¿Una nueva materia?

Saber manejar nuestro dinero

Varios son los expertos que coinciden en la necesidad a nivel nacional de contar con una Ley de Educación Financiera. Santa Cruz fue pionera en abrir el debate con un proyecto en la Cámara de Diputados.

El proyecto fue presentado en Diputados.
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En un mundo donde cada vez se usa menos el dinero físico y la economía pasa por las plataformas digitales y el celular, saber manejar nuestras finanzas es clave. Durante este 2021 la moneda digital descentralizada basada en el sistema blockchain “Bitcoin” tuvo un notable crecimiento en su valor y volvió a poner en agenda lo referente a como usamos nuestro dinero. ¿Es posible una Ley de Educación Financiera? A nivel nacional el año pasado empezaron a tratar el tema, pero hay que remarcar que Santa Cruz fue punta de lanza en proponer una ley que estableciera esto en las aulas. Se trata de un proyecto de ley que se inició el año pasado como propuesta del Banco Santa Cruz, pero que además llegó como proyecto a la Legislatura Provincial.

Según una encuesta de medición de capacidades financieras en Argentina, realizada por el Banco de Desarrollo de América Latina, nuestro país se encuentra por debajo del promedio a nivel internacional, evidenciándose la falta de conocimiento financiero e implementación de políticas públicas que empoderen a las personas desde sus inicios en sociedad con capacidades esenciales para la toma de decisiones en su inserción social y económica. (OCDE/CAF (2020), Estrategias nacionales de inclusión y educación financiera en América Latina y el Caribe: retos de implementación).

En concordancia con lo anterior, en nuestro país se crea el Plan Nacional de Educación Financiera (PNEF), el cual realiza un estudio integral de la educación financiera en la Argentina, demostrando un diagnóstico similar al respecto y brindando acciones estratégicas en pos de mejorar las capacidades y saberes de los individuos en el uso de servicios financieros, promoviendo así una mayor inclusión financiera.

 

Conocer nuestras finanzas

Entre los argumentos del proyecto que se presentó en la Legislatura, esta Ley también posee un objetivo claro, en cuanto a los estudiantes de secundaria, su inserción en el ejercicio pleno de la ciudadanía, para el trabajo y una continuidad hacia los estudios superiores, siendo ello a todas luces, dificultoso si la educación obtenida en el nivel secundario no vislumbra el acceso a los contenidos financieros, que tan necesarios son para la vida cotidiana y la eficiencia económica.

Por consiguiente, la Ley de Educación Provincial N°3305 adhiere a todas las definiciones expresadas en el párrafo anterior, pero aquí debemos destacar una particularidad, el artículo 4° de la misma reza: “El Estado provincial tiene la responsabilidad primordial e indelegable de proveer una educación humanizadora, integral, inclusiva, permanente y de calidad para todos sus habitantes…”. Entendiendo la importancia recalcada sobre la educación financiera, esta debería formar parte de esa integralidad, como así también en su término inclusivo, seguir el espíritu de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF).

 

PNEF

El Plan Nacional de Educación Financiera (PNEF) fue elaborado por el Gobierno de la República Argentina con el apoyo de diversos actores del sector público, privado y la comunidad internacional.

El objetivo es fomentar la confianza en el sistema financiero formal y crear buenos hábitos y comportamientos para la administración y planificación financiera.

 

Por educación financiera "entendemos el proceso por el cual los individuos y empresas mejoran la comprensión de la oferta integral de servicios financieros, desarrollan la habilidad de entender qué producto financiero es necesario para cada etapa de su vida, y generan buenos hábitos y comportamientos para la planificación y administración financiera.

 

Teniendo en cuenta este enfoque, el PNEF plantea las siguientes acciones estratégicas:

 

1- Incorporar contenido de educación financiera en la currícula de escuelas secundarias.

 

2- Potenciar la transición del acceso y uso de servicios financieros formales en reemplazo de informales.

 

3- Incentivar la planificación financiera y el ahorro.

 

4- Impulsar la transición en el uso de pagos digitales en reemplazo del efectivo.

 

5- Fomentar el ofrecimiento de crédito responsable.

 

6- Minimizar las prácticas abusivas y fraudulentas.

 

7- Desarrollar campañas para difundir instrumentos financieros apropiados para individuos y empresas.

 

8- Embeber la educación financiera en la protección al consumidor.