Nunca Más

Un testimonio de la dictadura y la lucha por la memoria

A 50 años del último golpe de Estado, Teresa Laborde Calvo, hija de Adriana Calvo, la primera sobreviviente en declarar en el juicio a las juntas militares, comparte su conmovedora historia. Nacida en cautiverio en un "falcon verde", su relato se ha convertido en un símbolo de la resistencia y la búsqueda de justicia en Argentina. A través de charlas en escuelas y universidades, Teresa mantiene viva la memoria de lo sucedido, enfrentando la negación y la falsificación de la historia.

  • 25/03/2026 • 15:14

En dialogo con La Sobremesa, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, Teresa Laborde Calvo, hija de Adriana Calvo, la primera sobreviviente que declaró en el juicio a las juntas militares, compartió su historia en el marco del 50 aniversario del último golpe de Estado en Argentina. Su nacimiento en cautiverio, en un falcon verde, es un testimonio impactante de los horrores de la dictadura. Teresa relata que su madre, embarazada de seis meses, fue secuestrada junto a su padre, ambos profesores universitarios sin militancia partidaria, solo gremial. "Mi mamá y mi papá fueron los dos primeros sobrevivientes en declarar en ese juicio en 1985. Antes fueron testigos en la investigación de la CONADEP", explica.

El relato de Teresa detalla el calvario de su madre, quien pasó por diferentes centros clandestinos de detención. "En el traslado vengo a nacer yo. No detienen el auto, solo un segundito para atar el cordón con un trapo sucio", describe. Tras su nacimiento, Teresa permaneció 15 días en el Pozo de Banfield y fue una de las pocas que salió en brazos de su madre. "Estuve 15 días en el pozo de Banfield y fui una de las únicas que salí en brazos de su mamá", afirma.

Teresa reflexiona sobre la persistencia de la dictadura más allá de la democracia, señalando que "la dictadura militar no termina cuando empieza la democracia. Eso es algo que por ahí no tenemos muy internalizado". Destaca que la apropiación de bebés no fue exclusiva de la última dictadura y que existió una red de complicidad que incluyó a militares, poder económico y judicial. "Toda esa red quedó impune después del juicio en 1985", lamenta.

La lucha por la memoria es un pilar fundamental en la vida de Teresa. A través de charlas en escuelas y universidades, busca concientizar a las nuevas generaciones sobre la importancia de conocer la verdad. "Lo importante es de que se sepa la verdad, yo le digo siempre a los chicos, 'Dato, mata relato'", enfatiza. Considera crucial recopilar datos y pruebas para contrarrestar la falsificación de la historia, especialmente en la era de la inteligencia artificial. "Para mí tendría que estar prohibido falsificar la historia porque el día de mañana no va a haber más abuelas, ni madres, ni siquiera sobrevivientes", expresa.

Teresa también aborda la discusión sobre la "memoria completa" y la justificación de los crímenes de la dictadura. "Siempre sacan esos casos como para justificar y decir que los 30.000 eran guerrilleros tiradores. Y eso no es así", sostiene. Subraya que la impunidad de muchos implicados en el golpe militar, incluyendo el poder económico y judicial, ha permitido que estas narrativas persistan. "Había una red de complicidad enorme que hoy continua", concluye.