Río Gallegos

Separar residuos puede cambiar la realidad

Daniela Teshka Collinao dialogó con TiempoSur sobre el trabajo del primer punto verde en Río Gallegos. Se trata de un centro de acopio en el vaciadero municipal de mano de Nueva Santa Cruz. Destacó que la acción política tiene que ir de la mano con la vecinal.

Instan a los vecinos a que separen sus residuos.
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Desde que la fundadora de Quiero un Río Gallegos Limpio subió un video a redes sociales explicando que el basural dispone de tres contenedores donde depositar latas, botellas y cartón, el 11 de agosto “la gente que trabaja en el lugar asegura que todos los días se recibieron residuos”.

La ecovoluntaria explicó que las latas pueden ser de todos los tamaños y tanto de conservas como de aluminio. Aclaró que las botellas pueden ser plásticas y de vidrio y que bajo la misma etiqueta recibe frascos del mismo material. “Es un golazo porque nadie estaba recibiendo vidrio, nos mostraron el sistema y hacen vidrio molido para venderlo en esa calidad”, explicó Teshka a TiempoSur.

Celebró que cada vez haya más oportunidades, ya que desde el grupo que gestó hace dos años labraron un mapa de recicladores en Río Gallegos, como una acción para alentar a la separación de residuos y por lo tanto, a la producción de menos basura. “Desde el voluntariado a veces recorremos toda la ciudad en busca de dos cartones y tres botellas” comentó.

El punto verde del vaciadero está disponible de lunes a domingo de 10:00 a 17:00. La activista tiene buenas expectativas sobre la obra civil necesaria para el funcionamiento de la planta de reciclado municipal anunciada por Pablo Grasso el pasado 14 de julio.

 

Los planes con Nueva Santa Cruz 

“Hace 6 años trabajan de lo mismo” explicó Teshka sobre Nueva Santa Cruz. Destacó su trabajo territorial, ya que “cumplían tareas de separación de residuos en el basural, sin infraestructura, sin el galpón que tienen ahora comercializando solo cartón y stretch, que son los films comerciales y ahora venden de todo”.

Con capacitaciones, jornadas de limpieza, charlas virtuales y encuentros socioeducativos, el espacio fomenta la práctica de la economía circular. “Si bien no vemos el circuito completo, es el primer eslabón que lleva a que en un futuro surjan nuevos emprendimientos de la mano de éste” explicó Teshka.

Desde Quiero un Río Gallegos Limpio están en contacto con la organización apenas comenzaron a trabajar con la Municipalidad. Explicaron que referentes les propusieron armar en conjunto un proyecto de educación ambiental en las escuelas, línea que desde la organización vecinal se venía trabajando antes de la contingencia por COVID-19.

 

La clave del vecino

Además de comprender que la separación en origen colabora con un desarrollo sustentable, promueve el reciclado, cuida los recursos naturales y contribuye a una ciudad y un hogar más limpio, es un acto de empatía. Separar residuos significa menos bolsas chorreando y un trabajo más tolerable para las personas que ejercen en este nuevo espacio.

“Hay que tener en cuenta que la gente de Saneamiento Municipal y de la empresa tiene un trabajo digno pero no es muy agradable para todo el mundo. Respiran los residuos que generamos sin separarlos, con sus olores. Esta propuesta es seca, limpia y en casa” explicó Teshka.

Resaltó que comunidades, así sean virtuales como la que están desarrollando actualmente desde la fanpage del grupo ecologista, sirven para tejer redes y “saber que si un vecino va al vaciadero y yo tengo material reciclable puedo pedirle que lo lleve y buscar más alternativas y menos excusas”.

 

El apoyo gubernamental

Programas provinciales como “Acciones Verdes” desde el Ministerio de Salud y Ambiente de Santa Cruz o reuniones con las áreas pertinentes de la Municipalidad de Río Gallegos, son precedentes de ayuda y colaboración que permiten poner la temática ambiental en agenda.

“Cuando asumió la nueva gestión municipal hablamos de la necesidad de puntos verdes y separación diferenciada. Sabemos que eso va de la mano de una ordenanza municipal”, comentó. No obstante, están diagramando reuniones para buscar instalar la recolección diferenciada en distintos niveles.

La propuesta es comenzar por días, por barrios o por productores de residuo. La primera se refiere a establecer un día a la semana con esta modalidad. La segunda en establecer un recorrido particular con esta modalidad y la tercera en conversar con supermercados, restaurantes y demás empresas o instituciones que generen desechos a un nivel mayor que domiciliario para generar un cambio progresivo pero sustancial.

“Se trata de dar oportunidades, teniendo en cuenta que el municipio adquirió un camión chiquitito con este objetivo”, explicó la activista en referencia al camión IvecoDaily con una capacidad aproximada de 4 metros cúbicos presente en la flota adquirida por la Municipalidad el 28 de mayo.