Parto humanizado en Caleta

Parir bailando

El parto humanizado es ley en la Argentina desde 2004 pero no fue hasta 2015 que se reglamentó. Sin embargo, todavía hoy es resistido en los hospitales. En Caleta Olivia, la opción de decidir cómo parir está y viene con música, perfumes y cachengue.

Foto del proyecto “Historias de un Parto” de José González.
Foto del proyecto “Historias de un Parto” de José González.
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*Por Sara Delgado

Son las 16:00 del lunes, feriado, y en el Hospital Padre Pedro Tardivo de Caleta Olivia hay una mujer a punto de parir bajo sus términos. En la sala hay pelotas para hacer ejercicio, le hacen masajes y perfuman el lugar. Se para, camina, baila y una hora más tarde, casi sin dolor, Mateo está en sus brazos.

La ley de parto humanizado o parto respetado (25929) se sancionó en el año 2004 pero no fue hasta octubre de 2015 que se reglamentó, asegurando a las mujeres el derecho a los tiempos de su cuerpo, a ser acompañadas por alguien de su confianza y a que no la aparten de su bebé después del nacimiento. Además, la ley busca evitar la intervención y medicalización injustificada que a veces termina en cesáreas o episiotomías que no hacían falta y que suelen ser formas de violencia obstétrica. Tal vez porque el médico estaba apurado, quizás porque a la clínica le era más redituable una cirugía que un parto natural.

Un ejemplo de eso lo brindan datos oficiales de la Caja de Servicios Sociales, la obra social de los estatales que nuclea a la mayor cantidad de afiliados en la provincia. Según el registro, en una clínica privada riogalleguense, el número de cesáreas que se hicieron en julio de 2017, fue 28, mientras que ese mismo mes sólo se hicieron 11 partos. En total, ese año la clínica hizo 130 partos pero el número de cesáreas fue de 337 cirugías de cesáreas.

Esos datos muestran además que en julio de este año, hubo en el mismo lugar un total de 39 cesáreas y apenas cuatro partos naturales.

La semana pasada, el conductor de televisión, Marcelo Tinelli, viralizó un video en el que una mujer baila reggaeton con una embarazada. “Pura alegría y relajación, así trabajan en una sala de parto de Caleta Olivia”.

La que hace bailar a la embarazada es María Silvina Enciso, que atiende los partos respetando la autonomía de los cuerpos gestantes.

“Nosotros respetamos los valores de la mujer, sus creencias, su anatomía y su dignidad. Somos defensoras del parto natural, siempre que la mujer lo desee y siempre y cuando esté en condiciones de realizar actividades físicas al momento de preparto y con autorización de la obstetra” contó ayer a TiempoSur.

María Silvina Encino, enfermera de Obstetricia que trabaja en parto humanizado en Caleta Olivia

(María Silvina Encino, enfermera de Obstetricia que trabaja en parto humanizado en Caleta Olivia )

María Silvina hace partos humanizados hace cinco años y la resistencia todavía existe y se discute, tal vez por eso semanas atrás la ministra de Salud, Rocío García, dijo en Tiempo FM que era necesario que “puedas elegir quién te acompaña, ¿por qué no decidir con quién querés ingresar? Tu tía, papá mamá, ¿por qué no podés poner música para que eso sea un momento hermoso?”.

María Silvina es enfermera y dice que una vez que las mujeres ingresan a Internación “le consultamos qué quiere, le pongo música, le explico de qué se trata, le consultó si quiere bailar, caminar, cómo desean atravesar su trabajo de parto”.

Previamente, una mujer que se supone que cursó su embarazo dentro del sistema de salud tuvo acceso a charlas preparto que dictan las obstetras Miriam Brizuela y Cristina Menna del Pedro Tardivo.

Este año, el equipo habilitó a José González, un fotógrafo profesional de la ciudad del Gorosito para que hiciera fotos del momento del parto sobre varias mujeres. Las sesiones, que se llamaron “Historias de un Parto”, van acompañadas de una especie de diario en donde José narró cosas como: “…Al mediodía me avisa que ya estaba con contracciones… Son las 15:55 del domingo y hace unos 30 minutos que estoy en el hospital, recibido como siempre por el hermoso grupo humano del sector de obstetricia… Finalmente a las 17:40 de este domingo 23 de septiembre trajo a nuestro mundo a la pequeña Jade. No es habitual que publique un domingo pero la tranquilidad y la paz de esta madre durante el proceso es digna de un premio y mi manera de premiarla quizás sea ésta, ver sus imágenes lo antes posible”.

“Para nosotras lo más importante es ponernos en los zapatos de esas mamás porque si entre nosotras las mujeres no nos cuidamos, qué nos queda” asegura María Silvina, que defiende el baile para parir como forma de defenderse del miedo. “El baile ayuda a pasar el proceso con menos dolor las contracciones activas, con movimientos circulares, rítmicos y fluidos que permiten que la mamá se relaje y hacen que mejore el estado anímico y acelerar el parto”.

Aunque el hospital caletense es uno de los que defiende la parada del parto humanizado, todavía los bebés nacen con mujeres sobre una camilla y boca arriba. “Ojalá tuviésemos piletas o se pudiera en cuclillas, es uno de mis grandes sueños como enfermera pro parto humanizado”, pide la mujer que media hora antes había recibido a un bebé de cuatro kilos.

En este sentido, la ley de parto respetado dice que las mujeres pueden elegir dar a luz en la posición que prefieran porque ahí son ellas las protagonistas, pero que además, pueden tener contacto con su bebé de inmediato.

Si bien la ley existe, hay hospitales y clínicas que en Santa Cruz obstaculizan su acceso aprovechándose de que muchas personas gestantes aún no saben que pueden negarse a que les rompan la bolsa, que les practiquen goteo o porque suponen que elegir cómo parir tiene un costo que su obra social o carnet hospitalario no cubre. Por eso, el pedido de María Silvina es “que todos los compañeros de la provincia nos ayuden por mas partos felices”.

 

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