Chile

Kast asumió y fue acompañado por Milei

El presidente argentino participó del cambio de mando en Valparaíso junto a mandatarios y líderes internacionales. La ausencia del mandatario brasileño expuso la tensión diplomática con el nuevo eje político que comienza a consolidarse en la región.

  • 11/03/2026 • 17:22

El presidente Javier Milei asistió en Valparaíso a la ceremonia de asunción del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, en un acto que reunió a mandatarios y autoridades internacionales y que dejó al descubierto el reordenamiento político regional frente a la influencia del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. La presencia del mandatario argentino, junto con la invitación al senador brasileño Flavio Bolsonaro, generó tensiones diplomáticas con el gobierno brasileño, que decidió no participar del evento.

La llegada de Milei a Chile se produjo en el marco de una relación política que el presidente argentino mantiene con Kast desde antes de que ambos alcanzaran el poder. La coincidencia ideológica entre ambos dirigentes forma parte de un entramado político regional que agrupa a líderes ubicados entre el centro y la derecha y que busca contrarrestar el peso político de Lula da Silva en Sudamérica.

El cambio de mando se desarrolló en el Congreso Nacional de Valparaíso, donde Kast recibió la banda presidencial y la piocha de O’Higgins, uno de los símbolos institucionales más importantes del país. La ceremonia reunió a más de 1.150 invitados, entre jefes de Estado, autoridades internacionales, representantes del sistema político chileno y delegaciones extranjeras.

Uno de los elementos que generó mayor repercusión diplomática fue la invitación realizada por Kast al senador brasileño Flavio Bolsonaro, considerado uno de los principales referentes de la oposición a Lula da Silva y potencial candidato presidencial en las próximas elecciones de Brasil. La decisión motivó que el gobierno brasileño anunciara que el presidente no viajaría a Chile y que en su lugar asistiría su canciller, Mauro Vieira.

La tensión entre la administración de Milei y el gobierno brasileño ya se había manifestado previamente en distintos episodios diplomáticos. A más de dos años de haber coincidido como jefes de Estado, Milei y Lula no han mantenido encuentros bilaterales formales y su interacción se ha limitado a saludos protocolares durante cumbres multilaterales.

El escenario político brasileño también atraviesa un momento de competencia electoral. Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aparece como una de las figuras de la derecha que busca disputar el liderazgo político en los comicios presidenciales. Diversas encuestas difundidas en Brasil muestran un escenario de empate técnico entre el actual presidente Lula da Silva, el propio Flavio Bolsonaro y el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas.

En ese contexto, el gobierno brasileño reaccionó con malestar ante la decisión del nuevo mandatario chileno de invitar al principal rival político de Lula a su ceremonia de asunción.

“¿Qué esperar de Milei? No esperamos nada”, señalaron fuentes de alto nivel de la administración brasileña al referirse a la relación con el gobierno argentino.

Mientras se desarrollaban estas tensiones diplomáticas, Milei viajó desde Nueva York, donde había participado del foro Argentina Week, para asistir a la ceremonia en Chile. El presidente argentino llegó a tiempo para participar del acto central del traspaso de mando, en el que Kast asumió formalmente la presidencia del país.

El nuevo mandatario chileno llegó al poder tras haber ganado las elecciones del año pasado y, en los días previos a la asunción, mantuvo reuniones bilaterales con diferentes líderes internacionales. Entre ellos se encontraron el rey Felipe VI de España, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y el dirigente boliviano Rodrigo Paz.

Desde su entorno adelantaron que el gobierno de Kast se iniciará bajo la idea de un “gobierno de emergencia”, con prioridades centradas en el combate a la delincuencia y la recuperación del rumbo económico del país.

Durante la ceremonia también estuvieron presentes el presidente de Argentina, Javier Milei, el presidente de Bolivia, Luis Arce, y mandatarios de distintos países latinoamericanos. Entre las ausencias destacadas figuraron el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.

El acto concluyó con la lectura del decreto del Tribunal Calificador de Elecciones, que formalizó el traspaso del poder presidencial en Chile, en una ceremonia que constituyó el noveno cambio de mando desde el retorno de la democracia en ese país.