Salud

10 alimentos con vitamina D

Estiman que el 80% de pacientes contagiados de coronavirus tienen deficiencia de esta vitamina. Cómo obtenerla y qué precauciones tener en cuenta para su consumo.

Vitamina D
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Un informe médico demostró esta semana que la presencia de vitamina D en el organismo mejora el pronóstico de pacientes con coronavirus al aumentar la respuesta inmune sobre los efectos del Covid-19.

El estudio, que fue publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism de la Endocrine Society, comprobó que de 216 pacientes graves con coronavirus internados en un hospital de España, el 80% tenía deficiencia de vitamina D.

La presencia de este elemento en el organismo no solo podría tener efectos beneficiosos en el sistema inmunológico y en el musculoesquelético, sino que disminuiría las probabilidades de padecer hipertensión y enfermedades cardíacas, marcadores elevados de inflamación y estadías hospitalarias más prolongadas.

La principal fuente de la vitamina D es el sol. Sin embargo, también se puede obtener mediante el consumo de ciertos alimentos que son enriquecidos con esta vitamina. Esto significa que se les agrega su complemento. En este sentido, es necesario verificar en la tabla de información nutricional que se ubica la etiqueta si los alimentos si fueron fortificados.

Salmón
Rico en ácidos graos omega-3, es también una de las principales fuentes de vitamina D. Para que no pierda sus propiedades, es preferible cocinarlo al horno. Mediante esta forma de cocción, su contenido de vitamina D llega a ser dos veces superior que si se consume en estado crudo.

Caballa
Se diferencia del salmón por contener la misma cantidad de vitamina D ya sea en estado crudo o cocida. Se puede incluir en tartas, ceviche, al horno o a la sartén.

Sardinas y atún
Si bien son de los alimentos más grasos, es importante también su proporción de vitamina D. Al ser comercializados en lata, en una buena inversión para tener en la alacena e incluirlo en variados platos o ensaladas.

Anchoas
Al igual que el atún o las sardinas, también se puede conseguir en lata y agregar a diferentes comidas como caldos y hasta pizzas.

Ostras
Los fanáticos de los mariscos lo van a agradecer. Su consumo es sencillo y solo se necesita un poco de limón para potenciar su sabor. Se pueden conseguir congeladas e incluirlas a sopas, caldos o ingerirlas solas.

Hígado de res
El hígado, que también es rico en hierro, presenta la vitamina tanto en el denominado “foie” de pato o ganso como en el de ternera, el cual es preferible por su menor contenido graso.

Lácteos
Yogures, quesos, leche o manteca pueden contener vitamina D en caso de estar fortificados con la misma. En cuanto a la leche, puede ser de soja, de almendras y de avena. Es importante leer el contenido nutricional en la etiqueta de cada alimento para corroborarlo.

Yemas de los huevos
El huevo es una gran fuente de vitamina D y en particular lo es su yema. Puede incluirse en salsas, tortillas o revueltos.

Champiñones
Tanto los champiñones como otras variedades que se pueden encontrar en distintas temporadas (boletus, níscalos, perrechicos o rebozuelos) son buena fuente vegetal de vitamina D.

Caviar
Si bien es un alimento poco accesible al bolsillo, su contenido de 35.1 microgramos de vitamina D por cada 100 gramos (según la Bedca), hacen que esta pequeña deleites que se puede consumir en canapés o solo integre la lista.

Otra opción es la administración, siempre bajo supervisión médica, de suplementos que contengan vitamina D. En este punto, es sumamente importante que un especialista indique la cantidad adecuada de dosis según cada organismo.

La presencia de vitamina D en exceso puede llevar a que los intestinos absorban demasiado calcio y provoque efectos secundarios como la presencia de este mineral en tejidos blandos como el corazón y los pulmones, confusión, desorientación, daño a los riñones, cálculos renales, náuseas, vómitos, estreñimiento, inapetencia, debilidad y pérdida de peso.


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