4 décadas en Río Gallegos

Sancor Seguros, 40 años de una empresa familiar que se adaptó en el tiempo

Ricardo Florentino Posada, organizador y productor en la capital santacruceña, fue el pionero. El inicio con alguien que se convirtió en su amigo y la consolidación de un grupo de trabajo.

El equipo de trabajo.
El equipo de trabajo.
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A finales de los años 70, Ricardo Florentino Posada trabaja con su suegro en la concesionaria Citroen en Río Gallegos.  La llegada de un inspector de Sancor Seguros –quien con el tiempo se convertiría en su amigo- le abrió las puertas a un nuevo negocio que le iba a cambiar la vida. Esa charla luego se convirtió en una empresa que hoy cumple 40 años trabajando en Río Gallegos y que las pasó todas: la guerra de Malvinas; la crisis de los 90; la llegada de los 2000 y una pandemia en el medio. Pero siguen trabajando en la capital santacruceña, con un equipo de trabajo que se logró consolidar y generó una marca que transmite confianza en el cliente. Pero no se trata de una cuestión meramente de negocios, no. En el fondo también hay una historia familiar que sigue valiendo la pena recordar y hoy más que nunca.

Ricardo nació en la localidad de Puerto Santa Cruz y a los 12 años -junto a su familia- se mudó a Río Gallegos. Su papá, que era gerente de La Anónima decidió trasladarse a la capital en 1964 y echaron raíces en la ciudad cordial.

 

El inicio

“Esto empezó en el año 78-79, yo trabajaba con mi suegro en la concesionaria Citroën, en la parte administrativa. Se presentó un inspector de Sancor a ofrecer si alguien quería trabajar y vender seguros. Ahora es uno de mis mejores amigos” rememoró Ricardo en su oficina –Presidente Alfonsín 327-.  Se nota que el negocio, a lo largo ha dejado estrechos lazos con las personas y se puede ver, por ejemplo, en el trato con el equipo de trabajo. El ambiente es ameno.

Continuando con la historia acerca de su inicio como vendedor de seguros, explicó que tuvo que interiorizarse y de a poco le fue gustando la idea. “Luis fue quien me enseñó y me guió en los primeros pasos, porque yo no tenía experiencia”. La respuesta a si fue difícil vender los primeros seguros fue sincera: “Se hace fácil cuando se lo vendes a conocidos”.

En aquellos años la cantidad de empresas aseguradoras no era lo que es hoy en día, pero de forma inmediata analizó que necesitaba tener una oficina propia.

Abrir las oficinas en pleno junio de 1982 significó hacerlo en pleno conflicto por la guerra de Malvinas. Aunque el recuerdo del doloroso hecho sigue, admite que pudo sobrellevar la situación. Salvo alguna alerta, la situación no pasó a mayores. Sigue el recuerdo de tener que cerrar ventanas y cuidar el escape de luces hacia el exterior.

“Nos empezó a ir mejor en ese entonces y mi hijo se sumó, por lo que las oficinas nos empezaron a quedar chicas. Necesitábamos más empleados y nos mudamos a este edificio. Era un depósito, lo reacondicionamos y el 01/09/1977 nos trasladamos adonde estamos hoy”, enfatizó.

Mas adelante, para mejorar la atención al asegurado abrimos nuestra oficina de Atención de Siniestros en Perito Moreno N°388.

Haciendo hincapié en la situación de Malvinas, explicó que “seguimos desarrollando las actividades normalmente. Íbamos a hacer gimnasia normalmente, teníamos la casa tapada con cartulina negra, pero tuvimos un solo susto que fue una noche que se activó la alarma. Nosotros la verdad que estuvimos cerca del conflicto, pero estábamos tranquilos”, dijo.

Con el correr de las épocas, pasaron de todo: la vuelta a la democracia, el uno a uno, cinco presidentes en una semana. Pero había un factor en común que los golpeaba fuerte, que es la inflación. “La cuota todos los días costaba algo diferente. Nosotros sufrimos mucho esa época, porque los valores de las propiedades y de los automóviles cambian constantemente y el valor va aumentando mes a mes y el riesgo del infraseguro se hace presente.
 

Todos juntos hacia el futuro 

La familia es lo primero. Así lo sostiene. No solamente por lo que significó su papá a la hora de empezar el negocio, sino también sus hijos. Y por qué no, la familia formada dentro de Sancor Seguros. “Está al lado de uno siempre la familia, te apoya. De mis hijos el único que se dedicó a los seguros es el mayor, los demás estudiaron y terminaron sus carreras universitarias”, contó el entrevistado.

Hoy Sancor Seguros sigue como líder en el mercado, no sólo por los servicios que ofrece, sino también por la cantidad de afiliados. Sedes en Argentina y en Latinoamérica se fueron sumando con el tiempo, con una notable crecida en los años 90.

Pero 40 años no son nada.  Ricardo se mantiene activo y si bien empezó a delegar más tareas, lejos está de querer descansar. “Me siento bien, sano, tengo ganas de levantarme a la mañana y venir a trabajar. Logré conformar un equipo de trabajo bueno, con chicas que tienen 11, 10 y 3 años de antigüedad”, señaló.

El buen ambiente laboral y la mirada a futuro se nota. La familia, en Sancor, no es sólo una cuestión de sangre.

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