Sufrieron lesiones

Los hermanos Maíllo tuvieron que ser trasladados por problemas con los demás internos

En horas de la madrugada de ayer, se conoció que en el Módulo 5, los internos agredieron a otros tres, entre esos los hermanos Maíllo, quienes fueron trasladados a otra dependencia. Una vez que se estableció el orden, el personal inspeccionó el lugar y secuestraron armas de fabricación casera y botellas con olor a alcohol, además de teléfonos celulares. Los tres internos agredidos realizaron denuncias. El Inspector General Víctor Ramos, dialogó con TiempoSur, y contó lo sucedido.

La trifulca sucedió en el Módulo 5.
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En la madrugada de ayer, cerca de las 03:00, el personal del Servicio Penitenciario del Módulo 5, es informado que los internos del pabellón comenzaron a realizar un desorden generalizado, golpeando las rejas y a agredirse físicamente entre sí, utilizando elementos contundentes. En esos momentos, tres internos, dos de los cuales son, Luis Gabriel y José Maximiliano Maíllo, junto a un tercer interno, se encerraron en su celda debido a que los demás presos querían agredirlos.    

Ante esta situación se hizo presente en el lugar, el Grupo Especial de Intervenciones Penitenciarias, quienes procedieron a asegurar la zona y despejarla.

Por último, se conoció que los hermanos Maíllo, junto al tercer interno fueron trasladados a la Alcaidía Provincial, donde quedaron alojados.

Por este motivo, TiempoSur se comunicó con el Director Ejecutivo del Servicio Penitenciario Provincia, Inspector General Víctor Ramos, quien comentó que en horas de la madrugada le informaron que había inconvenientes en el Anexo 5, que había peleas entre los internos. “Por esto es que se armó la convocatoria de varios oficiales, con los responsables del edificio, mi secretario, quien que me acompañó en este requerimiento”, comenzó diciendo el Director Ejecutivo, mientras añadía: “Nos constituimos en el Módulo 5 y me interiorizo de la circunstancia, donde un grupo internos solicitaba que sacáramos a otros tres, porque no saben convivir con ellos”. “Convocamos al Grupo de Traslado, porque no sabíamos si específicamente era eso o tenían otro fin”, explicó y añadió: “Organicé al personal que iba a intervenir del Servicio Penitenciario, se convocó al Grupo de Traslado y a la División Canes, más el personal del servicio convencional del Servicio Penitenciario”.

(Apoyaron el proceder los efectivos de distintas comisarías).

Por otra parte, el Inspector General explicó: “Cuando estaban los equipos armados se decidió entrar, para esto los internos seguían con la misma postura”, y aseguró: “Si bien sacamos a los tres que no querían que estén adentro e hicimos el examen físico de cada uno (había algunos que no estaban normal al examen in visu) estaban muy alterados”. “Tuvimos que hacer una requisa porque a través de la vigilancia que hacíamos del portón de acceso, vimos que tenían elementos punzantes y armas caseras, teníamos que tomar los recaudos necesarios para establecer el orden”, comentó Ramos, y contó: “Se trabajó en conjunto, se retiró a los tres que no querían que estuvieran ahí, fueron revisados por el médico y se los ubicó en otro edificio”.

 

Secuestro de armas y teléfonos

Más adelante Ramos explicó que, “realizamos la requisa de la instalación para recuperar las armas que vimos y después inspeccionamos el edificio, y retiraron elementos punzantes y cortantes que pudiera haber fabricado esta gente”, y siguió diciendo: “Se secuestraron teléfonos celulares prohibidos, además de botellas vacías con olor a alcohol, todos los elementos fueron secuestrados y puestos a disposición de la justicia”.

Por otra parte, comentó que los tres internos, radicaron la correspondiente denuncia por las lesiones que sufrieron en la Comisaría y desde allí serán enviadas al Juzgado de Instrucción N°1, mientras que se realizan, además, las actuaciones administrativas.

(Las calles aledañas fueron cortadas preventivamente).

Agradecimiento  

  A su vez, el Inspector General, agradeció el respaldo que tuvieron por parte del personal policial, a lo que manifestó: “En eso tengo que agradecer a la convocatoria y el respaldo policial que estaba de guardia anoche (por ayer a la madrugada) que nos acompañó en todo momento para tenerlas garantías del procedimiento”, y agregó: “Ellos esperaron en la parte externa por cualquier eventualidad y un grupo permaneció junto a nosotros para saber si era necesaria su participación, pero cuando se procedió al ingreso en el edificio, y la situación estaba controlada le dimos las gracias, porque su actividad continúa afuera haciendo la tarea de prevención”.

“La verdad debo agradecer al personal policial que se constituyó al Módulo 5 para darnos apoyo y contar con su servicio”, concluyó el Director Ejecutivo del Servicio Penitenciario Provincial.

(Director Ejecutivo, Inspector General Víctor Ramos).

Nos es la primera vez que son noticia

Cabe recordar que, en febrero de 2018, el Servicio Penitenciario Provincial inició una investigación para determinar cuál de los internos del Anexo 5 tomó una fotografía y la subió a la red social Facebook. En la imagen aparecen seis presos que se encuentran alojados en el sitio de detención lindante a la Comisaría Quinta de Río Gallegos. Entre los retratados están los hermanos José Maximiliano y Luis Gabriel Maíllo, y el conocido Marcelo “Machi” Mercado entre otros.

Las autoridades no pudieron precisar la fecha en que se tomó la fotografía, pero no descartaban que fuera tomada en las últimas semanas (de febrero del 2018) por la repercusión que tuvo en las redes sociales, muchas de rechazo hacia los hermanos Maíllo, acusados por el crimen de su padrastro, el comerciante Vicente Maíllo, ocurrido el 16 de noviembre de 2.017.

(Los hermanos Maíllo fueron trasladados a la Alcaidía Provincial).

En ese momento fue solicitado un informe a los responsables del Anexo 5 y no se descartaba una requisa para secuestrar el teléfono con cámara y posiblemente con acceso a internet.

Cabe recordar que, está prohibido que un celular tenga esa función y red de internet. Solo los internos pueden tener teléfonos para llamar y enviar mensajes de texto, y esto está permitido por ley, ya que en el sitio no hay un teléfono fijo para que tengan contacto con sus allegados. Pero el reglamento establece que de 09:00 a 22:00 pueden contar con los aparatos, luego son retirados por los celadores.

Eran 23 los reclusos que se encontraban en ese centro de carcelario. La publicación de la foto en la red social, que luego se viralizó por WhatsApp, provocó indignación en la comunidad de Río Gallegos, hecho que se reflejó en la nota que, oportunamente, publicó este medio en su edición digital. 


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