones del sindicato. Se trató de grupos de desocupados que de forma cotidiana se ubican en las puertas de la entidad para que se mantenga actualizado el listado de la bolsa de trabajo.

Pero la de ayer no fue una mañana normal de espera por ser convocados por un empleo, sino que la habitual presencia en las puertas de la UOCRA se transformó en una batalla campal que terminó con heridos y detenidos.

Los insultos de un lado y del otro terminaron en piedrazos y corridas, que se extendieron desde calle Chacabuco hasta Piedra Buena, justo en la esquina de Casa de Gobierno y a pasos de un jardín maternal.

Este gran tumulto en la zona céntrica de Río Gallegos movilizó al Comando Radioeléctrico y las diversas Seccionales de Policía de la ciudad capital, que se apostaron en la zona para frenar la gresca y dispersar al centenar de personas que se enfrentó, según expusieron, por diferencias con la actual gestión de la unión obrera de la construcción.  

 

Disputa de larga data

Los agresores, de un lado a otro, no escatimaron en el uso de armas tumberas, cuchillos, piedras, palos y todo elemento contundente que podían escoger a su paso.

Fue personal que custodia Casa de Gobierno el que intervino en primer momento y pidió refuerzos al verse desbordados por la cantidad de personas que se enfrentaron. Según mencionaron fuentes policiales a TiempoSur se contabilizó a unas 120 personas.

Al llegar al lugar más efectivos policiales lograron dispersar la violenta riña que dejó como saldo varias personas heridas, un apuñalado y al menos siete detenidos. Éstos últimos por intentar escapar. Luego de un amplio rastrillaje por la zona céntrica de Río Gallegos, personal policial secuestró una camioneta marca Hyundai de color blanca que estaba identificada con banderas de la UOCRA, y un auto Chevrolet Astra de color negro. En uno de éstos se halló marihuana, por lo que sumó colaboración la División de Narcocriminalidad.

En el lugar se hizo presente el personal sanitario para atender a los heridos y además trasladaron a dos hombres lesionados por cortes. De forma paralela, personal de la División Gabinete Criminalístico se encargó de realizar las diligencias de rigor correspondientes. Dicho procedimiento consistió en la inspección ocular, secuencia fotográfica y toma de huellas. Finalizada la labor los oficiales de policía procedieron al secuestro de un arma blanca tipo cuchillo carnicero.

Luego, cerca de las 14:00, la policía encontró un vehículo marca Chevrolet Corsa color gris en las inmediaciones de las calles La Paz y Hernán Cortés, el que fue utilizado por un grupo de sujetos para escapar del lugar de la pelea.

En el domicilio, la policía identificó a alrededor de quince personas, quienes habrían participado en la pelea.

A las 16:30 se libró una orden de allanamiento en una vivienda ubicada en calle La Paz al 700, de donde se secuestraron varias armas blancas. De allí se demoró y trasladó a la Comisaría a dos hombres, ambos mayores de edad. Según se informó uno de ellos tenía pedido de captura en la localidad de Río Turbio.

Al cierre de esta edición continuaban detenidos.

 

La división dentro de la UOCRA es una problemática que aqueja a la Comisión Directiva hace tiempo, y este no es el primer episodio violento que los involucra. La interna entre desocupados se agravó cuando comenzaron a disputarse los ingresos a la obra de las represas, y la facción que se separó de la actual conducción comenzó a cuestionar al dirigente Mateo Suárez por no promover ingresos en la obra.

El 2019 y el 2020, incluso en plena pandemia por el Coronavirus, fueron años de gran conflictividad en el sindicato de la construcción. Hubo denuncias de personas que se acercaron a la sede de la UOCRA a firmar la planilla de desocupados y fueron agredidos.   

El Gobierno de Santa Cruz, por su parte, repudió los hechos de violencia ocurridos y remarcó: “Ningún tipo de violencia conducirá a solucionar los conflictos existentes. Por esta razón, es preciso dar valor al diálogo y la convivencia  democrática dentro de las instituciones”. Finalmente indica, mediante un comunicado de prensa, “a través de los organismos pertinentes, el Gobierno Provincial arbitrará los medios para poner a disposición de la Justicia a quienes hayan protagonizado estos hechos de violencia”.

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