Informe especial

Crisis de Fe

La crisis no es solo económica o social. Un sacerdote cuenta lo difícil que es predicar, y cómo la iglesia debe tener en el centro a Jesús y no a los curas. Una parroquia, con feria, problemas, ayuda y una Fe que subsiste. 

  • 01/01/2018 • 18:14
“La solidaridad de la gente sigue pesar de la crisis”
“La solidaridad de la gente sigue pesar de la crisis”

Por José Antonio Villanueva

La Fe es la creencia y esperanza en un ser superior. Algunos la depositan en Messi, otros en políticos, estrellas de televisión, y hasta youtubers. Pero la Fe es inherente a Dios, según el cristianismo. 
Tenerla o no, es la piedra fundamental del catolicismo. La iglesia, la institución, y el sacerdote, miembro indispensable, son  el nexo, el mediador que hace terrenal y promueve la Fe aunque a veces (muchas) parece ser el único responsable de que  siga intacta.
El Padre Daniel Ledesma (56) de la Parroquia Inmaculada Concepción, es uno de los portadores de la difícil tarea de convertir algo abstracto en concreto: creer en Dios. 
Desde hace casi dos años está a cargo de la iglesia ubicada en el ingreso al popular Barrio Belgrano, que incluye Cáritas parroquial, y que conforma un extenso complejo que une dos calles sobre la José ingenieros. 
Se asemeja a una gran víbora blanca que con los años se fue agrandando. Creció el espacio, pero también los problemas de esta comunidad católica, dentro de otra comunidad aún más compleja como el barrio, y Río Gallegos. Este aumento no fue directamente proporcional al número de fieles. 
Ledesma no la tiene fácil, es también párroco de la Iglesia San Jorge y de  María Madre de la Iglesia. 

TS: Es obvio decirlo, pero hay gente con muchos problemas y necesidades. 

Padre: -Hay situaciones muy duras. Uno trata de escuchar, trata de animar para que la gente no se venga a pique. Me tocaron vivir situaciones difíciles, uno las padece también. 

De lo que padeció, ¿qué fue lo peor? En la parroquia funciona, por ejemplo, Alcohólicos Anónimos.

-Lo que más  me llamó la atención es el alcoholismo. En los jóvenes es una cuestión que me cuesta comprender… aunque quizás no debería decir esto… porque gente de 25, 30 años están sumidos en el alcohol, pero también la droga. Y entiendo que de fondo haya un montón de problemas y  dificultades que cuesten asumirlas, y son salidas que la gente busca, pero no es la salida que permita la vida, sino que liquida la persona.

Hay una crisis de todo tipo, sea económica social, hasta política ¿Hay crisis de fe?

-Sí, se nota. Aunque no sé si crisis de Fe, el culto sigue funcionando, los Testigos de Jehová siguen golpeando las puertas, los evangélicos predicando. Hay crisis de testimonio.

Pero en la iglesia católica hay una crisis. 

-Hay una crisis en donde está ausente Jesús y el testimonio que tengo que dar, como no lo tengo a Jesús, no tengo testimonio. Hubo golpes fuertes en la iglesia, han pasado cosas duras este año. Y la gente es como que también se siente engañada y traicionada, aunque creo que en el fondo quizás sea una cuestión del modo en como nosotros planteamos la iglesia, que se pone en los curas, y se los pone  como dioses, en vez de centrarse en Jesús. Los curas somos personas como cualquier otro, y no hay que centrarlo en nosotros. Está bien que uno ayuda en la experiencia de Jesús, pero cuando uno le falla a la gente…

Es solo un intermediario.

-Sí, la iglesia debería decir verdaderamente cuál es el centro y qué es lo que importa.

Es una importante autocritica ¿Cree que a la iglesia le faltó poder captar la atención en la gente?

