Policiales

“Es un fallo justo porque hay una historia de drama familiar detrás de este juicio”

Así lo manifestó el Dr. Alberto Luciani, defensor de Gonzalo, quien fue condenado a dos años de prisión por el homicidio de su padre biológico ocurrido el pasado 20 de octubre del 2013. Además se conocieron otros dramas familiares por los que debió pasar el joven de 28 años, quien ayer recuperó su libertad.   

  • 22/08/2015 • 07:00

Tras notificarse del fallo de los jueces Juan Pablo Olivera (presidente), Cristina de los Angeles Lembeye y Oscar Alberto Santucci, el abogado Luciani precisó que el mismo estableció una pena de 2 años de prisión de ejecución condicional, al hallarse a Gonzalo como “autor penalmente responsable del delito de homicidio simple en estado de emoción violenta”, ordenándose su inmediata libertad.

Cabe mencionar que el joven llevaba cumplidos hasta ayer casi 22 meses de prisión preventiva en la alcaidía de Truncado y el Tribunal ordenó que en el lapso de tiempo que resta para cumplir formalmente la condena (dos meses) “deberá abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y estupefacientes en lugares públicos y adoptar oficio o profesión en el término indicado, además de fijar domicilio a disposición del Tribunal”.

En ese sentido, Luciani expresó que “estamos más que satisfechos con el fallo, ya que el calificativo de ‘emoción violenta’ es uno de los planteos que nosotros habíamos formulado oportunamente, mientras que la Fiscalía había pedido que se lo condenara a 9 años por homicidio simple”.

En consecuencia, consideró que “es un fallo justo; hay toda una historia de drama familiar detrás de este juicio y creemos que se hizo justicia para que este chico pueda rehacer su vida”.

“Si lo hubieran condenado a una pena más elevada se habría cometido una injusticia y se habría sumado más daño para toda la familia, que ya venía acumulando muchas desgracias y hechos de violencia”, evaluó.

Al referirse a la ausencia de los familiares para tomar conocimiento del fallo dijo: “Me pidieron que solamente viniera yo a notificarme porque la madre (Cristina Castro) no quería tener contacto con los medios de prensa porque se hizo pública la violación a la que fue sometida”.

Finalmente dio un mensaje a las familias que atraviesan situaciones similares y pidió que “tengan confianza en el sistema, porque si se mueven las piezas adecuadas se tiene que hacer justicia”.

 

Tristes situaciones

El calvario de Gonzalo también tuvo otro capítulo difícil de superar en su niñez, ya que en los últimos meses de embarazo, su madre fue llevada a Chile (país de origen) para que diera a luz, por lo cual él tuvo esa nacionalidad y muchas veces era objeto de burla por parte de otros chicos, según lo relató en la audiencia del 12 de agosto.

Por otra parte, ayer trascendió otro hecho dramático que rodeó la vida de este joven, el cual da cuenta que aproximadamente en el año 2009 la abuela de Gonzalo (quien estuvo a cargo de su crianza) fue asesinada de una puñalada en el cuello por una persona de nacionalidad paraguaya a quien le alquilaba un dormitorio.

El individuo procuró ocultar el crimen incendiando la casa, pero cuando se realizó la autopsia a la abuela, se determinó que la misma tenía insertada una hoja de cuchillo tipo tramontina en el cuello. El asesino fue detenido, juzgado, condenado y posteriormente deportado a su país de origen.

 

El hecho

Cabe recordar que el homicidio de Bruno ocurrió el 20 de octubre de 2013 en una vivienda de Pico Truncado, por el cual en primera instancia se le había imputado a Gonzalo el delito de homicidio agravado por el vínculo.

El entonces imputado se había enterado por una tía que su nacimiento fue producto de una violación a su madre por parte de Bruno, y al tener conocimiento de ello le propinó cinco puñaladas en el rostro y cuello, provocándole la muerte por insuficiencia respiratoria y shock hipovolémico.

Al prestar declaración ante los jueces, dijo que la noche previa al crimen había compartido un asado con su familia materna y que había ingerido alcohol y consumido marihuana y cocaína. Además contó que estuvo “de caravana” toda la noche y a media mañana del 20 de octubre, sin haber dormido, le preguntó a su tía quién era su padre biológico y como había sido la relación de él con su madre, ya que era una duda que tenía desde hace mucho tiempo. Fue en ese momento cuando la familiar le reveló el enigma, diciéndole que Bruno había violado a su madre, Norma, cuando ella tenía 14 años y que su concepción (la del joven) fue producto de ese delito. Al hacer uso de las últimas palabras lamentó que “culpa de ese hijo de puta tengo la vida que tengo. Yo estoy arrepentido de lo que hice y le pido disculpas a los familiares de Bruno, pero ellos me conocen y saben que ese fue un momento de locura”. (Fuentes: TiempoSur y El Patagónico)