Congreso

Qué dijeron los diputados nacionales en el 2020 ¿Y los santacruceños?

En un año de intensa actividad en ambas Cámaras a pesar de la pandemia, la cantidad de palabras expresadas en el recinto fue muy elevada, aunque no marcó un récord. Enterate acá cuánto hablaron los diputados en el recinto el año pasado.

El legislador santacruceño que más habló en el reciento fue Pablo González (FDT).
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La pandemia le planteó un verdadero desafío al Congreso de la Nación en 2020, y a través de la tecnología ambas Cámaras encontraron la manera de mantenerse activas y de hecho, marcaron cifras que en varios rubros la acercan a niveles récord.

En Diputados, el número de sesiones fue sustancialmente mayor al del año precedente, aunque eso hubiera sido así en cualquier caso, pues la actividad merma siempre en los años electorales, máxime si son de elecciones presidenciales. Pero lo cierto es que luego de un par de meses de inactividad durante los cuales se preparó el sistema para funcionar de manera virtual, la Cámara baja encontró la manera de mantener una actividad importante y realizó 18 reuniones de manera virtual. Esto es, a partir del inicio de la cuarentena.

Había funcionado además durante el verano, con tres sesiones realizadas entre los meses de enero y febrero, que fueron también las contabilizadas para este informe que todos los años elabora la revista Parlamentario para su Índice de Calidad Legislativa.

Y un año tan particular, con un sistema inédito, arrojó datos singulares. Como por ejemplo la baja cantidad de legisladores que no emitieron ni una palabra en el recinto, tal cual determinó el presente informe realizado en base a las transcripciones taquigráficas de todas las sesiones. En efecto, apenas dos diputados figuraron en cero a lo largo de todo el año, lo cual marca un récord en sí mismo, pues la anterior cifra más baja fue en 2016, con 11 legisladores “mudos”. Semejante diferencia tiene su explicación en la propia tecnología. Es que muchos diputados figuran en las transcripciones taquigráficas tan solo por la consulta que al cabo de cada votación realiza el presidente de la Cámara a cada legislador cuya intención no fue tomada en el sistema VPN.

A lo largo de las 21 reuniones registradas el año pasado, se verificaron 1.443.754 palabras en el recinto, casi el triple de las verificadas el año anterior. Pero no fue récord. En 2016 (1.557.287) y 2014 (1.518.704) se habló más en el recinto de Diputados. Recordando siempre que Parlamentario elabora estos informes desde el año 2007.

 

El diputado que habló más

Como sucede generalmente, el presidente de la Cámara es el que figura al tope de la estadística. Y acá, vale hacer la aclaración de siempre: esto sucede porque es el encargado de otorgar la palabra y eso suma. De hecho, en cada intervención el presidente del cuerpo expresa, por el solo hecho de hacer intervenir a un legislador, al menos ocho palabras. Y en ese sentido Sergio Massa tuvo este año nada menos que 3.603 intervenciones, sumando con ello 84.324 palabras a lo largo de todo el año.

Párrafo aparte merecen los diputados de la izquierda. Desde 2016, cuando Néstor Pitrola figuró en el segundo lugar con 39.738 palabras, los representantes de ese espacio vienen encaramándose al tope de este ranking. Está claro que aprovechan de manera singular cada intervención en el recinto y es así que en 2017 el hoy nuevamente diputado Juan Carlos Giordano resultó segundo, en tanto que Romina del Plá fue tercera en 2018 y Nicolás del Caño ocupó ese mismo lugar en 2019. Ahora hicieron cartón lleno los dos representantes de la izquierda, completando el podio con Sergio Massa: Del Caño salió segundo (40.164 palabras) y Del Plá tercera (39.627).

En el cuarto lugar aparece quien figuró segundo en 2019, el presidente del interbloque Unidad y Equidad Federal, José Luis Ramón (31.592).

Inmediatamente después se encuentra el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, quien salvo las tres reuniones del verano pre-pandemia, participó siempre de manera remota, por ser persona de riesgo. Con la excepción de la sesión preparatoria de diciembre pasado, cuando por primera vez en pandemia regresó al recinto, para presidir la sesión por ser el diputado de más edad.

Precisamente esas participaciones para reemplazar al titular del cuerpo suelen sumarle mucho a cada legislador que le toca hacerlo. Y el hecho de que los presentes en el recinto a lo largo del año fueran muy pocos, hizo que los reemplazantes de Massa no fueran siempre los vicepresidentes de la Cámara. De hecho, José Luis Gioja, vice 2°, solo cumplió ese rol en una sesión del mes de febrero; por ser persona de riesgo, no concurrió al Congreso el resto del año y así no puede presidir. Ocuparon alternativamente ese rol el vicepresidente 1° hasta el 10 de diciembre pasado, Alvaro González (12°, con 16.584 palabras), y a fin de año Omar De Marchi (38°, con 9.396); y en otros momentos los oficialistas Marcelo Casaretto (6°, 22.312), Cecilia Moreau (31°, 10.913) y el ahora exdiputado Pablo González (34°, 9.791). En una oportunidad tuvo incluso la posibilidad de presidir por un breve tiempo la diputada del Pro Gisella Scaglia (122°, 4.052 palabras).