-Sí, pero desde la propia experiencia. Desde una iglesia que se encuentra con Jesús y lo lleva a la gente. Acordate que la iglesia no sólo somos los curas, sino somos todos. Entonces quedamos como a mitad de camino: de encontrarnos con Jesús verdaderamente y salir al encuentro del otro. Hay como un ida y vuelta que brota desde mi encuentro con Jesús, y la iglesia que no ha ofrecido esas instancias. Creo que no la ofrecimos, pero la gente necesita ese encuentro, y así es difícil que de repente frente a la crisis la gente se quede de pie; o mejor dicho, se queda de pie, pero huye. Porque Jesús en épocas de crisis sigue de pie, confiando en el padre, en cambio acá nosotros en crisis decimos “viste, yo te dije”, y le damos como caja. Sea el cura o un laico. Entonces miramos y apuntamos y esa no es una actitud cristiana. Vos decís crisis de Fe, pero me gustaría afinar ese concepto. ¿Qué es la Fe? Es encontrarme con Dios, esa posibilidad de encontrarme con Jesús, y lo triste es que no me encuentro; y lo otro, es que me hago un Dios a mi medida y ahí es donde se pudre todo.


Con todo lo que contó, 2.018 será igual o más complicado. 

-Será un año complicado creo. Por eso la propuesta que deberíamos llevar adelante  nosotros es la de integrarnos más como comunidad alrededor de Jesús. En el fondo nos toca hacer el anuncio del Evangelio, pero si yo no lo conozco, difícilmente pueda hacerlo. Y ese anuncio que sea comunitario. Jesús reunió 12, y a nosotros también, alrededor del altar, con todos los valores y vida de fe. Debemos vivirla en la comunidad, para que seamos testigo de este anuncio que Jesús vino a hacernos de parte del Padre. Por ahí digo que Jesús viene a mostrar que somos hermanos y eso hay que vivirlo y es la experiencia que debemos hacerla vivir en la gente, pero si no la tenemos nosotros o la buscamos... Tenemos que tener a Jesús como centro. 

Ropa, comida, ferias y un “chasis”


En un espacio de la iglesia funciona Cáritas. Una vez a la semana realizan ferias de ropa, y con esta recaudación ayudan al funcionamiento de la parroquia, y también a los que más necesitan. Bolsas de remeras, zapatillas, juguetes y canastas navideñas inundan una sala en la que guardan absolutamente todo. 
Estiman que por cada feria, recaudan por lo menos 5 mil pesos, una cifra nada mal teniendo en cuenta que un par de  zapatillas se vende a 20 pesos. 
La venta no se destina sólo a los que menos tienen; familias de clase media acuden a estos precios ultrabajos y calidad media. La necesidad busca la necesidad.  
“La solidaridad de la gente sigue pesar de la crisis, sigue permaneciendo, Eso creo que no es llamativo porque es parte de la forma de ser de la gente”, dijo el Padre Ledesma.
Tres mujeres ayudan en Cáritas. La ayuda no sólo es material. “En la medida en la que se fue organizando, se fueron cubriendo distintas necesidades de la gente, que se fue acercando y fue colaborando con ellos. Hubo una respuesta de lo que es la acción de la iglesia. No quiero llamarle acción social, porque eso lo hace la municipalidad, sino la misma caridad de organizar la caridad y acercarle al que sufre y necesita lo que necesite, y que la gente se sienta contenida”, afirmó.
Desde una mujer que necesita leche, hasta una donación para el Barrio Los Lolos en donde todo falta. Desde la parroquia se divide todo. 
“Los miércoles se atiende y se recibe a gente que necesita y se la trata de atender de la mejor manera”.
No está fácil con lo que viene, hay que tener chasis, son problemas difíciles.  Por eso no es solo social, sino es cuestión de Fe. Se pone el tiempo y esfuerzo por el otro. 

El mal 

La pregunta puede parecer sin sentido pero buscaba conocer su opinión, (fue hecha fuera de la entrevista al Padre Ledesma). Pero pareciera que el mal, en todo sentido, no sólo espiritual avanza cada vez más. O puede suceder que es lo que más vemos o se hace notar. 
El cura fue claro: “No sé si el mal parece que avanza, aunque cualquiera diría que sí. Lo bueno no se nota, no es noticia. Si no hubiera por ejemplo, tres mujeres a cargo de Caritas, no sé qué habría pasado. Eso no se ve. Si es verdad que hay mucho mal, en todo sentido. Pero lo bueno continua, pero no vende”.