Especial

Un Estado presente en un país federal

Por Ana María Ianni. 

Senadora nacional, Ana María Ianni.
Senadora nacional, Ana María Ianni.
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Todos sabemos, porque lo hemos estudiado en algún momento de nuestras vidas, que la Constitución Nacional, en su artículo primero, establece que adopta como forma de gobierno el federalismo. Sin embargo, mientras se debatía esto en la Convención Constituyente de 1853, el país se veía inmerso en una guerra intestina que sólo pudo ser solucionada después de que aquellos que no querían el federalismo salieron vencedores de Pavón.

Muchas veces, aquellos que venimos del interior, hemos sentido que palabras como federalismo y participación sólo han servido para ilustrar discursos que después, en la práctica, quedaban archivados en lo más oscuro de un cajón de escritorio. El federalismo no solo se declama, sino que se debe ejercer.

A instancias de programas económicos que lo llevaban como bandera, hemos visto cómo las economías regionales se destruían generando el exilio masivo de familias y terminando con zonas abandonadas y devastadas. No hace falta más que ver cómo fueron construidas las redes ferroviarias, para darse cuenta de que los planes fueron de expoliación de riquezas en lugar de propender al desarrollo de esas economías, con lo que eso conlleva.

En uno de sus últimos discursos de campaña en Rosario, el 13 de octubre de 2019 - pocos días antes de las elecciones- Alberto Fernández sostuvo "hemos fracasado como país en términos de federalismo" y propuso entonces hacer una nación "federal" y "distribuir los ingresos de manera razonable" por todo el territorio argentino para que la gente "no escape de los lugares donde nació en busca de oportunidades”.

La crisis heredada de la mala gestión del gobierno anterior y la posterior pandemia mundial, retrasó en un primer momento la puesta en marcha del plan de recuperación propuesto por el Frente de Todos y obligó al gobierno a atender las necesidades más urgentes, sin perder el objetivo de avanzar con el plan de desarrollo nacional propuesto en la campaña y votado por la mayoría de los argentinos en las elecciones de 2019.

Así, y pese a todas esas urgencias que se enfrentan con soluciones reales, la puesta en marcha de este plan federal se sigue llevando adelante. Y los hechos así lo demuestran. Todos los gobernadores del país acompañaron al Presidente y a la Vicepresidenta en el acuerdo de canje de deuda que, además de permitirle un ahorro sustancial a las arcas del Estado, puestas en peligro por la toma de deuda casi delictiva del gobierno anterior, les permitirá a las provincias poder renegociar sus propias deudas en mejores condiciones.

En este sentido, el Gobierno federal inició un plan estratégico de Obra Pública que beneficiará a las provincias desarrollando infraestructura en distintas localidades, generando puestos de trabajo y una gran inversión del Estado, después de cuatro años en donde la inversión en este sentido fue igual a cero.

El manejo de la pandemia también tuvo un criterio federal orientando y respetando las decisiones de cada provincia en el manejo de la crisis de salud, pero colaborando en la emergencia sanitaria con la provisión de equipamiento, hospitales de campaña, respiradores, insumos, indumentaria, y el intercambio de profesionales de la salud para reforzar la prestación en cada lugar.

Podríamos dar varios ejemplos de un Estado presente en la toma de medidas para desarrollar el país federal, pero sería interesante recordar lo que pasa cuando el centralismo castiga y lastima a las provincias, y cuando para hacerlo se recurre a la mentira y a la canallada.

Los Patagónicos, y sobre todo los Santacruceños, no debemos olvidar que el gobierno anterior llegó a justificar los aumentos exorbitantes de gas diciendo que nosotros derrochábamos energía, que teníamos hasta las veredas de nuestras casas calefaccionadas, y esto fue repetido hasta el hartazgo por los medios de comunicación nacionales. No debemos olvidar el abandono al que fue sometido el Hospital Samic de El Calafate y la destrucción que se intentó llevar adelante en Yacimientos Carboníferos Río Turbio.

Es necesario recordar esto para seguir reclamando lo que nos corresponde por derecho. Somos parte integrante de un país, y gracias a la decisión política de Alberto Fernández y Cristian Fernández de Kirchner, empieza a vislumbrarse esa Argentina Federal que tanto necesitamos.

Y así llegamos al mes de octubre. Pronto cumpliremos 1 año de ese pacto de honor donde la palabra empeñada se llena de federalismo. Un octubre que nos encuentra trabajando por la unidad, en la unidad fraterna de pensar, mirar y tenderle una mano al otro, entendiendo que ésta es la única forma posible de lograr esa sociedad equitativa y con igualdad de oportunidades para todos por la que tanto luchamos aquellos que sabemos que con la gente y en el territorio se concretan los sueños del proyecto nacional.

 

*Ana María Ianni, Senadora Nacional

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