Obra

Libélula Sur espera terminar su sala antes del invierno

El grupo de teatro de El Calafate se ha embarcado en este sueño allá por 2016 y a pesar de distintos contextos ha logrado avanzar. Hoy falta muy poco y desde hace una semana han retomado la labor a raíz de la flexibilización de la obra privada a nivel nacional. “Hoy por hoy, pensar en construir una sala de teatro era impensado”, expresó una de sus referentes.

Así se encuentra la obra edilicia
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A lo largo de los últimos años, el sueño de la sala teatral propia para el grupo Libélula Sur ha contado, en principio, con el trabajo y esfuerzo propio de sus integrantes, sumado a la gran colaboración de muchos vecinos de El Calafate, además de aportes económicos del Instituto Nacional de Teatro, el Gobierno provincial y la Municipalidad. En este tiempo también han tenido que travesar los avatares de la economía argentina, con dos corridas cambiarias, y en este 2020 una pandemia mundial que durante más de un mes mantuvo paralizada la obra tan anhelada. La sala teatral se debía inaugurar este mes, precisamente el 8 de mayo, pero justamente la pandemia obligó a modificar las planificaciones. El edificio que contará con una capacidad para 200 personas, sus respectivos camarines, depósitos, además de los sanitarios y boletería, ya cuenta con aproximadamente un 80% de avance. Por estas horas, desde la habilitación de las horas privadas, trabajan los electricistas y el personal abocado a la finalización del piso, trabajo que está en algo más de un 50%.

“Veníamos con un ritmo aceleradísimo porque había varios trabajos en simultáneo adentro de la sala, pero bueno, como es sabido se suspendió todo con la llegada de la pandemia y recién volvimos a retomar la semana pasada cuando la intendencia habilitó la obra privada”, contó a TiempoSur Fernanda López, integrante y referente del grupo teatral.

Consultada sobre los plazos de la obra explicó que “si no sucede nada más, esperamos terminar con estas obras en aproximadamente un mes”, aunque para la apertura deberán esperar la conexión del servicio de gas que estará a cargo de Distrigas. En este sentido comentó que hasta el momento el espacio cuenta con las inspecciones aprobadas y las calderas, pero aún no han definido desde el ente provincial cuándo iniciarán con las conexiones.

“Esto para nosotros es casi una utopía que se está concretando, porque hoy por hoy pensar en construir una sala de teatro es impensado. Hay un equipo de trabajo enorme y una ayuda de la localidad que nos han alentado a salir adelante”, remarcó y dijo: “Hoy ir a la sala y ver que falta poco o está casi terminada es un sueño, es muy gratificante”.

Por otro lado, en cuanto a la actividad artística teatral, Fernanda contó: “Nosotros en marzo tuvimos un freno absoluto de la actividad, desde entonces estamos en vínculo a través de la virtualidad, algo por supuesto diferente porque el teatro es aquí y ahora, y cuerpo a cuerpo, aunque cuando podamos volver al teatro va a ser distinto, vamos a tener que analizar protocolos”.

En cuanto a hacer teatro “el objetivo está cumplido en el sentido que uno está en contacto, para el otro, sabemos que le pasa a nuestra gente, compartimos sus inquietudes”, dijo y continuó: “En lo técnico también hemos podido avanzar, no es lo mismo sobre todo en esta disciplina que es muy del contacto con el otro. Una de las cosas que trabajamos mucho es el teatro leído, la lectura que tiene un gran protagonismo, también tratando de capacitarnos de manera online, nos nutrimos desde ese lugar buscándole la forma y siendo creativos”.

Otra de las buenas noticias por estas horas es que “el Instituto Nacional del Teatro ha organizado diferentes líneas de ayuda económica en el marco del Plan Podestá, en el cual Libélula Sur está incluido, y va a recibir un subsidio para todas esas producciones en curso. Son momentos de darnos la mano, son aportes para sostener estos proyectos que por las circunstancias no pueden salir a escena pero que ni bien se normalice la situación se dará la contraprestación correspondiente”, acota Fernanda.