 

Los presidentes de las principales minorías

El del interbloque Juntos por el Cambio, Mario Negri, aparece en el séptimo lugar, con 20.748 palabras, en tanto que el jefe de la bancada oficialista Máximo Kirchner, figuró décimo, con 17.425. Con la particularidad en el caso del presidente del Frente de Todos que limitó su participación a los discursos de cierre; que además no siempre los dio él, sino que permitió a otros representantes de su espacio que se encargaran de cerrar muchas veces los debates. Además, la participación durante las sesiones que suelen tener los jefes de bloque para discutir cuestiones reglamentarias quedó delegada en la vicepresidenta del bloque, Cecilia Moreau.

La neuquina Alma Sapag fue otra de las que aprovechó su condición de titular de un bloque unipersonal para encaramarse entre los diez principales, figurando en el octavo lugar.

El radical Luis Pastori (11°) aventajó al vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, Luciano Laspina (16°), en tanto que Graciela Camaño (13°) fue otra de las que acaparó un buen espacio de las sesiones, sin presidir su bloque.

 

Participaciones excepcionales

En el listado aparecen dos dirigentes que tuvieron una participación esporádica durante el verano, por haber renunciado luego a sus bancas. Es el caso de Elisa Carrió, quien había presentado su dimisión en el mes de diciembre de 2019, pero a partir de marzo venidero. Y si bien desde el kirchnerismo reclamaron enfáticamente entonces por considerar indebida esa renuncia “a plazo fijo”, lo cierto es que la líder de la CC siguió yendo a las sesiones y por eso figura en esta lista, pues habló en la reunión del 29 de enero, cuando expresó 703 palabras, que la ubicaron en el lugar 232°.

El otro fue Daniel Scioli, que en la sesión del 27 de febrero fue centro de una polémica al participar para dar quórum, habida cuenta de que todavía no había asumido como embajador en Brasil, mientras que desde la oposición lo objetaban que ya había sido designado por el Senado. El propio exgobernador explicó su situación así: “Señor presidente: tal como ya he manifestado a las autoridades de mi bloque y a la Presidencia de la Cámara, a partir del 3 de marzo me haré cargo formalmente de la Embajada en Brasil. Quiero aclarar que el decreto por el cual se propone el cargo para el que fui elegido todavía no ha sido emitido ni publicado en el Boletín Oficial”. 63 palabras.

 

Los más silenciosos

Apenas dos diputados fueron los que a lo largo del año guardaron prolijo silencio en todas y cada una de las sesiones. Dos diputados que por cierto tampoco tuvieron participación relevante en otros temas: la formoseña Nelly Ramona Daldovo y el catamarqueño Dante López Rodríguez, ambos del bloque oficialista. Presentes en todas las sesiones, habrá que reconocerles que tuvieron buena conectividad, pues el presidente de la Cámara no tuvo que pedirles nunca que consignaran sus votos a viva voz.

Nobleza obliga, no hay que caerles solo a esos dos diputados, pues hubo otros que mantuvieron la misma postura, pues su participación se limitó a consignar cómo votaban. Al tope de esa lista figura la santiagueña Graciela Navarro, que por ser de riesgo -incluso contrajo COVID y no la pasó bien- siempre participó desde su domicilio, pero tantas veces debió expresar su voto verbalmente que sumó 106 palabras, casi el doble de la citada intervención de Scioli. Figuran también en esa condición -habiendo hablado, pero sin dar discursos- el santafesino Esteban Bogdanich (42 palabras), el chaqueño Juan Mosqueda (18), otra santiagueña, Norma Abdala de Matarazzo (6) y los bonaerenses Romina Uhrig (36), Héctor Fernández (15) y Liliana Yambrún (6), todos ellos del FdT; la también bonaerense del Pro María Carla Piccolomini (37) y el radical chaqueño Gerardo Cipolini (21).

Haber tenido que precisar sus votos salvó a los diputados Juan Mosqueda y María Carla Piccolomini de cumplir 3 años sin expresar ni una palabra en el recinto.

Presente en las sesiones hasta protagonizar un escándalo que le valió tener que ser conminado a renunciar, el representante de Salta Juan Ameri había registrado hasta que dejó el cuerpo 516 palabras.

Sin el maratónico debate sobre el aborto, la mayoría de los diputados hubieran enflaquecido sus registros, pues del mismo, que duró más de 24 horas, participó buena parte de la Cámara. Fue en la penúltima sesión del año y varios de ellos lo hicieron por primera y única vez en 2020, de modo tal de evitar quedar en cero. Estos fueron Elda Pértile, Lucila Masín, Vanesa Massetani, Gabriela Burgos, Eduardo Brizuela del Moral, Laura Castets y Daniel Ferreyra.

 

Los santacruceños en el ranking

34°) González, Pablo 9.791 palabras

62°) Reyes, Roxana 6.642 palabras

128°) Vessvessian, Paola 3.760 palabras   

246°) Carambia, Antonio 433 palabras  

(Parlamentario - Índice de Calidad Legislativa)


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