Fue operado

Julia López: “Mi hijo cayó de un tercer piso y sobrevivió por un milagro”

La madre del camillero herido en los 400 Departamentos de Río Gallegos relató cómo fueron las horas tras la intervención quirúrgica de más de nueve horas en Córdoba. “Tiene otra cirugía pendiente y la pierna no tiene sensibilidad”, detalló.

  • 21/05/2025 • 13:23

El hecho ocurrió el 3 de mayo, cuando Alan Márquez, camillero del Hospital Regional de Río Gallegos, cayó desde uno de los puentes que conectan los monoblocks del barrio de los 400 Departamentos. Tras ser trasladado de urgencia a un hospital de la ciudad de Córdoba, fue sometido a una intervención de más de nueve horas. La causa judicial sigue en etapa de investigación, sin precisiones sobre si se trató de un accidente o un empujón. Su madre, Julia López, brindó su testimonio en diálogo con el programa El Mediador que se emite por Tiempo FM 97.5.

Ante la consulta sobre cómo vivió la espera durante la intervención, Julia expresó conmovida: “Fue con mucha ansiedad, muchos nervios, a pesar de mi confianza en Dios. Esperamos nueve horas, nueve horas muy largas, y por lo que sucedió, Dios me concedió, mi hijo resistió. Fue un milagro”.

Sobre el estado de salud actual, la madre destacó la fortaleza del joven: “Mi hijo es muy fuerte. Él habla en terapia, a pesar de la sedación. Es fuerte en todo aspecto: emocional, espiritual y físico. La operación costó mucho. El doctor Santori estuvo dos horas con el tema de la pierna derecha. Como la pelvis y él es una persona joven, de 30 años, los huesos se restauran. Al operar costó un poco ubicar bien la pierna y colocar la placa”.

 

Julia también explicó los próximos pasos médicos: “Le hicieron un estudio que consiste en evaluar la sensibilidad del pie derecho. Los deditos no se mueven y la pierna derecha no tiene sensibilidad. Están evaluando, van a mandar el informe, también le harán una resonancia magnética. En estas horas puede volver a ser intervenido, porque necesita tener sensibilidad y movimientos en el pie”.

Además, detalló que habrá una nueva operación por una lesión en la columna: “Tiene otra cirugía programada porque una vértebra fue dañada. Esa intervención no será tan extensa como la del lunes. Lo dijo el médico”.

La familia se mantiene unida en el acompañamiento a Alan: “Mi hija vino hace una semana y me está acompañando. Mis cinco hijos son muy importantes y están a full con su hermano. Todos están a la par, aunque sea desde la distancia”.

Consultada sobre el ánimo del joven, Julia reflexionó: “Mi hijo tiene mucho ánimo. Él quería cambiar. Tenía turno para tratamiento el martes seis. Él quería cambiar y yo no lo obligaba. Le decía: ‘Depende de vos.’ Porque si el adicto no cambia, nadie lo puede cambiar. Ahora él tiene que reconocer”.

Finalmente, dejó un mensaje para los jóvenes: “Quiero dar un mensaje a los jóvenes: quiéranse, ámense. La vida vale. El amor que necesitamos no viene de nosotros, sino de Dios. Teníamos todo proyectado. Íbamos a comenzar el cambio al día siguiente. Justo pasó esto, tenía que pasar para que él tomara las riendas de su vida”.

Sobre el impacto de la caída, concluyó: “Cayó de un tercer piso. Los doctores me dijeron que nadie sobrevive a eso. Están asombrados por cómo se va restaurando. Es por lo joven que es, pero también por la misericordia de Dios. Los médicos siempre me hicieron saber que durante la operación corría riesgo. Ahora vamos paso a paso, día a día”.